Yumara López, Miss Mundo Nicaragua 2014. ARCHIVO

Promesas nicaragüenses que se marcharon demasiado pronto

Un “niño prodigio” de la pintura, una joven promesa musical, un pionero de la animación gráfica y una reina de belleza que se ganó el corazón de quienes conocieron su lucha forman parte de la trágica lista de talentos nicas que fallecieron a temprana edad.

La lucha de Yumara López

En junio de 2016 la noticia del fallecimiento de la joven rivense Yumara López, Miss Mundo Nicaragua 2014, le dio la vuelta al mundo, publicada en medios de comunicación de toda Latinoamérica y España. Tenía 22 años, era bella, carismática y padecía cáncer cerebral.

Los primeros síntomas aparecieron ocho semanas después de que Yumara representara a Nicaragua en el certamen Miss Mundo 2014, realizado en Londres, Inglaterra. Tenía fuertes dolores de cabeza, mareos y visión borrosa. Luego de varios estudios, llegó el diagnóstico que pondría su vida de cabeza: astrocitoma (cáncer de cerebro) en segundo grado.

Su batalla inició en abril de 2014 y recibió amplia cobertura en los medios de comunicación. Yumara se mantenía amable y sonriente en su cama de hospital, con una fe de hierro y un optimismo a prueba de todo, a pesar de los dolores que sufría.

Perdió peso, perdió cabello y durante un tiempo perdió la movilidad en las piernas. Se aferró a la vida hasta el último momento y parecía que había ganado la guerra, pero un mes antes de su muerte tuvo otra recaída. “Por primera vez sentí que se me iba la vida… Esta vez la enfermedad me llegó más fuerte”, expresó a la revista DOMINGO días antes de su fallecimiento.

Al mediodía del 20 de junio de 2016 Yumara cerró sus ojos para siempre. La sepultaron vestida de blanco, con rosas en las manos. Su cuerpo fue cremado y las cenizas entregadas a su madre.

Bayardo Gutiérrez, diseñador gráfico. ARCHIVO

Perro Blanko

La animación de personajes era el sueño de Bayardo Gutiérrez y puede decirse que lo cumplió, aunque todavía le faltaba mucho por hacer y dar. El creador de Perro Blanko, personaje que adoptó como su propia identidad, murió a los 37 años el 30 de junio de 2024, a causa de problemas de salud que venía enfrentando desde hacía varios meses.

Además de haber sido rockero, dibujante, compositor y humorista, se considera que Gutiérrez fue pionero de la animación gráfica nicaragüense. Son personajes suyos el Flaco, la Lucrecia, el viejo Oldman y el Pom, pero el más recordado de todos es el regordete Perro Blanko.

No fue fácil para el artista alcanzar su meta. En su juventud tuvo que abandonar la carrera de Filología porque no tenía dinero para pagarla y tampoco pudo estudiar Diseño Gráfico porque no consiguió una beca.

“Mis padres me dejaron solo para aprender el significado de mi existir y tuve que aprender a manejar lo poco que ganaba. Era albañil, pintaba casas y cualquier otro tipo de trabajo que saliera, menos robar. Me dediqué por mi cuenta a explorar la animación. Todas las noches llegaba de trabajar con las manos reventadas por la barra para romper concreto, sucio y lleno de pintura, exhausto, totalmente agotado y tenía que llegar a practicar en mi PC, la cual apenas corría el programa en el que aprendía”, relató a sus seguidores en la red social Facebook.

Fue en el oficialista Canal 13 donde Gutiérrez obtuvo la oportunidad de trabajar en lo que amaba. Ahí laboró 13 años, hasta que llegó el momento de decir adiós o como diría Perro Blanko: “Guau”.

Autorretrato del «niño prodigio» Silvio Miranda. ARCHIVO

El niño prodigio

Los diarios de Nicaragua lo llamaban “niño prodigio” y el maestro Rodrigo Peñalba tenía tanta fe en su talento que lo consideraba “nuestro futuro Armando Morales”. Silvio Miranda era sordo y el más joven de su clase en la Escuela de Bellas Artes de Managua, pero también uno de los más avezados, si no el que más. Vivió lleno de presagios y presentimientos hasta que todos sus miedos tomaron forma, a las 9:05 de la noche del jueves 4 de marzo de 1971.

La lancha en la que el pintor prodigioso se trasladaba de Managua hacia San Carlos naufragó en el Cocibolca y los pasajeros que no murieron aplastados por los 16 barriles de combustible que la embarcación trasladaba, se ahogaron en las frías aguas del lago. Solo 14 sobrevivieron y se estima que 20 perecieron, entre ellos Silvio Miranda, quien dos meses antes, en enero, había cumplido 25 años.

Se cree que antes de caer al agua, el pintor recibió el impacto de alguno de los pesados toneles, ya que desde niño era un excelente nadador y pudo haber nadado en el naufragio. Los artistas de Nicaragua lamentaron su muerte, pues no solo perdieron un amigo sino también un talento extraordinario de esos que se ven una vez cada mucho tiempo.

