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Nicaragua se sumó a una treintena de países que apoyan el establecimiento de la Organización Internacional para la Mediación (OIMed). Tribunal de mediación mundial que tendrá su sede en Hong Kong y resolverá, mediante la mediación, las disputas entre los Estados, entre inversionistas y Estados y las comerciales. Según funcionarios chinos, la OIMed estará al nivel de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya y de la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) también con sede en La Haya.
El nuevo tribunal de arbitraje surge en medio de la estrategia del gigante asiático de impulsar un nuevo orden mundial que desplace el liderazgo de Estados Unidos, y según el decreto aprobado en Nicaragua, para llenar «un vacío institucional en materia de mediación internacional que contribuya a mejorar la gobernanza global».
Su establecimiento inició el pasado 30 de mayo de 2025, en Hong Kong, con la firma de la Convención sobre el Establecimiento de la OIMed. El acto lo presidió Wang Yi, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y ministro de Relaciones Exteriores.
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Fundadores del nuevo tribunal de mediación
Según la Cancillería de China, al evento asistieron alrededor de cuatrocientos representantes procedentes de 85 países de Asia, África, América Latina y Europa y de cerca de veinte organizaciones internacionales; y durante el acto, 33 países firmaron la Convención y se convirtieron en Estados miembros fundadores.
La meta es que la OIMed comience a funcionar a finales de este año o principios del 2026, para «promover la resolución amistosa de diferendos internacionales y construir relaciones internacionales más armoniosas», dijo durante el acto el canciller chino Wang Yi.
Por su parte, el líder del gobierno de Hong Kong, John Lee Ka-chiu, aseguró que este será «el primer organismo intergubernamental dedicado a la mediación y estará en pie de igualdad con la CIJ de la ONU o la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) de La Haya». Mientras el secretario de Justicia, Paul Lam, aseguró que el tribunal surge «cuando fuerzas externas hostiles intentan desinternacionalizar Hong Kong».
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Nicaragua, Cuba y Venezuela entre fundadores
En representación de Nicaragua asistió al acto realizado en Hong Kong, Wendy Morales, titular de la Procuraduría General de la República (PGR); funcionaria a la que organizaciones internacionales que defienden los Derechos Humanos han identificado como miembro activa del esquema represivo de la dictadura Ortega Murillo.
Morales firmó el acta de constitución de la OIMed y Nicaragua junto a Laos, Camboya, Serbia, Papúa, Nueva Guinea, Venezuela, Pakistán, Indonesia, Bielorrusia, Cuba y otros, se sumó a la lista de 33 Estados fundadores de la OIMed.
Tres semanas después de esa firma, los Ortega Murillo enviaron a la Asamblea Nacional una iniciativa de decreto de aprobación de la Convención del nuevo tribunal; y el 26 de junio los diputados de la Asamblea Nacional dominada por el oficialismo aprobaron la iniciativa de decreto de la Convención sobre el establecimiento de la Organización Internacional para la Mediación (OIMed).
Según la iniciativa del decreto, la creación de este organismo «confirma los esfuerzos y contribuciones de la República Popular China para mantener la paz mundial», ya que ofrecerá «mayores ventajas al establecer un marco institucional sólido, dotado de principios, estructura y procedimientos adecuados».
La iniciativa también menciona que el Convenio de creación de la OIMed tiene como finalidad «promover la paz, la cooperación y el entendimiento mutuo entre Estados, entre un Estado e inversores extranjeros y disputas comerciales internacionales, de acuerdo con la voluntad de las partes a través de un foro neutral eficiente».

Tribunal se regirá por el Estado de derecho
La iniciativa del decreto concluye afirmando que la aprobación de esta Convención constituye un paso estratégico y sólido en la construcción de un derecho internacional contemporáneo, que apuesta a métodos pacíficos de solución de controversias y a la cooperación multilateral efectiva en beneficio de la humanidad.
«Con este instrumento se fomenta la equidad, justicia e imparcialidad entre todos los Estados partes, enfatizado en el verdadero espíritu del Estado de derecho, la representatividad y la gobernanza global», concluye la iniciativa de decreto que aprueba la Convención firmada en Hong Kong.
Para analistas internacionales, la creación de la OIMed demuestra que China está adoptando una estrategia cada vez más «propositiva» en los asuntos internacionales y está expandiendo su influencia en organismos como Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, justo en momentos en que Estados Unidos hace lo contrario.
También perciben que con este nuevo tribunal de mediación pretenden restaurar la reputación de Hong Kong como centro de negocios, que fue afectada en 2020 cuando impusieron una ley sobre seguridad nacional, que le restó confianza a la imparcialidad del sistema jurídico de esa ciudad, una región administrativa especial de China.
