La dictadura confiscó las instalaciones del INCAE y montó el Centro Oncológico Nacional «Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa». LA PRENSA / TOMADA DE EL 19 DIGITAL

«Llegar aquí es un calvario»: la odisea de los pacientes para llegar al centro oncológico montado sobre el Incae

Dos pacientes que recibieron atención médica en el centro oncológico nacional contaron las dificultades para llegar al lugar y cómo es la atención

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Desde que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo inauguró la primera etapa del Centro Oncológico Nacional Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa, en las instalaciones confiscadas al Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), en el kilómetro 15.5 de la Carretera Sur, decenas de pacientes con cáncer enfrentan una odisea para acceder a sus consultas, ya que el centro está alejado del casco urbano de Managua, sin rutas de transporte público directo.

Los pacientes oncológicos y acompañantes que llegan desde zonas rurales o incluso desde otras regiones del país deben pagar taxis costosos o depender de la buena voluntad de conductores para llegar a tiempo a sus citas. Quienes no pueden costear ese gasto recurren a buses interlocales y luego deben caminar un largo tramo bajo el sol o la lluvia para poder llegar.

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«El lugar es bonito, pero para llegar aquí es un calvario», contó a LA PRENSA Ana, de 62 años, a quien primero le toca madrugar porque vive en una zona rural de Granada y luego recorrer largas distancias para llegar a su destino.

Un día de visita médica le toca tomar un microbús desde Granada hasta la terminal Casimiro Sotelo (antes UCA), en Managua. De ahí tomar otro microbús con destino a Carazo que la deja cerca de la entrada del centro y de ahí caminar entre 1.5 y 2 kilómetros para finalmente llegar al centro oncológico.

Taxis cobran arriba de 500 córdobas

Ana, antes de tomar el microbús, pasó unos 15 minutos consultando a taxistas en cuánto le hacían la carrera.

«Me pedían 500 córdobas para arriba, me pareció grosero, pero me decían ‘ese es el precio señora, ahí donde va es bien largo’, por eso mejor preferí pagar 40 córdobas en el interlocal, aunque después me tocó caminar bastante», contó la mujer a este Diario.

Marisela, de 65 años, es otra paciente oncológica, que vive en Managua. Un lunes que tenía una cita de seguimiento en el Hospital Escuela Dr. Manolo Morales Peralta repentinamente, sin ser consultada ni notificada, fue transferida al Centro Oncológico Nacional Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa.

«La cita la tenía a las 7:30 a.m. en el Manolo, yo llegué antes, y hasta ese momento me dijeron que mi cita era en el Centro Oncológico Nacional allá en Carretera Sur», refirió.

La dictadura confiscó las instalaciones del Incae y montó el Centro Oncológico Nacional «Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa». LA PRENSA / TOMADA DE EL 19 DIGITAL

Marisela, a diferencia de Ana, tiene vehículo propio, pero aún así moverse hasta el centro, y peor a último momento, le representó un desgaste.

«Me tocó movilizarme casi de punta a punta (extremo), tardamos casi una hora para llegar, y cuando llegamos lo primero que se me vino a la mente fueron las imágenes del Diálogo Nacional (en 2019), el lugar está remodelado, pero representa un sacrificio llegar hasta ahí», describió Marisela.

En los pasillos, los pacientes y acompañantes no dejan de murmurar. La mayoría al llegar, según los testimonios, se asombran de lo rápido que el régimen construyó el centro oncológico ignorando o desconociendo que se montó en las instalaciones del Incae, cuya personería jurídica fue cancelada en septiembre de 2023.

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«Me topé con una mujer que me dijo, ‘ya miró que rápido construyeron este centro’. Yo creo que ella no sabía dónde estábamos, entonces le respondí, ‘no, si esto era del Incae’; y entonces ella me contestó, ‘a pues se lo robaron'», contó Marisela.

La atención es relativamente «buena»

A este centro son remitidos pacientes oncológicos desde los hospitales Bertha Calderón y Manolo Morales. En cuanto a la atención, tanto Ana como Marisela describieron que es «buena» aunque debieron esperar.

«El doctor es bueno, lo único que me pasó es que las enfermeras a veces te atienden por no dejar, yo pedí que me pesaran y me dijeron que tenía que ordenarlo el doctor, imaginate, no sé si son nuevas o es que no les gusta trabajar», cuestionó Ana.

