La dictadura Ortega-Murillo continúa en sus intentos de nombrar al secretario general del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). La última propuesta para el cargo de la Secretaría General (SG) la propuso el pasado 8 de noviembre y la encabeza el excanciller Denis Moncada Colindres.
De quedar Moncada Colindres, le pondría punto final al impasse generado por el régimen tras la renuncia de Werner Vargas en noviembre de 2023, al proponer ternas que no cumplían con los requisitos para el cargo y por ser violadores de derechos humanos. Esto significaría un precedente en la SG si Moncada no cumple con la independencia necesaria, a consideración de especialistas.
Pese a la lealtad política de Moncada hacia el régimen Ortega Murillo, especialistas consultados ven una posibilidad de que el Consejo de Ministros y la Reunión de Presidentes del SICA lo nombren como secretario general.
«Moncada no ha sido sancionado por Estados Unidos ni por Europa. Al no tener restricciones internacionales, goza de cierta ventaja en su carrera», explicó a LA PRENSA un especialista en relaciones internacionales que prefirió el anonimato por temor a represalias.

El exasesor de la SG, Carlos Manuel Echeverría, coincidió y dijo a LA PRENSA que, en comparación con las propuestas anteriores, Moncada tiene cierta experiencia en el SICA.
En ese sentido, Moncada, en calidad de ministro de Relaciones Exteriores, formó parte del Consejo de Ministros del SICA desde el 10 de enero de 2017 hasta el 5 de septiembre de 2024, cuando fue removido de su cargo por el régimen.
Un precedente en el SICA por la lealtad de Moncada a la dictadura
El Protocolo de Tegucigalpa, a raíz del cual nació el SICA, establece en su artículo 25 que la SG estará a cargo de un secretario general nombrado por la reunión de presidentes por un período de cuatro años. El artículo 26 lo define como el más alto funcionario administrativo del SICA y sobre quien recae la representación legal del mismo.
Además señala que el secretario debe ser nacional de cualquiera de los Estados miembros, con reconocida vocación integracionista, alto grado de imparcialidad, independencia de criterio e integridad. También el artículo 27 señala que la SG y su personal no recibirán ni solicitarán instrucciones de ningún gobierno, puesto que su servicio es exclusivamente para el Sistema.
Lea también: Dictadura quiere a Denis Moncada como secretario general del SICA
No obstante, el especialista consultado bajo anonimato considera que, de quedar Moncada, es muy difícil que este se deslinde de su lealtad y de recibir instrucciones del régimen Ortega-Murillo. De esta forma consideró que si Moncada no respeta el Protocolo de Tegucigalpa sentaría un precedente en la SG en que un gobierno gire instrucciones a un secretario general.
«De ser nombrado, Moncada probablemente priorizaría los intereses de Nicaragua y sus aliados, como China y Rusia. En particular, podría buscar financiarse a través de recursos regionales como alternativa ante las restricciones de los organismos financieros internacionales», dijo el especialista.
También consideró que el régimen Ortega Murillo tiene una «visión autoritaria» de este período de la SG y cree que, además de proponer, el cargo de secretario general le pertenece a la dictadura.

Otros países podrían apoyar en el SICA
Aunque con las anteriores candidaturas, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica dijo a LA PRENSA que no votaría a favor por «razones técnicas», el especialista considera que en esta ocasión sí apoyarán la candidatura de Moncada.
«Costa Rica, preocupada anteriormente por cuestiones de derechos humanos y la falta de preparación en otros candidatos, creo que ahora prefiere cerrar este capítulo y restaurar la normalidad en las rotaciones de cargos», señaló.
Esto a consideración de que si siguen oponiéndose, Ortega podría tomar represalias en el período 2026-2031, que le corresponde proponer candidatos para la SG a Costa Rica, «lo que ha llevado a algunos a desear que el proceso de rotación continúe sin problemas. Aunque Moncada tiene un historial democrático cuestionable, lo ven como una opción para evitar conflictos», puntualizó.
Dos impasses provocados por el régimen
El régimen Ortega Murillo provocó un primer impasse de casi más de un año en 2021 en la SG, cuando propuso la continuidad del guatemalteco Vinicio Cerezo, señalado por simpatizar con la dictadura de Nicaragua, y cuya posibilidad de reelección fue rechazada por los demás países miembros.
El 22 de junio de 2021 presentó una terna conformada por el exguerrillero sandinista Orlando Tardencilla; la titular del Ministerio del Interior, María Amelia Coronel Kinloch; y Luz López Escobar, coordinadora técnica de la Secretaría de Infraestructura del Gobierno Regional Autónomo de la Costa Caribe de Nicaragua, pero tampoco fueron aceptados.
Lea también: Reclamo de la dictadura ante el SICA refleja la gravedad de la crisis por una secretaría acéfala
El primer impasse terminó en noviembre de 2022, cuando el SICA aceptó a Werner Vargas, pero él renunció un año después alegando motivos personales. Ante esto, el régimen provocó una segunda crisis en la SG al proponer una nueva terna integrada por Valdrack Jaentschke, en ese entonces ministro asesor para Políticas y Asuntos Internacionales y actual canciller; Violeta Irías Nelson, delegada de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos en Bilwi; y a la diputada Iris Marina Montenegro Blandón.
La candidatura de Jaentschke fue rechazada por el Consejo de Ministros en agosto de 2024 y ante ese fracaso, el 10 octubre presentaron una nueva terna integrada por tres mujeres: María Amelia Coronel Kinloch, Sonia Castro y Arling Patricia Alonso.