La renovación de flotas vehiculares para el transporte público en Nicaragua todavía no es una realidad para decenas de comunidades, donde se sigue viajando en camiones de carga producto del mal estado de los caminos y pagando pasajes mayores que en otras zonas del país donde la flotilla de transporte ha sido renovada.
En el municipio de La Cruz de Río Grande, ubicado en el Caribe Sur de Nicaragua, aún hay caminos intransitables para vehículos comúnmente utilizados en el transporte colectivo, como los buses chinos que han llegado por miles a renovar las flotas en Managua y algunas cabeceras departamentales.
Habitantes de La Cruz de Río Grande confirmaron a LA PRENSA que en ese lugar todavía utilizan camiones de carga, habilitados con asientos, como medio de transporte público.
Explicaron que si desean salir de La Cruz de Río Grande hacia San Pedro del Norte deben pagar 300 córdobas de pasaje. El camión que cubre esa ruta —afirmaron— sólo pasa dos veces al día y puede tardar hasta cinco horas en llegar a su destino, debido al mal estado de los caminos. El trayecto es de menos de 90 kilómetros.

En el lugar hay un puente improvisado —de maderas y piedras— por el que deben cruzar los camiones del transporte colectivo para entrar a las comunidades de La Cruz de Río Grande.
Con cada lluvia, resaltaron, a los camiones se les hace más difícil circular en algunas zonas del municipio, ya que caminos como el de Wasayamba se vuelven intransitables, cargados de lodo, donde los vehículos quedan atascados.
Poblados empobrecidos pagan 50 córdobas por pasaje
En la comunidad El Guayabo, ubicada en el municipio de Somoto, en el departamento de Madriz, los habitantes también siguen trasladándose en camiones de carga habilitados con asientos.
En este transporte, confirmaron lugareños, deben pagar un pasaje de 50 córdobas si desean salir al centro del municipio de Somoto. Además, los camiones sólo pasan dos veces al día.

Las personas del lugar aseguran que esta su única forma de transporte colectivo, ya que ahí no ingresan taxis o mototaxis, por lo que si desean salir por alguna emergencia o buscar llevar sus productos para vender también se apoyan de caballos y carretones.
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En la comunidad Guasuyuca, Pueblo Nuevo, Estelí, los habitantes también se transportan en camiones que pasan dos veces al día. Explicaron que el primer camión ingresa a la zona a eso de las 6:00 de la mañana y llega al centro del municipio a eso de las 8:00 de la mañana, también producto del mal estado de los caminos. El segundo, detallaron, vuelve a las 10:00 de la mañana y sale hasta las 4:00 de la tarde.
Los habitantes, por ese recorrido de dos horas que toma que salgan de su comunidad, deben pagar un pasaje de 50 córdobas.
Entre Matiguás y Muy Muy hay zonas donde el transporte público también sigue funcionando con camiones de carga por el mal estado de sus caminos.

Los ciudadanos en estos lugares viajan expuestos al peligro, ya que estos vehículos carecen de puertas.
El precio para viajar entre esas zonas, dentro de estos camiones de carga, según las fuentes consultadas, es de 55 córdobas.
Los pobladores de estas zonas coinciden en que sienten el abandono de sus municipalidades, quienes no se preocupan por mejorar los caminos ni darles un transporte colectivo digno, seguro y más económico.
«Parece que sólo se preocupan por Managua. Ya ven cuántos buses nuevos, pero aquí ni los conocemos», comentó uno de los comunitarios consultados por LA PRENSA.
Pérdidas de productores por mal estado de los caminos
Además del transporte público, el mal estado de los caminos en varias zonas rurales del país también provoca pérdidas a los productores, que ven esfumarse las ganancias que esperaban obtener. El 8 de julio pasado, según reportes de medios oficialistas del orteguismo, un camión cargado de leche quedó atascado por el mal estado de los caminos en Santa Rita, Mulukukú, en el Caribe Norte de Nicaragua.
El vehículo transportaba barriles de leche y al quedar atascado en una pendiente el producto comenzó a derramarse de los recipientes, dejando un largo charco de leche en todo el camino lleno de lodo.