Nicaragua tendrá su primera prueba exigente del año en marzo cuando se enfrente a Guadalupe por el cupo a la Copa Oro 2025. La Azul y Blanco anhela el boleto al torneo de selecciones más importante de la Concacaf para esperar con optimismo los siguientes retos y para eso el seleccionador Marco Antonio Figueroa realizó un microciclo con la columna vertebral de los jugadores locales para perfeccionar los detalles tácticos que le permitan alcanzar el objetivo.
«Estamos trabajando con seriedad e intensidad. Sabemos que es muy importante el primer juego, será un poco difícil por el factor clima porque jugar en el Caribe es complicado por el tema húmedad. Nosotros queremos hacer un buen partido y cerrar con broche de oro acá. La clave será la concentración, estar enfocados porque en los partidos pasados nos pasó eso, tuvimos errores que nos costaron los goles. La verdad hemos estado a la altura y esperemos que en marzo no sea la excepción», indica el capitán Juan Barrera, quien es uno de los líderes del equipo.
Byron Bonilla es otro jugador importante en la Selección y se espera sea determinante como lo es en el Real Estelí en torneos internacionales. «A la afición que sea positiva. Siempre pienso que lo bueno se avecina siempre, que se va a ganar y se van a lo lograr los sueños y metas. Que la afición se siga haciendo presente en el estadio y con mensajes de apoyo. Estén tranquilos que este grupo hará todo lo posible por la clasificación», señala el volante granadino.
Tanto Barrera como Bonilla destacaron las caras nuevas que convocó el Fantasma Figueroa para este microciclo. «Los muchachos que han venido se lo han ganado en sus clubes, por eso el profe los ha tomado en cuenta. Se quieren ganar un puesto para la eliminatoria de marzo», indica Barrera . Mientras, Bonilla dijo que le daba mucha tranquilidad las caras nuevas. «Muchos compañeros vienen a demostrar que pueden ocupar un campo en la convocatoria final. Vemos una Nicaragua diferente, eso da una competencia sana y eso ayuda a la selección», afirma.