A casi cinco meses desde que el Banco de Finanzas (BDF) anunció su fusión con el Banco de la Producción (Banpro), la Sociedad Calificadora de Riesgo Centroamericana (SCR
Nicaragua) asegura que si bien la entidad tiene varios desafíos de mejora en el futuro inmediato, sus principales indicadores se «ponderan de manera positiva» bajo el nuevo paraguas que le cubre: Nueva Tenedora Banpro, conformada por Grupo Promerica y Grupo ASSA, siendo el primero el accionista mayoritario.
Hay «un manejo prudente de los riesgos, en cumplimiento de las leyes y normativas a las cuales se encuentra sujeto», afirma. Ambos grupos empresariales informaron a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) que el proceso de fusión se completó el pasado primero de agosto de 2024.
«Habiéndose completado la transacciòn, al día de hoy, el capital social de Nueva Tenedora Banpro, está distribuido aproximadamente de la siguiente manera: 90.2 por ciento pertenece a Nueva Holding Banpro (cuyo principal accionista es Promerica Financial Corporation) y 9.8 por ciento pertenece a Activos Financieros de Centroamérica ( cuyo principal accionista es el Grupo ASSA)», se lee en la carta enviada el pasado 5 de agosto a Luis Ángel Montenegro, Superintendente de Bancos.
Lea también: ¿Qué significa la fusión de Banpro y el BDF? Lo que se sabe de ambos bancos
La SCR indica que la cartera de créditos del BDF mantiene una tendencia creciente, acompañada de buenos indicadores crediticios y una cobertura holgada de sus créditos improductivos.
Al respecto, menciona que hasta junio, cuando se anunció el proceso de fusión, la cartera neta alcanzó los 14,480 millones de córdobas luego de aumentar un 11 por ciento anual y 5 por ciento semestral, fundamentado por una mayor colocación en los segmentos de consumo y comercio, en búsqueda de una mayor rentabilidad.
Baja morosidad
De ahí es que el 62 por ciento de sus créditos está en manos de personas y el 38 por ciento en empresas. Y aunque la CSR sugiere poner atención a los créditos de consumo, indica que la calidad de la cartera en general es buena: con 95 por ciento calificados como créditos vigentes y sólo un cinco por ciento entre reestructurados y morosos.
«La morosidad se concentra mayoritariamente en los primeros 30 días (5 por ciento), con un decrecimiento progresivo en atrasos mayores, evidenciando una recuperación efectiva de pagos. Estos indicadores, superiores a la media del mercado, reflejan una posición financiera sólida y una estrategia de riesgo prudente», indica.
Al respecto menciona que el banco tenía en concepto de provisiones para préstamos incobrables 409.93 millones de córdobas a junio, cubriendo en un 246 por ciento la cartera improductiva del banco, lo que refleja el manejo prudente de la entidad.
Lea además: BDF en observación negativa tras fusión con Banpro, que es dueño de casi toda la entidad
En el caso del fondeo del banco, indica que este tiene un costo eficiente. A junio de 2024, el pasivo del BDF totalizó 19,459,47 millones de córdobas, un crecimiento de 10 por ciento anual y 6 por ciento semestral, por más obligaciones con el público.
Al respecto explica que el 81 por ciento del fondeo proviene del público: ahorro (44 por ciento) y depósitos a plazo (41 por ciento).
Menos rentabilidad
Sobre la rentabilidad, SCR dice que la rentabilidad del mismo experimentò una reducción en sus utilidades debido a un mayor incremento de los gastos; sin embargo, se espera una recuperación
para el cierre de este año.
Al finalizar el primer semestre de 2024, el BDF reportó una utilidad neta de 86.24 millones de córdobas, reflejando una disminución interanual del 15 por ciento. Este retroceso se atribuye a un incremento de
gasto, que superó el alza de ingresos.
Pese a ello, indica que la proyección es que cierre con una ganancia acumulada de 4.98 millones de dólares, lo que implicaría un aumento del 76 por ciento anual motivado principalmente por los ingresos de la cartera de crédito.
Los ingresos acumulados alcanzaron 1,026,14 millones de córdobas, un 8 por ciento más que el año anterior, debido al incremento del 11 por ciento en ingresos financieros, que representaron el 94 por ciento del total, impulsados por la expansión de la cartera en segmentos de alto rendimiento, precisó la agencia calificadora.
En contraste, el BDF reportó en gastos 939.90 millones de córdobas, un 10 por ciento más que el año anterior, debido al aumento en gastos de administración y financieros, reflejando inversión en personal y tecnología, así como mayor financiamiento y provisiones por el crecimiento de la cartera.
De hecho SCR menciona entre las debilidades del banco un costo financiero por encima del promedio del sector, dada su concentración en créditos de vivienda. También menciona que tiene una alta proporción de gastos administrativos en relación a la utilidad operacional, lo cual reduce el crecimiento de su rentabilidad.
Sobre los activos
En cuanto a los activos, en su reporte la calificadora de riesgo dice que a junio estos sumaron 21,692.17 millones de córdobas, un aumento de 10 por ciento anual y 6 por ciento semestral por dinamismo de la cartera crediticia, aunado los incrementos en las partidas de inversiones y efectivo y equivalentes.
Al cierre del período 2024, el banco estima un incremento del 5 por ciento interanual en sus activos, con el portafolio crediticio como el principal impulsor de este crecimiento. En línea con lo indicado, se anticipa un aumento en la cartera de créditos cercano a 11 por ciento.
El BDF «dispone de una liquidez adecuada para cumplir con sus obligaciones, manteniendo un balance óptimo. En esa línea, es relevante que continúe preservando un equilibrio entre liquidez y rentabilidad. Asimismo, el banco estructuralmente es menos susceptible a escenarios de estrés de liquidez y tiene mayor predictibilidad en sus calces de activos y pasivos», precisa.
Sobre el patrimonio, el BDF reportó 2,232.69 millones de córdobas a junio, luego de exhibir un aumento del 4 por ciento tanto anual como semestral, debido al incremento de los resultados acumulados.
En tanto, el índice de adecuación de capital (IAC) del BDF disminuyó, situándose en un 14.5 por ciento al cierre del primer semestre de 2024, aun así, supera el mínimo regulatorio del 10 por ciento establecido por la Siboif.
«Esta reducción se atribuye al crecimiento orgánico del banco, que implica un aumento en los activos ponderados por riesgo. A pesar de la disminución, el IAC todavía refleja una posición capital suficiente para respaldar el nivel de riesgo asumido», indicó.
Lea también: Banpro y BDF se fusionan y crean un nuevo consorcio financiero en Nicaragua
Entre las fortalezas que SCR menciona para con el BDF figura: sólida estructura de Gobierno Corporativo y políticas de gestión de riesgo; cartera crediticia atomizada según deudores, acompañada de buenos indicadores crediticios; diversificación en sus fuentes de fondeo, enfocados principalmente en captaciones del público; y adecuado índice de suficiencia patrimonial.
Y entre las amenazas cira la exposición a volatilidades económicas internas e internacionales que generen potenciales efectos adversos en la estructura financiera y operativa de la entidad; y el crecimiento de la oferta de productos financieros por parte de nuevos participantes en la plaza nicaragüense.