FMI Nicaragua

Sede del FMI en Estados Unidos. LA PRENSA/ARCHIVO

Informe del FMI sobre Nicaragua genera polémica por ignorar abusos del régimen sandinista

Una vez más, informe del FMI provoca rechazo e indignación por "lavarle" el rostro a la dictadura Ortega Murillo. El organismo proyectó que la economía crecerá principalmente por un fuerte flujo de remesas

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la economía de Nicaragua ha provocado críticas de diversos sectores por omitir referencias a la grave crisis de derechos humanos que atraviesa el país bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Analistas, exiliados y opositores han denunciado que el documento minimiza las confiscaciones, la represión política y el éxodo masivo de nicaragüenses, al tiempo que su diagnóstico sobre el crecimiento económico ha sido utilizado por la maquinaria de propaganda oficialista para legitimar al gobierno sandinista.

El FMI proyectó que la economía nicaragüense crecerá un 4% a corto plazo y un 3,5% en el mediano plazo, debido principalmente a un fuerte flujo de remesas enviadas por los migrantes nicaragüenses.

Lea además: Demandan al FMI no ignorar en el informe del Artículo IV la destrucción del Estado de derecho y amenaza a las remesas

No obstante, en su evaluación, el organismo evitó profundizar en las condiciones que han llevado a esta migración masiva, así como en el impacto de las sanciones internacionales y la creciente concentración de poder en manos del régimen.

Ortega Murillo
Dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo que han ordenado a su empleado Gustavo Porras, a la izquierda, justificar las confiscaciones a través de retorcer las leyes. Foto: El 19 Digital

FMI hubiera felicitado a Hitler, dice opositor

“La última evaluación del FMI sobre Nicaragua no ve hambre, ni desempleo, ni corrupción. Llama ‘transferencias de propiedad privada al Estado’ a las confiscaciones. Piden ‘fortalecer el Estado de Derecho y la independencia judicial’ cuando estas están muertas y enterradas. ¡Vergüenza total!”, criticó en la red social X Dora María Téllez, exguerrillera sandinista y opositora exiliada tras ser desterrada y despojada de su nacionalidad en 2023.

En la misma línea, el analista político Eliseo Núñez, miembro del grupo opositor Monteverde, ironizó sobre la falta de profundidad del informe: “Después de leer el informe sobre Nicaragua, queda claro que el FMI hubiese sido capaz de felicitar a Hitler por los ingresos generados con la venta del oro extraído de las piezas dentales de las víctimas del Holocausto. Son una vergüenza”, expresó en X, etiquetando a la embajada de EE.UU. en Managua y al secretario de Estado, Marco Rubio, quien ha impulsado sanciones contra el régimen.

Núñez es uno de los firmantes de una carta enviada por Monteverde al FMI antes de la publicación del informe, en la que instaban al organismo a reconocer la confiscación de empresas, propiedades y bienes del sector privado por parte del gobierno nicaragüense.

Sin embargo, el documento final apenas menciona estos hechos y los presenta en términos técnicos sin evaluar sus implicaciones políticas y sociales.

Resumen del informe

El informe del FMI destaca que Nicaragua ha mantenido “políticas macroeconómicas prudentes” y que el crecimiento proyectado se debe en gran parte a los envíos de dinero de los migrantes.

En 2023, las remesas representaron un porcentaje récord del PIB nicaragüense, superando incluso la inversión extranjera y las exportaciones.

No obstante, el propio FMI advierte que en el mediano plazo la desaceleración de la migración podría afectar el flujo de remesas y, con ello, el desempeño económico del país.

Además, señala que “la evolución de la política nacional e internacional y el deterioro del Estado de derecho pueden incidir en los costos de hacer negocios”, una observación que, aunque vaga, apunta a los riesgos de la creciente inestabilidad jurídica en el país.

Lea además: Oposición nicaragüense critica informe del FMI sobre Nicaragua por excluir DD.HH.

INCAE
Las confiscaciones de la dictadura que el FMI ignoró en su informe, incluyen centros de estudios internacionales como el INCAE y universidades privadas como la UCA. LA PRENSA/ARCHIVO

El régimen sandinista usa el informe como propaganda

El informe del FMI ha sido rápidamente capitalizado por los medios oficialistas de Nicaragua, que lo han presentado como una validación de la gestión económica del régimen dictatorial de los Ortega Murillo. Titulares en los canales estatales y progubernamentales destacan que “el FMI reconoce la estabilidad económica de Nicaragua” y omiten cualquier referencia a las advertencias sobre el deterioro del Estado de derecho.

Uno de los principales defensores del informe ha sido Dante Mossi, ex presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), quien fue destituido tras ser señalado por facilitar millonarios préstamos a regímenes autoritarios, incluido el de Ortega.

“¡Buenas noticias desde #Nicaragua y para #Centroamérica! La economía nicaragüense va en la senda del crecimiento económico y de reducción de la pobreza: El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Nicaragua correspondiente a 2024”, escribió Mossi en X, alineándose con la narrativa del régimen.

Mossi, bautizado como «el banquero de los dictadores» por su afinidad con la dictadura nicaragüense, fue criticado durante su gestión en el BCIE por facilitar el acceso del régimen sandinista a financiamiento internacional a pesar de las sanciones impuestas por EE. UU. y la Unión Europea.

Dante Mossi
Dante Mossi, destituido del BCIE, elogió el informe del FMI que evaluó positivamente al dictador Daniel Ortega y su mano derecha en la represión y confiscaciones, Rosario Murillo, sancionada a nivel internacional por violación de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y corrupción. Foto: El 19 Digital

Antecedentes: represión, confiscaciones y exilio forzado

Desde la represión de las protestas antigubernamentales de 2018, que dejaron al menos 355 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la dictadura sandinista ha profundizado su control sobre Nicaragua.

Miles de opositores han sido encarcelados, exiliados o despojados de su nacionalidad, mientras que más de 5,500 organizaciones no gubernamentales han sido cerradas.

En 2023 y 2024 el régimen confiscó propiedades y empresas de opositores, entre ellas universidades privadas, medios de comunicación y residencias de ciudadanos despojados de su nacionalidad.

Paralelamente, sus políticas represivas han disparado la migración: más de 800,000 nicaragüenses han huido del país en los últimos años, con EE. UU. y Costa Rica como principales destinos.

A pesar de este panorama, el FMI evitó abordar de manera directa los efectos de la represión política en la economía nicaragüense.

El informe se limita a señalar que el debilitamiento del Estado de derecho podría afectar el clima de negocios, sin hacer una evaluación más profunda de cómo la concentración de poder y la ausencia de garantías jurídicas han ahuyentado la inversión extranjera y han llevado al país a depender cada vez más de las remesas.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí