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El nicaragüense Harrison Mauricio Reyes Rivera de 34 años salió de su natal Chichigalpa, Chinandega en octubre de 2021 para darle una mejor vida a su esposa y sus cuatro hijos. Su meta era regresar a su ciudad en 2026 y comprarle a su familia una casa, pero las cosas no salieron como lo planeó.
El pasado miércoles 14 de abril, un accidente de tránsito en la autopista Taconic State Parkway, que conecta los estados de Nueva York y Nueva Jersey, cobró la vida de cuatro personas, dos de ellos nicaragüenses.
Uno de los fallecidos fue Reyes, quien llegó de manera irregular a Estados Unidos, el otro nicaragüense muerto fue identificado como Odenis Balladares, de 20 años, oriundo de Wiwilí.
Según los reportes policiales, la tragedia ocurrió cuando una camioneta en la que viajaban cuatro personas cruzó inesperadamente la división central de la vía e impactó de frente contra un sedán Honda Accord en donde los dos nicaragüenses fallecieron en el lugar.
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Se presume que el accidente se debió a las condiciones climáticas del lugar, pues la carretera estaba mojada por lluvias que se registraron anteriormente en la zona.
Inesperadamente, el conductor de la camioneta, identificado como Yader Reyes, de 50 años, tío de una de las víctimas, resultó con leves heridas y se encuentra en el hospital Westchester Medical Center en Nueva York.
“Ellos venían de trabajar en construcción, ese día se habían levantado desde las 2:00 a.m. para ir al trabajo. Mi tío venía conduciendo, creemos que podría haberse quedado dormido por el cansancio”, dijo una hermana de Reyes a LA PRENSA.
“Dijo que dormiría tres horas, no para siempre”
El último mensaje que Harrison Reyes le envió a su esposa decía: “Dormiré unas tres horas y luego te hablo para enviarte el dinero de la comida”. Sin embargo, luego de la tragedia la hermana de Reyes lamenta “él solo quería dormir tres horas, no para siempre”.
Reyes, tenía tres trabajos para sustentar a su familia y poder comprar la casa, laboraba en construcción, en un restaurante como mesero y lavaplatos y en Uber.
Ahora, la familia del connacional pide ayuda para repatriar los restos de Reyes a su natal Chichigalpa, ya que los costos de repatriación suman más de 7,000 dólares.
“Queremos que sus 4 hijos vean y sientan a su papá una vez más”, se lee en la petición hecha a través de GoFundMe por su familia.
Para ayudar a la familia de Reyes a repatriarlo, pueden donar a través de este enlace o bien, a los números de cuenta que aparecen en la imagen.

Un hombre inteligente, noble y apasionado por la lectura
Según el relato de la hermana del nicaragüense, Reyes era el segundo de tres hermanos y aunque a simple vista parecía ser alguien serio, era todo lo contrario.
“Mi hermano era un adulto con un corazón de pollo o de niño; cualquiera que lo veía lo percibía como una persona seria y ruda pero solo bastaba un poco de tiempo para verlo sonreír”, cuenta su hermana.
Amante de la música rock, apasionado por la lectura y la historia universal, su familia lo recuerda como alguien inteligente, siempre destacó como estudiante. Sin embargo, no tuvo una carrera universitaria por la llegada de su primera hija.
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Mientras vivía en Nicaragua, trabajó en lo que pudo para mantener a su familia, su último trabajo fue como despachador de la marca de gaseosas Pepsi. “Él llegaba de turnos y a lo que iba era a cuidar y estar con sus hijos. Era un gran padre, daba la vida por sus hijos”, comenta la hermana.
“Él amaba ser padre y esposo y solo deseamos que esa familia vuelva a estar junta, aunque sea de esta manera, él no merece estar más tiempo solo allá”, concluyó la familiar de Reyes, quien deja en la orfandad a sus cuatro hijos, una niña de 11 años y tres niños de 9, 8 y 6 años respectivamente.