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La promesa de deportaciones masivas del presidente Donald Trump sigue enfrentando obstáculos judiciales luego de que este viernes 28 de marzo dos jueces paralizaron los intentos de su Gobierno para continuar deteniendo inmigrantes y expulsarlos rápidamente fuera de Estados Unidos. El juez James Boasberg, del tribunal de primera instancia de Washington y el juez Brian Murphy, de un tribunal federal de Boston frenaron la medida hasta los primeros días de abril cuando harán nuevos anuncios.
El juez James Boasberg, del tribunal de primera instancia de Washington, ordenó ampliar hasta el 12 de abril un bloqueo temporal que dictó el 15 de marzo y que impide al Gobierno utilizar la Ley de Enemigos Extranjeros para deportar a inmigrantes que supuestamente son miembros de la pandilla criminal transnacional Tren de Aragua.
El magistrado federal, con el que Trump mantiene una controversia por esa decisión, amplió ese bloqueo que iba a expirar hoy sábado y fijó en el 8 de abril una audiencia para tratar el posible endurecimiento de la medida.
La Administración Trump hizo una solicitud de emergencia al Tribunal Supremo para que le permita aplicar esa ley de 1789, para deportar a venezolanos sin el debido proceso, tal y como hizo a mediados de mes cuando envió a cerca de doscientos ciudadanos del país caribeño a una prisión en El Salvador.
Juez de Boston también frena la medida
El argumento ante el máximo foro judicial del país es que se trata de una cuestión de seguridad nacional demasiado urgente como para ser resuelta en tribunales de menor instancia.
Aparte de eso, el Gobierno de Trump sufrió otro revés en un tribunal de Boston, donde otro juez federal emitió otra orden nacional que le impide deportar inmigrantes a países con los que Estados Unidos no mantiene una relación sin darles la posibilidad de que acudan a un tribunal para impugnar la decisión.
La orden del juez Brian Murphy fue en respuesta a una demanda que presentó un grupo de inmigrantes contra la política adoptada recientemente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), enfocada en acelerar las deportaciones de aquellos que fueron previamente liberados de los centros de detención.
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Juez responderá a migrantes el 10 de abril
En su esfuerzo por cumplir con sus metas de deportación, la administración Trump está usando a sus socios regionales para deportar a migrantes de terceros países. A cientos de asiáticos los enviaron a Panamá, país que aceptó recibirlos para luego enviarlos a sus países de origen.
Con su fallo del viernes, el juez Murphy bloqueó temporalmente la decisión de la administración Trump de remover a migrantes a lugares que no son su país de origen, a menos que, entre otras medidas, el Gobierno federal les proporcione a ellos y a sus abogados un aviso por escrito del país al que serán removidos.
Esta orden permanecerá vigente hasta que el juez resuelva la petición de los demandantes para una medida cautelar de mayor duración. Él escuchará sus argumentos en una audiencia el 10 de abril.