“Gladiador II” continúa la historia narrada y finalizada 20 años antes con la muerte del emperador Cómodo y del antiguo general Máximo Decidio Meridio en el Coliseo de Roma.
Podés ir a verla a los cines de Managua o del GAM en Costa Rica.
Las secuencias de batallas y los combates en el Coliseo como espectáculos visuales son probablemente lo mejor que te ofrezca el filme, además de la dinámica y poderosa actuación de Denzel Washington como Macrino, un ambicioso e inescrupuloso dueño de esclavos y de gladiadores con un hambre desmedida por el poder.
Los salvajes combates incluyen rinocerontes, feroces monos babuinos y tiburones.
Tras ser conquistada su ciudad por un ejército romano comandado por el general Marco Acacio, Hanno, un formidable soldado, es tomado como esclavo y es vendido para ser gladiador en el Coliseo.
Lucio Vero Aurelius, el nombre real de Hanno, es hijo de Lucilla , hija del antiguo emperador Marco Aurelio y de Máximo , el general que había sido designado por Marco Aurelio para sucederlo, pero que Cómodo, hijo del emperador, logra apartar de su camino.
Como recordarás, Cómodo fue interpretado por Joaquin Phoenix, y Máximo por Russell Crowe.
Lucio odia al imperio romano. 20 años antes, siendo un niño, hubo de huir de Roma por decisión de Lucilla para salvarlo de los muy probables intentos de asesinarlo que se darían con la adveniente lucha por el poder.
Él será el líder de una rebelión para derribar a la tiranía de los malvados y corruptos co-emperadores Geta y Caracalla y restablecer la república.
Al igual que con otros filmes del gran director británico Ridley Scott, la historia adolece de muchas inexactitudes históricas (“Napoleón” es un ejemplo reciente). Hubo un emperador Macrino, pero no era un hombre negro.
La actuación del irlandés Paul Mescal como Lucio es buena, pero el personaje pudo haber dado para más.
Como lo dije anteriormente, destaca Denzel Washington por una interpretación poderosa, dinámica y convincente como el ambicioso Macrino.
El elenco es completado por Pedro Pascal (Marco Acacio), Connie Nielsen (Lucilla) , Geta (Joseph Quinn) , Caracalla (Fred Hechinger).
En resumen: mucha acción y colorido, pero es esta una historia más bien floja que deja un gusto de insatisfacción, pese a que pretende trasmitir un mensaje contra la tiranía.
Merece de mí tres estrellas de cinco.
El autor es exeditor de La Prensa y un empedernido cinéfilo.