La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) anunció un cambio significativo en su política de vacunación contra el covid-19.
Según diversos medios de comunicación estadounidenses, a partir del otoño de 2025, las vacunas actualizadas estarán disponibles únicamente para personas mayores de 65 años y aquellas con condiciones médicas que las coloquen en alto riesgo, como diabetes, obesidad, asma o cáncer.
Medida alineada con otros países
Esta decisión representa una “contradicción” de la recomendación anterior de la FDA, que sugería dosis de refuerzo anuales para todos los mayores de seis meses. Ahora, se requerirán ensayos clínicos más rigurosos para aprobar vacunas destinadas a individuos saludables menores de 65 años, esto según información publicada por New York Post.
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La nueva política, impulsada por el comisionado de la FDA, Dr. Martin Makary, y el jefe de vacunas, Dr. Vinay Prasad, busca alinear las prácticas de EE. UU. con enfoques más selectivos adoptados en países como Canadá y el Reino Unido.
Sin embargo, ha generado preocupación entre expertos en salud pública, quienes temen que esta medida pueda reducir la cobertura de vacunación y aumentar la vulnerabilidad de ciertos grupos, incluidos trabajadores esenciales y niños.
Farmacéuticas abiertas a colaborar
Además, la FDA está evaluando si las vacunas para la temporada 2025-2026 deberían enfocarse en la subvariante LP.8.1, una cepa de la línea Omicron JN.1 que actualmente representa aproximadamente el 70 por ciento de los casos de covid-19 en EE. UU.
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Las compañías farmacéuticas, como Pfizer y Moderna, han expresado su disposición a colaborar con la FDA para cumplir con los nuevos requisitos.
Especialistas consultados por el medio San Francisco Chronicle, apuntan a que este cambio en la política de vacunación refleja una “reevaluación de las estrategias de salud pública”, esto en respuesta a la evolución de la pandemia y la necesidad de equilibrar la protección de los más vulnerables con la disponibilidad de datos clínicos.