El excarcelado político Donald Margarito Alvarenga Mendoza, fue operado en el Jackson Memorial Hospital de Miami. LA PRENSA/Cortesía

El excarcelado político Donald Margarito Alvarenga Mendoza, fue operado en el Jackson Memorial Hospital de Miami. LA PRENSA/Cortesía

Después de un año de espera, excarcelado político “estrena” riñón en EE. UU.

Es originario de Chichigalpa, sufría insuficiencia renal crónica desde que fue arrestado por ser opositor a la dictadura. Fue condenado a 12 años de prisión.

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El martes pasado, el excarcelado político Donald Margarito Alvarenga Mendoza, del grupo de los 222 desterrados hacia Estados Unidos en febrero de 2023, recibió la llamada que durante un año esperó pacientemente: le informaron que le habían encontrado un donante de riñón y le preguntaron si estaba interesado en someterse al trasplante. Aceptó sin vacilar.

Primero lo llamaron a las 5:00 de la tarde, sugiriéndole que no se despegara del teléfono porque la siguiente comunicación sería para informarle la hora en que debía presentarse en el Jackson Memorial Hospital de Miami. El siguiente telefonazo lo recibió a las 2:00 de la mañana del martes 11 de marzo; entró a la sala de operaciones a las 10:00 a.m. y salió cuatro horas después con su nuevo riñón.

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“Esto es un milagro, sólo puede ser una obra de Dios”, dijo anoche desde su habitación en el hospital. “Cuando en enero de 2022 me condenaron, hice un pacto con Dios. Le pedí salir de la cárcel en menos de dos años, que me diera un nuevo riñón y que liberara a Nicaragua, y yo, a cambio, me dedicaría a dar testimonio cada día de mi vida”, agregó.

Diálisis

Alvarenga Mendoza, originario de Chichigalpa, sufría insuficiencia renal crónica desde que fue arrestado por ser opositor a la dictadura de Ortega y Murillo y condenado a 12 años de prisión por los inventados delitos de menoscabo y ciberdelitos. En la cárcel nunca recibió atención ni medicación adecuada. Al llegar a Estados Unidos, supo que sus riñones solo funcionaban en un 15 por ciento y que necesitaba con urgencia un trasplante.

A través del seguro médico Florida Blue, que se les facilitó a varios del grupo de los 222, y gracias a una trabajadora social, en marzo de 2024, Alvarenga fue incluido en la lista de espera de posibles donantes. Antes, en mayo de 2023, le habían entregado una pequeña máquina de diálisis peritoneal a la que se conectaba tres veces cada noche para drenar el líquido usado por su cuerpo. Pero el pasado lunes recibió la llamada que lo está devolviendo a la vida.

“Me dijeron que el donante había muerto por un infarto y que al riñón le harían una biopsia antes del trasplante”, comenta Alvarenga. “Si hubiera estado un poco más en la cárcel, no salgo con vida. En el Sistema Penitenciario de Chinandega, donde me tuvieron encerrado por 15 meses, vi morir a dos presos que los llevaban a dializarse. En cambio, a mí nunca me trataron, me estaban dejando morir”.

Sigue trabajando

Alvarenga, quien es acompañado por su hijo y amigos en el hospital, le notificaron que el próximo sábado será dado de alta y que debe cumplir con estrictas recomendaciones, como comer sin sal ni potasio, pues una alimentación inadecuada podría provocar que su organismo rechace el riñón. Asimismo, debe usar mascarilla en espacios cerrados como supermercados y autobuses.

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Desde que fue excarcelado ha tenido varios trabajos para ganarse la vida en Estados Unidos. Incluso vendía comida nicaragüense en el pequeño apartamento que renta, hasta que fue denunciado por vecinos y le cerraron el negocio. A partir de ese momento, se capacitó como preparador de impuestos en una empresa de Miami, lo que le permitió conseguir un trabajo temporal y subsistir económicamente.

“Como ese trabajo es en línea, aquí desde la cama del hospital estoy trabajando. Hoy le preparé los impuestos a un cliente porque el pago de la renta y la comida no esperan. Me estoy recuperando, pero a la vez tengo que seguir buscando el billete. Los que estén interesados en que les ayude con sus impuestos me pueden llamar al número (301) 756-6735”, asegura.

No es fácil conseguir un donante

El seguro médico que tiene el excarcelado político cubrió el costo del trasplante, la hospitalización y los medicamentos. Lo más difícil fue encontrarle un donante, algo que, en cualquier parte del mundo, es casi como ganar la lotería.

Según datos de donacióndeorganos.gov, para septiembre de 2024 había 89,792 personas en la lista de espera para un trasplante de riñón en Estados Unidos. Ese número varía diariamente y, según las estadísticas, a mediados de año un 23 % de los candidatos a trasplantes eran personas hispanas; de hecho, el 59 % eran de raza negra, de origen latino o asiático.

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