Carta al Director

¿Generosidad o redención tardía?

Señor Director:

El reciente anuncio del señor Bill Gates, quien ha declarado su intención de donar “prácticamente todo” su patrimonio —unos 200,000 millones de dólares— en los próximos 20 años ha sido celebrado como un gran gesto de filantropía. Sin embargo, esta decisión también debería invitarnos a una reflexión crítica sobre el modelo de acumulación de riqueza en el que vivimos.

¿No sería más justo que estos millonarios, en lugar de esperar hasta el final de sus vidas para repartir su fortuna, ofrecieran desde un principio sus productos y servicios a precios más accesibles? De esa forma, millones de personas podrían beneficiarse directamente, sin depender de una donación futura que llega demasiado tarde para muchos.

El modelo actual acumula primero y da después. Se vende al máximo precio lo que podría ser compartido desde el principio con más justicia. ¿No sería más ético que el acceso a la salud, la educación y la tecnología se pensara desde el inicio como un derecho y no como un privilegio?

No se trata de criticar gratuitamente a quienes donan —sus aportes son importantes—, sino de cuestionar por qué el sistema permite que se amasen fortunas tan descomunales mientras tantos carecen de lo básico. Quizás la verdadera generosidad no está en donar al final, sino en construir un modelo económico que no haga necesarias esas donaciones porque todos hayan tenido lo suficiente desde el principio.

Atentamente,
Róger Arteaga Cano

Opinión
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