Bruno, un perro de rescate en Italia, fue asesinado el pasado 4 de julio tras ingerir comida mezclada con clavos.
La muerte del perro, que tenía siete años, ocurrió en la ciudad italiana de Tarento y según los reportes de medios de comunicación italianos, fue encontrado por su entrenador Arcangelo Caressa, quien es instructor y director técnico nacional del sector de adiestramiento canino y cinotecnia de Endas.
“Fue deliberadamente un acto atroz para causarle un sufrimiento intenso, porque darle bocados llenos de clavos significa destrozarle las entrañas, desgarrarle el esófago y los órganos internos, y provocarle un dolor insoportable”, dijo el entrenador a la agencia de noticias AP.
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La muerte del animal, de origen belga y raza Bloodhound, ha generado rechazo e indignación entre las autoridades italianas, ya que Bruno era reconocido como un héroe después de que rescató a nueve personas desaparecidas en diferentes ocasiones.
Por su labor, Bruno fue condecorado por la primera ministra Giorgia Meloni. Hasta el momento se desconoce cuántas personas estarían involucradas en el crimen.
Un castigo contra el dueño de Bruno
Bruno, según el medio italiano Il Corriere della Sera, ingirió una salchicha que estaba rellena con clavos y murió por una hemorragia interna.
«Llegué a mi centro de adiestramiento canino en el departamento de seguridad de Endas y vi a Bruno en el suelo, inmóvil. Me acerqué y lo encontré en un charco de sangre, que aún le salía por la boca y la nariz. Cerca había tres golosinas más con clavos clavados. Debió de ser una muerte terrible», dijo el dueño de Bruno al medio italiano.
Además, agregó que interpuso una denuncia por la muerte de Bruno y espera que las autoridades encuentren a los responsables.
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Tras ser consultado por el medio, Arcangelo Caressa dijo que el objetivo era él y no el perro. Y que se trata de una especie de castigo por su trabajo.
«Además de trabajar con Bruno en la búsqueda de personas desaparecidas, también entreno unidades caninas para las fuerzas del orden y he ayudado a incautar animales maltratados destinados a peleas clandestinas de perros. Me hago enemigos a diario», aseguró.
La primera ministra, Giorgia Meloni calificó el crimen como «un acto vil y cobarde» y agradeció por el trabajo que realizó Bruno.