La dictadura confiscó las instalaciones del Incae y montó el Centro Oncológico Nacional «Dr. Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa». LA PRENSA / TOMADA DE EL 19 DIGITAL

En el local, según constataron las pacientes que hablaron con este Diario, sólo brindan consultas y no tratamientos. «Sólo dan consultas, porque no tienen equipos, según dicen. Vimos que hay cuartos vacíos que parecen que los están limpiando, porque están sucios. Hay poco personal y te toca esperar más tiempo de la hora de la cita acordada», contó Marisela.

Lo narrado por las pacientes deja al descubierto que aún el Centro Oncológico Nacional no está operando en su totalidad. El 17 de marzo, cuando el Ministerio de Salud (Minsa) inauguró la primera etapa, indicó que se brindaría atención médico-quirúrgica a los pacientes con cáncer de todo el país con equipos de alta tecnología y personal especializado en diferentes áreas de oncología.

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Según el Minsa, esta primera etapa cuenta con una Consulta Externa compuesta por 30 consultorios para brindar más de 80 mil atenciones oncológicas de: Hemato-Oncología, Cirugía Oncológica, Gineco-Oncología, Radio-Oncología, Neurocirugía Oncológica, Urología Oncológica, Ortopedia Oncológica, y Medicina Nuclear.

También la institución sanitaria indicó que brindaría especialidades médicas de Medicina Interna, Cirugía, Anestesia, Ginecología, Infectología y Pediatría, así como atenciones de cuidados paliativos a los pacientes con cáncer del territorio nacional. 

«Un acto perverso»

El exrector universitario y académico, Ernesto Medina, calificó como un «acto perverso» la instalación del nuevo centro nacional oncológico en la propiedad confiscada al Incae.

«El régimen se aprovecha de un tema naturalmente muy sensible, como es el cáncer, para dar la imagen de un gobierno preocupado, generoso, benévolo, pero se está construyendo este centro sobre la base de una ilegalidad», valoró Medina.

Para el académico, resulta «maligno» que el régimen pretenda lavarse la cara con una obra social a costa del cierre forzado de una de las instituciones educativas más prestigiosas del país. «No han puesto ni un centavo. Lo están haciendo sobre una ilegalidad. Sobre eso nunca se puede construir algo de lo que te puedas sentir orgulloso, porque han provocado un daño enorme, me parece perverso», apuntó.

El exrector de la UAM, Ernesto Medina, se encuentra en el exilio en Europa. LA PRENSA/ ARCHIVO

Medina también cuestionó lo inaccesible que es el Centro Nacional Oncológico para los propios pacientes, principalmente aquellos de escasos recursos.

«No hay transporte que te lleve hasta allá, aquí no sólo es de hacer una gran obra de beneficencia para el país, sino buscar cómo facilitar la atención a los pacientes, y hasta ahora no se conoce ninguna línea de buses directo a lo que era antes el Incae», refirió.

Medina cuestionó además el hecho de que el centro lleve el nombre del doctor Juan Ignacio Gutiérrez Sacasa, a quien describió como un médico humanista: «Estoy seguro de que el doctor nunca hubiese querido ver su nombre asociado al despojo de una institución como el Incae», aseveró.

Confiscación de la sede en Nicaragua

A través del Acuerdo Ministerial 106-2023-OSFL publicado el 25 de septiembre del 2023 en el diario oficial La Gaceta, el Ministerio de Gobernación (Migob) canceló la personería jurídica y acusó al Incae de «obstaculizar» sus funciones de «control y vigilancia».

También supuestamente de «incumplir sus obligaciones», «no promover políticas de la transparencia en la administración de los fondos, desconociendo la ejecución de sus proyectos y si fueron acorde a sus objetivos y fines, por los cuales se otorgó personalidad jurídica y registro». Todas estas son las excusas que usa el régimen para cancelar organizaciones y robarles las propiedades.

En 2019, el Incae fue la sede del segundo intento de Diálogo Nacional entre sectores opositores y delegados de la dictadura orteguista, para superar la crisis político-social provocada por la represión armada contra las protestas civiles de 2018. Las partes firmaron acuerdos, entre estos realizar elecciones libres y justas, pero Ortega no cumplió.

Delegados de la dictadura de Daniel Ortega en el Incae en 2019. LA PRENSA/Archivo

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