El general Anastasio Somoza visita a las tropas que combaten contra los guerrilleros sandinistas cerca de Sapoá, Nicaragua, el 4 de mayo de 1979. LA PRENSA / AP / HAL MOORE
Los intensos días finales del régimen de Somoza
La llegada de los guerrilleros a Managua era inevitable. Los días de agonía de la dictadura somocista llegaban a su fin, dejando un legado de muerte y dolor.
El invierno de 1979 no sólo trajo lluvia ese mayo. Una huelga general paralizó la economía de Nicaragua como parte de las protestas contra el régimen de Anastasio Somoza Debayle. El 9 de junio comenzó una ofensiva final en Managua liderada por guerrilleros sandinistas que avanzaban por todo el país.
Desde el búnker de Managua, Somoza dirigía las operaciones militares y ordenaba bombardeos sobre distintas ciudades. El 14 de junio, desde Costa Rica, se anunció la formación de una Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional para asumir el poder tras la salida de Somoza.
El régimen aumentó el número de efectivos de la Guardia Nacional a 15 mil, mientras crecían los enfrentamientos con civiles armados y guerrilleros en distintos barrios del país.
Entre junio y julio, las calles de Managua se llenaron de barricadas y cuerpos sin vida. En la madrugada del 17 de julio, Somoza anunció a sus generales que abandonaría el país. Ese día partió en helicóptero al aeropuerto internacional, desde donde voló hacia Estados Unidos junto a sus oficiales más cercanos.
El 18 de julio, la Junta de Gobierno llegó a León, ciudad tomada por los sandinistas desde el 20 de junio. Ese mismo día, Francisco Urcuyo Maliaños, presidente interino, renunció. El 19 de julio, los guerrilleros entraron en Managua, donde encontraron escasa resistencia. Esa noche, la Junta de Gobierno llegó a la capital.
La noche del 19 de julio, la Junta de Gobierno llegó a Managua, donde fue recibida en medio de una algarabía por pobladores extasiados de júbilo por el fin de la guerra. También eran esperados por una batería de periodistas que abordaron a Moisés Hassan, uno de sus miembros. En medio del bullicio, dijo:
“Creo que después de 42 años de lucha, el pueblo nicaragüense ha llegado a un estado tal que difícilmente se le van a imponer nuevos amos. Difícilmente nuevas dictaduras van a entronizarse en este país».
Anastasio Somoza Debayle en su oficina-búnker. En este despacho vivió las últimas horas de su dictadura hasta la madrugada del 17 de julio de 1979. LA PRENSA / AFPEl dictador Anastasio Somoza, durante una conferencia de prensa, señala en un mapa las acciones militares de la Guardia Nacional contra los guerrilleros sandinistas. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSSomoza habla con un grupo de periodistas durante la ofensiva final en julio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSUn Becat (Batallón Especializado Contra Ataques Terroristas) de la Guardia Nacional patrulla una calle de Managua en julio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSMilitares armados de la Guardia Nacional catean vehículos en un retén de la Carretera Panamericana Sur de Nicaragua. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSUna familia camina por la Carretera Panamericana Sur, donde guardias realizan requisas a los transeúntes mientras un hombre porta una bandera blanca atada a un palo. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSDos miembros de la Guardia Nacional, fatigados por el estrés de la guerra, patrullan la carretera hacia la frontera sur, donde se intensificaron los combates con los insurgentes sandinistas. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSGuerrilleros sandinistas queman una fotografía del dictador Anastasio Somoza el 17 de julio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSGuerrilleros sandinistas custodian la entrada a León, en la comunidad de Izapa. León fue la primera ciudad controlada por los sandinistas, el 20 de junio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSGuerrilleros sandinistas descansan en una casa que pertenecía a un somocista en León. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSBarricadas de adoquines y guerrilleros en una calle de León, en julio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSUn sandinista vigila con una ametralladora desde lo alto del campanario de una iglesia en León. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSSUna patrulla de la Guardia Nacional cateando casas durante las temibles operaciones limpieza en Nindirí, Masaya, el 7 de julio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA BILL GENTILLESoldados de la Guardia Nacional parapetados con fusiles Galil durante un combate con los rebeldes sandinistas en Masaya, entonces controlada por los guerrilleros. LA PRENSA / CORTESÍA BILL GENTILLEJack Clark, camarógrafo de ABC-TV que filmó el asesinato del periodista estadounidense Bill Stewart, espera junto al féretro en el aeropuerto privado de Somoza en Montelimar, el 21 de junio de 1979. El crimen fue repudiado por la prensa internacional y el Gobierno de EE. UU., que suspendió el suministro de armas al dictador. LA PRENSA / CORTESÍA BILL GENTILLEÚltima aparición pública del dictador Somoza, el 16 de julio de 1979 en su búnker. En la imagen conversa con Francisco Urcuyo Maliaños, mientras lo observan su hijo Anastasio Somoza Portocarrero y su hermano, el general José Somoza. LA PRENSA / CORTESÍA BILL GENTILLECiudadanos estadounidenses y de otras nacionalidades esperan abordar un avión Hércules C-130E de la Reserva de la Fuerza Aérea de EE. UU. en el aeropuerto Las Mercedes, el 19 de julio de 1979. LA PRENSA / JOSÉ L. SÁNCHEZ / USOMEl actual dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, vestido de guerrillero y armado con una subametralladora, llega con periodistas internacionales al búnker de Somoza el 19 de julio de 1979. LA PRENSA / CORTESÍA RODRIGO MONTENEGRO ARAYAEl 19 de julio de 1979, mientras la población festejaba el triunfo sandinista, derribaron el monumento ecuestre de Anastasio Somoza García frente al viejo estadio de beisbol. LA PRENSA / ARCHIVOLos cinco miembros de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional —Daniel Ortega, Alfonso Robelo, Moisés Hassan, Sergio Ramírez y Violeta Barrios de Chamorro— se abren paso entre la multitud el 20 de julio de 1979 en la Plaza de la Revolución. LA PRENSA / CORTESÍA RICHARD CROSS
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