Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) instó a la administración del presidente Donald Trump a reconsiderar la suspensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los nicaragüenses, así como a revisar las solicitudes de asilo político pendientes, desde una perspectiva humanitaria.
«Son miles los solicitantes de asilo que han huido de la persecución política y no pueden regresar a Nicaragua por el grave riesgo que eso representa. Muchos llevan años esperando una respuesta y, mientras tanto, viven en condiciones de vulnerabilidad, expuestos a la discriminación, la explotación y la marginación, al residir y trabajar en la sombra. Volver a su país significa, para muchos, poner en riesgo su vida y su integridad», advirtió Róger Castaño, presidente de la CPDH.
Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la organización, informó que al menos ocho nicaragüenses vinculados al Movimiento Campesino se encuentran actualmente detenidos en Estados Unidos y enfrentan un alto riesgo de deportación.
“Pedimos a las autoridades estadounidenses que reflexionen. En Nicaragua no hay libertad ni condiciones para el desarrollo. Más del 30 % de la población ha emigrado. Este éxodo es una clara señal de la crisis que vive el país”, denunció Carmona.
«El origen es la dictadura»
Por su parte, el exdiputado venezolano Freddy Solórzano hizo un llamado al Gobierno de Estados Unidos para que adopte una postura firme frente a las dictaduras en América Latina, a las que responsabilizó del masivo flujo migratorio.
“Es más barato acabar con las dictaduras de Ortega-Murillo en Nicaragua, de los Castro-Díaz-Canel en Cuba y de Maduro en Venezuela, que seguir enfrentando los efectos del éxodo diario que provocan. Si se restaura la libertad en estos países, estoy seguro de que entre el 60 % y el 80 % de los migrantes regresarán. Lo que buscamos es vivir en libertad”, aseguró.
La suspensión del TPS afecta actualmente a casi 3,000 nicaragüenses en Estados Unidos. En cuanto a las solicitudes de asilo, se estima que más de 150,000 nicaragüenses siguen esperando una resolución a sus casos.