A muy temprana edad el “niño prodigio” había aprendido a apreciar los caprichos del color y a manejar tonalidad, texturas, formas y transparencias. Deseaba perfeccionar el arte de la abstracción e incluso llegó a recibir premios internacionales: el primer lugar en el X Certamen de Cultura, realizado en San Salvador, y el segundo en la Exposición del Salón Esso de artistas jóvenes centroamericanos, en 1964.

Poco antes de morir en el Cocibolca pintó una de sus últimas escenas abstractas: era un naufragio. También hizo un cuadro llamado María Guadalupe… el nombre de la lancha en la que se embarcó ese trágico jueves de marzo.

Bryan Coronado, artista. ARCHIVO

Una promesa musical

A sus 17 años Bryan Coronado Zeledón era toda una promesa en el escenario artístico nicaragüense. Tocaba el piano y la guitarra para el ministerio católico matagalpino Siloe Kumi y pertenecía a la banda de rock Ke Notas. Además, cursaba el segundo año de Licenciatura en Música en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

La tarde del 18 de septiembre de 2020, Bryan conversó vía WhatsApp con sus amigos del coro Siloe Kumi, de la Pastoral Cristo Joven de Catedral de Matagalpa, pues estaban planeando retomar los ensayos presenciales, luego de que fueran suspendidos a causa de la pandemia del covid-19. “Me hace falta verlos”, escribió a las 4:56 de la tarde. Una hora después salió de su casa para ir a comprar pan y nunca más volvió.

La mañana del 19 de septiembre, luego de una intensa búsqueda que inició la noche anterior, lo encontraron muerto sobre la ribera del río Grande de Matagalpa, en la comunidad Las Tejas Número Dos. Su moto apareció por otro lado, en la quebrada Las Nubes, sector del residencial Prolacsa.

Según el examen forense de la Policía, el joven se ahogó. Sin embargo, algunos parientes sugirieron la posibilidad de que hubo mano criminal, pues no existían razones para que el muchacho se metiera de noche al río y en esos días ni siquiera estaba lloviendo.

El domingo 25 de octubre de ese año, músicos nicaragüenses celebraron el Concierto Virtual Nica 2020, dedicado a la memoria de Bryan Coronado Zeledón, a quien el tenor y maestro Mario Rocha describió como “un gran talento musical”.

Antonio Urbina, artista. ARCHIVO

Heroísmo en el mar

El domingo 22 de octubre de 2022, Antonio Urbina, conocido como Tony Farrash en el ambiente artístico urbano, se lanzó al agua en el balneario de Pochomil para rescatar a una niña que estaba a punto de ahogarse. La niña vivió, pero él no pudo salir. El mar lo devolvió muerto horas más tarde.

El artista tenía 31 años y además de ser un exponente del género urbano, era instructor de gimnasio y esposo de la periodista María Woo, con quien procreó tres niños. “Se me fue mi alma gemela, mi media naranja, mi mejor amigo, el padre de mis hijos. Amor te veré en el cielo cuando me toque”, escribió Woo.

El joven fue sepultado la tarde del 4 de octubre en el cementerio de San Judas, bajo un cielo nublado.

Felipe Eliú Gutiérrez, futbolista. ARCHIVO

Talento futbolístico

Durante cuatro años, Felipe Eliú Gutiérrez viajó de madrugada desde San Juan de Oriente, Masaya, hasta Managua, para asistir a sus entrenamientos. Su disciplina dio resultados y el día de su muerte estaba a un paso de alcanzar su meta: ser futbolista profesional.

La madrugada del viernes 31 de marzo de 2023 un taxi lo arrolló en Catarina, cuando volvía de la celebración de su cumpleaños número 19.

Gutiérrez tenía ficha de jugador juvenil, pero entrenaba y jugaba con el primer equipo del Juventus FC, donde había debutado esa misma temporada y ya sumaba ocho partidos jugados. Recibía minutos regularmente y de regalo de cumpleaños el cuerpo técnico del club decidió darle el partido completo que disputaron contra Chichigalpa en la Copa Primera, con una victoria 2-0. 

Esa noche, después del juego, volvió a casa porque su familia había organizado una cena para celebrar su cumpleaños. Luego un grupo de amigos lo invitó a la salida en la que terminaría su sueño.

Cristopher Arauz, guitarrista. ARCHIVO

Virtuoso de la guitarra

Cristopher Arauz era un guitarrista virtuoso y uno de los mejores músicos de su generación, reconocido por sus exquisitos requintos. Tenía 34 años cuando falleció, el 8 de enero de 2024, en un accidente ocurrido en Miami, Estados Unidos, donde residía desde hacía un par de años.

Tocaba la guitarra desde los 17 años, primero en un coro católico y posteriormente enfocándose en la música nicaragüense. Su familia realizó una colecta de fondos para repatriar su cuerpo al país que amaba y en el que pasó la mayor parte de su vida.

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