Al menos 30 sucursales y financieras fueron cerradas en los primeros cinco meses de este año, una reducción drástica que sólo se observó en los años de recesión entre el 2018 y 2020, según muestran datos recién actualizados por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
Hasta mayo de este año, el Sistema Financiero Nacional tenía operativas 424 unidades de atención al cliente, la cifra es menor con relación a las 454 que habían a finales de diciembre del año pasado. Esto pese al crecimiento significativo que está exhibiendo la cartera crediticia y la de depósitos.
La mayor pérdida se ha registrado principalmente en el interior del país. En Managua, los bancos y financieras tenían operativas 184 sucursales y ventanillas, diez menos comparadas con las 194 que habían hasta diciembre del año pasado.
En tanto, en el interior del país habían 240 locales de este tipo, 20 menos comparado con las 260 que estaban activas hasta el cierre del año pasado. Cabe mencionar, que hace un año habían 256, lo que indicaría que gran parte de estas clausuras se han adoptado este año.
Las 424 sucursales y ventanillas que estaban administrando los bancos y financieras del país es una cifra inclusive menor que las 450 que habían en mayo del año pasado, de las cuales 194 estaban en Managua.
No está claro a qué se debe este sorpresivo cierre de puntos de atención al cliente, porque el Sistema Financiero está arrojando señales de recuperación en los últimos años, en medio de una incertidumbre política que no ha permitido que el sector reabra los locales que cerró tras el estallido de la crisis sociopolítica en abril del 2018.
Hace casi ocho años los bancos y las financieras tenían operativas 612 sucursales y ventanillas, por lo que hasta mayo de este año un total de 188 locales seguían clausurados.
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Masivos despidos
El cierre de las 30 sucursales y ventanillas en los primeros cinco meses de este año ocasionó el despido de casi 500 trabajadores del Sistema Financiero Nacional. Hasta diciembre del año pasado habían 10,806 empleados, pero hasta mayo se había reducido a 10,303.
La cartera de crédito neto de los bancos y financieras ascendió a 212,651 millones de córdobas, por encima de los 204,452 millones de córdobas reportados hasta diciembre del año. Es decir, que en medio de los despidos de trabajadores, el sector experimentaba un incremento de su negocio crediticio, con la colocación de 8,199 millones de córdobas (4 por ciento de aumento).
De hecho, respecto a hace un año el sector ha conseguido colocar 29,507 millones de córdobas adicionales en préstamos. Hasta mayo del año pasado, los bancos y financieras tenían en cartera neta 183,144 millones de córdobas.
Si el saldo actual se compara con el que se tenía hace casi ocho años, hay una recuperación del negocio. Hasta abril del 2018, todo el sector tenía colocado, 168,251 millones de córdobas, para un aumento actual de 26.39 por ciento en el saldo de cartera. Lo anterior ha implicado la colocación de 44,400 millones de córdobas en el periodo señalado.
La cartera de crédito goza de buena salud. La tasa de mora inclusive es ligeramente menor (1.40 por ciento) que en diciembre (1.42 por ciento). La cartera en riesgo era de 4.88 por ciento frente al 5.16 por ciento registrado en el último mes del año pasado, según cifras divulgadas por el BCN.
El 90.85 por ciento de esta cartera estaba clasificada por clientes que tenían la máxima calificación de cumplimiento (A), mientras que en diciembre era esta de 90.26 por ciento.
Eso sí en abril del 2018 la cartera de crédito era más saludable, con el 92.94 por ciento de los clientes en la categoría A.
Sobre los depósitos
Donde mejor le ha ido a la banca es en la recuperación de los depósitos del cliente. Pese a los vaivén al que está sometido el Sistema Financiero Nacional, con las amenazas de sanciones del régimen de Daniel Ortega y otras en el exterior, los nicaragüenses siguen confiando en la estabilidad del sector.
La cartera de los depósitos globales, principalmente los del público, ascendió hasta mayo de este año a 255,529 millones de córdobas, ligeramente por encima de los 239,015.56 millones de córdobas percibidos hasta diciembre del año pasado.
Es decir que en los primeros cinco meses de este año, los bancos, que son los únicos autorizados para captar dinero del público, habían conseguido obtener de los depositantes 16,514 millones de córdobas.
Tal ha sido la recuperación de la banca en general, que hace ocho años esta cartera era de 167,561 millones de córdobas, por lo que hoy el sistema bancario tiene 87,968 millones adicionales que antes del impacto de la crisis sociopolítica.
De hecho el sector tiene una elevada tasa de liquidez. Hasta mayo tenían en disponibilidades el 34.15 por ciento de las captaciones del público. En abril del 2018 era el 31.23 por ciento y en diciembre del año pasado era de 32.42 por ciento.
Los despidos y cierres ocurrieron en momentos que el sector está reportando ganancias en sus operaciones. Hasta mayo el sistema había registrado en su rendimiento 3,361.92 millones de córdobas, ligeramente superior a los 3,118.38 millones de córdobas percibidos el año pasado en similar lapso.
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