Datos curiosos sobre la histórica e infame prisión estadounidense de Guantánamo

La más antigua base militar de Estados Unidos en el extranjero opera en territorio “enemigo”: Cuba. En la actualidad la cárcel que ha servido para apresar y torturar a sospechosos de terrorismo es usada para detener a inmigrantes indocumentados de “alto riesgo”.

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Territorio cubano. La Base Naval de la Bahía de Guantánamo, operada por el Departamento de Defensa estadounidense, se ubica en territorio cubano en arrendamiento perpetuo a Estados Unidos desde 1903, tras la guerra hispano-estadounidense. El 16 de febrero de ese año los presidentes de ambos países firmaron el acuerdo que cedió a Estados Unidos «por el tiempo necesario y para los propósitos de estación naval y estación carbonera» dos territorios, en Guantánamo y en Bahía Honda, aunque este último nunca se hizo efectivo. El gobierno estadounidense controla 117 kilómetros cuadrados en el extremo sureste cubano.

Tensiones. Estados Unidos reconoce que Cuba conserva la soberanía del territorio arrendado, pero el régimen cubano sostiene que la base estadounidense está “en territorio ilegalmente ocupado”, pues considera que el arriendo fue impuesto bajo coerción y es inválido según el derecho internacional. Según la BBC, en la primera Constitución de Cuba, Washington forzó la inclusión de la Enmienda Platt, por la cual la isla quedaba obligada a cederle partes de su territorio. El pacto estableció un pago anual de US$2,000 “en moneda de oro de Estados Unidos”, pero Cuba no lo acepta. El arrendamiento sólo puede terminar por mutuo acuerdo.

Terrorismo. Desde inicios de 2002 la Base Naval de Guantánamo funciona como una cárcel para sospechosos de terrorismo, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Muchos han sido detenidos sin ser formalmente acusados de un crimen ni haber tenido un juicio, lo que ha generado críticas sobre violaciones de derechos humanos. De hecho, se considera que la bahía de Guantánamo fue elegida sede de esta prisión en parte porque no era suelo estadounidense y así se evitaba aplicar la ley de ese país.

Tortura. Las condiciones de la cárcel han sido objeto de denuncias por parte de organizaciones internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch. Antiguos reos de Guantánamo han detallado formas de tortura que incluyen violación, golpes, asfixia, privación de sueño, agua y alimento, música ensordecedora reproducida en bucle, rociado con agua helada, encadenamiento al piso o al techo, introducción de líquidos por el recto, sometimiento a extremos de frío o calor, intimidación con perros, amenazas de lastimar a familiares, aislamiento, entre otros. Según una investigación del Senado, la CIA pagó unos US$80 millones por estas técnicas de “interrogatorio mejorado”. 

Filtración. En 2011 hubo gran revuelo por unas filtraciones de WikiLeaks. Según el diario español El País, que tuvo acceso a los documentos, el gobierno estadounidense detuvo en Guantánamo a decenas de «ancianos con demencia senil, adolescentes, enfermos psiquiátricos graves y maestros de escuela o granjeros sin ningún vínculo con la Jihad” que “fueron conducidos al presidio y mezclados con verdaderos terroristas como los responsables del 11-S”. 

Cierre. Ha habido varios intentos y promesas presidenciales de cerrar la cárcel de Guantánamo. Barack Obama prometió clausurarla a más tardar en enero de 2010, pero el Congreso bloqueó la liberación de fondos para su propuesta. En 2017 se la entregó, con 41 detenidos, a Donald Trump, quien ordenó que se mantuviera abierta. Joe Biden tampoco pudo cerrarla y a inicios de 2025 once prisioneros continuaban en la base naval. Según medios de comunicación cubanos, seis de ellos no han sido acusados de ningún delito, otros dos han sido condenados y sentenciados, mientras que siete enfrentan cargos por su presunta participación en actos de terrorismo, incluidos los del 9/11. 

Famosos. Entre los prisioneros más conocidos de Guantánamo está el pakistaní Khalid Sheikh Mohammed, acusado de ser arquitecto de los ataques del 11 de septiembre, capturado de 2003 y enviado a Cuba en 2006, luego de pasar por sitios clandestinos de la CIA, en los que habría sufrido tortura. Otro prisionero célebre es el palestino Abu Zubaydah, capturado en una redada a finales de marzo de 2002. Zubaydah fue usado como conejillo de Indias del programa de interrogatorios de la CIA, con simulaciones de ahogamiento y privación de sueño. Sin embargo, documentos desclasificados revelaron que su papel en Al Qaeda podría haber sido exagerado y que en realidad no era miembro formal de la organización. A pesar de ello, permanece en Guantánamo sin cargos, como uno de los reos más antiguos de la prisión.

Millones. Para julio de 2003 había más de 603 detenidos en Guantánamo, que en algún momento llegó a albergar más de 700 reos y a gastar un promedio de US$380 millones por año hasta 2019, lo que la convirtió en la prisión “más cara” del mundo. Hacia septiembre de 2019, unos 1,800 soldados trabajaban en el penal, lo que equivalía a 45 guardias por cada prisionero.

Migrantes. El área de detención de migrantes en Guantánamo no es la prisión militar. Ha estado en uso desde los noventa, albergando a inmigrantes interceptados en el mar, en especial, cubanos, haitianos y dominicanos. En 1991, unos 34 mil refugiados haitianos quedaron detenidos en Guantánamo temporalmente tras huir de un golpe de Estado en Haití.  Y entre 1994 y 1995, más de 55 mil cubanos y haitianos capturados en el mar fueron retenidos en la base. Un funcionario dijo a CNN que actualmente los inmigrantes considerados de alto riesgo son alojados en la prisión de máxima seguridad, mientras que en el Centro de Operaciones Migratorias quedan detenidos los que tienen órdenes de expulsión final.

Trump. Tras su retorno al poder, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que la base de Guantánamo sería utilizada como centro de detención de hasta 30 mil inmigrantes indocumentados con récord criminal. No obstante, su plan se ha topado con importantes obstáculos legales, logísticos y financieros, pues el costo de hora de vuelo de un avión militar C-130 es de 20,756 dólares, por lo que, para un viaje de cinco a seis horas ida y vuelta, el Pentágono debe desembolsar entre 207 mil y 249 mil dólares. Estados Unidos ha trasladado recientemente a inmigrantes de Venezuela, El Salvador, Nicaragua, Egipto, Ecuador, Guatemala, Honduras, Guinea, Vietnam, Camboya y Senegal; pero se ha comprobado que algunos de ellos no tienen más delitos que el de su entrada irregular.

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