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Tres de los siete «tomatierras» que en noviembre del 2024 decapitaron a los hermanos de origen miskito, Marlon y Guzmán Ocampo Cruz, de 26 y 33 años, respectivamente, fueron sentenciados a prisión perpetua por asesinato agravado.
Los condenados a pasar el resto de su vida en la cárcel son Freddy García Sequeira, de 42 años; Holman Danilo Blandón Rivera, de 34, y Maylor Isaac Díaz Blandón, de 18 años.
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Los hermanos Ocampo Cruz fueron decapitados el 8 de noviembre del 2024 en la comunidad Sanibila, distante a unas cinco horas en bote río arriba, sobre el río Coco de San Andrés de Bocay, en el territorio indígena especial Alto Wangki, municipio de Wiwilí, departamento de Jinotega.
La sentencia de prisión perpetua fue dictada por el juez de Distrito Penal de Juicio de Jinotega, Róger Alejandro Espinoza Gaitán.
Cuatro condenados a 30 años
Por los mismos hechos fueron condenados a 30 años de prisión Elmer Jasmir Lumbí Díaz, de 21 años; Jostin Máximo Espino Murillo, de 23; Yasuer Rodríguez Díaz y su hermano Melvin Odonel Rodríguez Díaz, de 22 años.
Lo anterior signifca que los cuatro condenados antes mencionados facilitaron a los coautores del doble crimen los medios para cometer el asesinato múltiple.

Otros delitos
En la misma sentencia se condena a Freddy García Sequeira a siete años de prisión por robo agravado y un año más por portación ilegal de armas.
Freddy García Sequeira y los cuatro condenados por asesinato agravado, en calidad de cooperadores necesarios, también fueron sentenciados a un año de prisión y al pago de una multa de 5,956 córdobas por portar armas de fuego sin la debida autorización.
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Como a los condenados a 30 años de prisión se les agrega un año más en la cárcel por portación ilegal de armas, van a terminar de cumplir condena el 15 de noviembre del 2055, se indica en la sentencia.
Los hermanos miskitos Marlon y Guzmán Ocampo Cruz antes de ser decapitados fueron baleados por sus verdugos, quienes los enterraron en el mismo lugar donde los asesinaron, según las indagaciones hechas en aquel entonces por la Policía.