Reunión del embajador de Nicaragua, Ramón Moncada (izquierda), con los talibanes en Irán. Foto: Tomada de redes. LA PRENSA.

Ramón Moncada, el exmilitar y diplomático de los Ortega Murillo en Irán

Su papel en la diplomacia del régimen Ortega-Murillo evidencia la creciente alineación de Nicaragua con gobiernos autoritarios, en busca de reconocimiento internacional

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El 25 de julio de 2023, el nombre de Ramón Alberto Moncada Colindres, hermano del entonces canciller Denis Ronaldo Moncada Colindres, saltó a la palestra pública. Ese día, a través del acuerdo presidencial 116-2023, el régimen Ortega-Murillo lo designó embajador concurrente en Siria, con residencia en Irán.

El 25 de agosto de 2023, Ramón Moncada fue oficializado como embajador en Irán, en sustitución de Isaac Lenin Bravo Jean, expresidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN). El 19 de diciembre de ese mismo año, entregó copias de estilo ante el canciller iraní Hosein Amir-Abdolahian.

No obstante, fue hasta el 14 de agosto de 2024 que Moncada presentó sus cartas credenciales ante el ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados de la República Árabe Siria, Faisal Mikfad, según informaron los medios de comunicación oficialistas del régimen Ortega-Murillo.

Se conoce muy poco sobre el pasado de Moncada antes de su designación diplomática, ya que no era una figura visible dentro del sandinismo. Fue mayor del Ejército Popular Sandinista y por un tiempo se desempeñó como asesor legal en la Alcaldía de Managua. Entre sus círculos cercanos se le conoce con el apodo de “Macaco”.

Ramón Moncada, hermano del excanciller Denis Moncada y embajador de Nicaragua en Irán. Foto: Cortesía.

Ramón Moncada estrecha alianzas con Irán y los talibanes

A raíz de sus nombramientos, Moncada Colindres comenzó a aparecer con mayor frecuencia en actividades realizadas en la sede diplomática nicaragüense en Teherán. El 7 de febrero de 2024 participó en la conmemoración del 45.º aniversario del triunfo de la Revolución Islámica de Irán.

Según notas de prensa divulgadas en los medios oficialistas, Moncada saludó al entonces presidente Ebrahim Raisi, quien visitó Managua en 2022 y falleció el 19 de mayo de 2024.

Ramón Moncada prometió embajada afgana en Managua

Moncada Colindres también ha intentado fortalecer las relaciones entre el régimen Ortega-Murillo y Afganistán. A pesar de que el 26 de junio de 2024 la dictadura nombró a Michael Campbell como embajador en Afganistán, el 18 de diciembre de ese mismo año Moncada Colindres sostuvo un encuentro con el embajador afgano en Irán, Fazal Mohammad Haqqani, para discutir la posible apertura de embajadas en Nicaragua y Afganistán.

“El embajador del Emirato Islámico en Teherán, Mawlawi Fazal Mohammad Haqqani, se reunió con el embajador de Nicaragua en Irán, Ramón Alberto Moncada Colindres. Durante la reunión, hablaron sobre el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Afganistán y Nicaragua, la posibilidad de abrir embajadas en Kabul y Managua, así como el impulso de la cooperación mutua”, informó la televisión estatal afgana en su cuenta en X.

Lea también: En 2024 la errática política exterior de Ortega provocó ruptura con tres países y alianza con los talibanes

Los talibanes, recordados por su relación con el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, son un movimiento político-religioso con organización militar islamista que gobierna Afganistán. Este grupo ha mantenido al país sumido en una grave crisis humanitaria que afecta a unos 29 millones de afganos, en una nación que, hasta el año pasado, tenía una población aproximada de 35 millones de habitantes.

Desde que retomaron el poder por la fuerza en agosto de 2021, los talibanes han buscado activamente el reconocimiento internacional. Sin embargo, hasta ahora muy pocos países han establecido relaciones cercanas con ellos.

En 2022, Rusia se convirtió en el primer país en establecer relaciones diplomáticas con el régimen talibán. Actualmente, al menos cinco países lo reconocen: Rusia, China, Pakistán, Turkmenistán y Nicaragua. De estos, al menos dos han designado embajadores: China y Nicaragua, ya que el régimen talibán no cuenta con reconocimiento internacional ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Moncada asiste a celebraciones de la revolución iraní

El 6 de febrero, los medios oficialistas informaron que Moncada Colindres participó en los festejos del 46.º aniversario de la Revolución Islámica de Irán, presididos por el presidente de Irán, S.E. Masoud Pezeshkian, y el ministro de Asuntos Exteriores, S.E. Abbas Araghchi, junto con otras autoridades gubernamentales.

Los medios oficialistas señalaron también que Moncada transmitió personalmente al presidente iraní los saludos de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, a quienes estos medios citan como “copresidentes”, pese a que la nueva Constitución sandinista aún no ha entrado en vigor.

Lea también: Ortega designa como embajador en Siria al hermano del canciller Denis Moncada

El caso de Moncada refleja la falta de profesionalismo en el cuerpo diplomático

Aunque el nombramiento de personas sin experiencia en cargos diplomáticos ocurre en muchos países, el especialista en diplomacia Guillermo Belt señala que en el caso nicaragüense la situación es más grave, ya que buena parte de los embajadores carece de la preparación necesaria.

“En general, el servicio diplomático de cualquier país no tiene que estar compuesto al ciento por ciento por diplomáticos de carrera. Es normal que haya embajadores políticos, y los profesionales los identifican fácilmente”, señaló Belt.

Explicó que un embajador político tiene la ventaja de contar con una línea directa con el presidente que lo nombró, aunque formalmente debe seguir los canales del Ministerio de Relaciones Exteriores.

“Lo malo es que eso se haya extendido no solo a los embajadores y jefes de misión, sino también a niveles inferiores. Por ejemplo, en la Cancillería han ingresado muchas personas sin experiencia diplomática”, agregó.

Belt advirtió que, si estos nombramientos políticos carecen de la preparación adecuada, el país enfrenta un riesgo serio, ya que un embajador sin conocimientos diplomáticos puede cometer errores graves que comprometan las relaciones con otros países.

“La diplomacia no es solo cuestión de etiqueta o de organizar eventos sociales. Requiere conocimientos sobre cómo dirigirse a funcionarios extranjeros, tratar con la prensa y manejarse en el ámbito diplomático. Los diplomáticos de carrera detectan rápidamente los errores de quienes no están preparados”, concluyó.

Política iran relaciones diplomáticas archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí