Supuestos «tomatierras», a como se les conoce a los invasores de propiedades, serían quienes mataron a balazos y machetazos a los hermanos Marlon y Guzmán, ambos de apellido Ocampo, de 30 y 27 años respectivamente, según información publicada en medios locales.
El crimen múltiple aconteció la noche del pasado viernes 8 de noviembre en la comunidad Sanibila, distante a unas cinco horas en bote río arriba, sobre el río Coco de San Andrés de Bocay, en el territorio Indígena especial Alto Wangki, municipio de Wiwilí, Jinotega.
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Los hermanos Marlon y Guzmán Ocampo fueron atacados por un grupo de invasores cuando regresaban de vender varias manzanas de tierra, según información publicada este martes por la oficialista radio La Primerísima.
Cuerpos exhumados
Los malhechores, después de arrebatarle la vida a los dos hermanos miskitos, los enterraron en el mismo lugar, refiere esa estación radial.
Esa es la razón por la cual sus familiares exhumaron los cuerpos este lunes en presencia de la Policía y del médico forense.
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Los cadáveres presentaban heridas de bala disparadas con rifle calibre 22 y otras hechas con machete.
El móvil del doble crimen se desconoce, pero sí de manera extraoficial se conoció que los familiares de las víctimas por temor a correr con la misma suerte han optado por refugiarse en comunidades vecinas.