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En un giro inédito desde el año 1992, el Gobierno federal ha movilizado aproximadamente 700 marines junto a 2,100 efectivos de la Guardia Nacional en Los Ángeles, todo ello sin el aval del gobernador Gavin Newsom, para reforzar la respuesta a las protestas contra las operaciones de ICE en la ciudad. Todo esto según fuentes como CNN, Reuters, The Guardian y el U.S. Northern Command.
Una de las principales controversias radica en que estas tropas activas, que fueron desplegadas sin la invocación formal de la Ley de Insurrección, están limitadas a proteger bienes federales, no a realizar tareas policiales. Así lo establece la Ley Posse Comitatus de 1878, que prohíbe a las fuerzas militares federales, incluidos los marines, realizar tareas de aplicación de la ley, como arrestos dentro de EE. UU., sin autorización específica.
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Los reportes indican que, hasta la noche de este 9 de junio de 2025, el presidente Trump no ha invocado la Ley de Insurrección de 1807, lo que limita a los marines y a la Guardia Nacional a roles de apoyo, como proteger instalaciones y personal federal, sin participar directamente en acciones policiales.
¿Qué está ocurriendo en Los Ángeles?
Desde que las redadas migratorias de ICE se intensificaron el primer fin de semana de junio de 2025, comenzaron las manifestaciones, que han derivado en algunos incidentes violentos, incluyendo incendios, con decenas de arrestos y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden.
En respuesta, el presidente Donald Trump federalizó a la Guardia Nacional y activó marines en «standby», ignorando la negativa del gobierno estatal de California, que anunció una demanda legal por parte del estado en contra del gobierno federal.
Veteranos militares y juristas consultados por diversos medios de comunicación advirtieron sobre el riesgo de «militarizar la respuesta a protestas civiles» y de usar al ejército sin límites claros. Según The Guardian, dos altos mandos retirados del Ejército coinciden en que este movimiento «politiza a las Fuerzas Armadas, que tradicionalmente se han mantenido neutrales».
Antecedentes históricos
Aunque es poco habitual, hay momentos en los que el Cuerpo de Marines ha sido desplegado dentro de EE. UU. Como se dijo al comienzo del artículo, desde 1992 no ocurría algo similar en la ciudad de Los Ángeles.
Ese año, tras el veredicto del caso Rodney King, que generó protestas violentas, el presidente Bush padre invocó la Ley de Insurrección, desplegando alrededor de 1,500 marines de la 1.ª División en apoyo a la Guardia Nacional y al Ejército federal. Se reportaron acciones directas, incluyendo una operación en Compton donde marines respondieron con disparos a una casa tras un «malentendido táctico».
Otro ejemplo ocurrió en 1967 en Detroit, cuando fuerzas activas que incluyeron marines fueron utilizadas para apoyar las labores policiales ante los disturbios y protestas que ocurrieron en las ciudades de Watts y Newark.
Los marines no solo han sido desplegados durante protestas en suelo estadounidense. También fueron usados entre 1957 y 1962 en la zona de Little Rock y la Universidad de Mississippi para hacer cumplir medidas judiciales de integración racial.
Igualmente, los marines fueron desplegados masivamente durante el desastre ocasionado por el huracán Katrina, donde realizaron tareas humanitarias.
Medidas legales
El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció acciones legales en contra de estas medidas de la administración de Donald Trump, ya que, según palabras recogidas por el New York Post, «la intervención viola la soberanía estatal».
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Otros expertos consultados por medios estadounidenses señalan que esto podría interpretarse como un «asalto político al mando militar», y que esta acción podría erosionar la tradición constitucional de neutralidad del Ejército. «Temen que este sea solo el primer paso hacia más interferencia federal en manifestaciones civiles», cita The Guardian.