Despliegue policial en Managua en 2021. Foto: Archivo LA PRENSA.

La desconfianza social entre nicaragüenses, el pan de cada día

Aunque Nicaragua muestra una mejora en su ranking de "bienestar subjetivo" a nivel global, el país enfrenta niveles alarmantemente bajos de confianza social e interpersonal, según el Índice Mundial de la Felicidad

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Aunque Nicaragua ocupó en 2024 la posición 47 en el Índice Mundial de la Felicidad 2025 publicado este mes por el World Happiness Report —una posición media en el índice—, el informe deja entrever la desconfianza de la población para realizar labores benéficas, en la Policía y en los vecinos, en el marco de un contexto represivo evidenciado por informes internacionales.

Los bajos niveles de confianza interpersonal e institucional se evidencian especialmente en situaciones cotidianas relacionadas con la honestidad y la cooperación. El informe sugiere que esta combinación de «bienestar subjetivo» con baja confianza social es un patrón que requiere un análisis más profundo.

El sociólogo Juan Carlos Gutiérrez explica que la represión y el autoritarismo están directamente vinculados con la desconfianza interpersonal. «A medida que aumenta la represión estatal o de grupos de poder fáctico, como el narcotráfico, el crimen organizado o un gobierno criminal como el de Nicaragua, las personas comienzan a protegerse, ya sea porque conocen o no las razones de su represión. Empiezan a cuidar cada palabra para no darle al represor, en este caso la dictadura, un pretexto para castigarles», expresó.

Por tanto, según el especialista, la gente evita comentar asuntos importantes incluso con amigos o vecinos y se instala en un esquema de autoprotección extrema.

«Los espacios de socialización se vuelven superficiales, centrados en actividades lúdicas sin profundidad, y sólo en círculos muy cerrados es posible abordar temas significativos, aunque cada vez es más difícil reunirse sin temor a ser denunciados», señaló.

Baja benevolencia

Nicaragua ocupa posiciones muy bajas en los rankings relacionados con la percepción de benevolencia y confianza social. La expectativa de que un vecino devuelva una cartera perdida ocupa el puesto 136, de 147 países. La expectativa de que un extraño devuelva una cartera, el puesto 136. Y la expectativa de que la Policía devuelva una cartera, el puesto 130.

Además, el informe publicado este año señala que para el período 2022-2024 Nicaragua tuvo una participación moderada en actos de benevolencia:

—Donaciones: puesto 89

—Voluntariado: puesto 50

—Ayuda a extraños: puesto 69

Juan Carlos Gutiérrez Soto, sociólogo y politólogo. Foto: Cortesía.

Nicaragua es un caso particular

Gutiérrez asegura que el tema de la felicidad, si bien parte de preguntar a cada persona sobre su propia percepción, es difícil obtener resultados claros cuando estas preguntas se formulan en sociedades tan diversas.

«No es lo mismo que responda una persona de Suecia o de España, donde existe libertad para hablar abiertamente sobre su vida, que alguien de un país donde un sistema cerrado limita las libertades, incluyendo la expresión, la posibilidad de tener amistades o de reunirse. Entonces, la valoración individual puede ser incluso contradictoria cuando se compara entre contextos sociales diferentes», dijo Gutiérrez.

Por esta razón, consideró que la felicidad subjetiva puede ser útil para conocer percepciones individuales, pero debe complementarse con análisis políticos, sociales y estructurales.

Lea también: EE. UU. deportó a un nicaragüense a El Salvador entre el grupo de venezolanos

«Si sólo nos quedamos con la respuesta personal, podríamos encontrarnos ante percepciones condicionadas por la capacidad de adaptación a la adversidad o por el temor a represalias. En el caso de Nicaragua, por ejemplo, existe una tensión evidente entre la narrativa de felicidad y la realidad sociopolítica», aseveró, señalando que para conocer la situación real de Nicaragua se requieren otros tipos de estudios.

Posición de Nicaragua lleva tres años en retroceso

Nicaragua se ubica en el puesto 47 del ranking global de felicidad, según el promedio de evaluaciones de vida entre 2022 y 2024. Esto significa que la percepción de bienestar subjetivo de la población ha mejorado en comparación con períodos anteriores, como en el 2010-2012, cuando se ubicó en la posición 65.

Si bien el país mejoró su posición, entre 2022 y 2024 el país ha retrocedido. En 2022 el país se ubicó en la posición 40, en 2023 retrocedió a la 43 y en 2024 a la 47.

Además, en 2017, un año antes del estallido social, el país se posicionó en el puesto 41, una posición que no ha podido recuperar , a excepción de 2022, cuando se le ubicó en el puesto 40 y es su mejor calificación. Contrario a 2020, cuando el país se ubicó en la posición 55.

Por el contrario, Costa Rica se ubica en el top 10 de los países más felices, un grupo que lo encabeza Finlandia, como el “país más feliz” del mundo en 2024.

Lea también: Así opera el Minsa como brazo de vigilancia de la dictadura en Nicaragua

Respectivamente en el sexto y décimo lugar, Costa Rica y México entran por primera vez en las posiciones que encabezan la lista.

Los autores destacan que compartir las comidas tiene una relación estrecha con el bienestar. En este sentido, apuntan que el número de personas que cenan solas en Estados Unidos ha crecido un 53 % en los últimos 20 años.

En 2023, cerca de uno de cada cuatro estadounidenses afirmó haber comido solo el día anterior, según el informe. Además, señala que el aumento de personas que comen solas es uno de los factores que explican la caída del bienestar en el país.

Política felicidad Nicaragua represión archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí