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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó la decisión de una jueza federal Indira Talwani de bloquear su orden de revocación del programa de parole humanitario, que ha beneficiado a más de medio millón de nicaragüenses, venezolanos, cubanos y haitianos.
En una publicación en su red social, Truth Social, Trump dijo que los tribunales estaban «fuera de control» y que al parecer lo odiaban. «¿Qué está pasando con nuestros tribunales? Están totalmente fuera de control. Parecen odiar tanto a ‘Trump’ que ¡todo vale! Estamos intentando rescatar a nuestro país de la destrucción causada por los demócratas y el corrupto Joe Biden», dijo Trump.
Además se pronunció sobre la decisión de la jueza que indica que cada caso de los beneficiarios del parole humanitario debería tratarse de forma individual y no de forma colectiva para poder ser revocados. Al respecto, Trump aseguró que de juzgarse de forma individual, según el sistema judicial, tardaría unos 100 años.
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«Gané con una política de sentido común, ¿y qué sentido común tenemos cuando tenemos que tener 530,000 juicios? Esta jueza radicalizada está diciendo que el somnoliento Joe Biden puede enviar por avión a más de medio millón de ilegales a Estados Unidos, en un día, pero tenemos que realizar muchos años de juicios largos y tediosos para que todos y cada uno de ellos regresen a casa. ¿Dónde está la justicia aquí?», reclamó Trump.
Este pasado 14 de abril, la jueza Talwani resolvió que la administración de Donald Trump no tenía facultades para poner fin al programa de parole humanitario y que la decisión se basó en «una interpretación incorrecta de la ley».
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El fin del programa humanitario, según había anunciado el gobierno de Trump, sería este próximo 24 de abril, obligando a los beneficiarios a abandonar Estados Unidos de forma voluntaria o enfrentarse a la deportación; aunque el gobierno de Trump ya había revocado el estatus legal de los beneficiarios el pasado 25 de marzo.
Expertos y abogados de inmigración aseguraron anteriormente al diario LA PRENSA que esta medida representaría un alivio para los nicaragüenses. «En el caso de personas provenientes de regímenes autoritarios, también huyen de la persecución política, del temor a ser encarcelados sin motivo alguno, o de la incertidumbre de no poder regresar a su país por tener la entrada negada. La posibilidad de que se termine el parole ha generado una angustia profunda y generalizada», dijo recientemente Ronmel López, experto en leyes migratoria y activista.