Humberto Ortega Saavedra, hermano menor del dictador Daniel Ortega y exjefe del Ejército de Nicaragua, murió la madrugada de este lunes 30 de septiembre, a los 77 años, horas después que el Ejército dio a conocer de manera oficial que el general en retiro se encontraba en cuidados intensivos en el Hospital Militar Dr. Alejandro Dávila Bolaños, en Managua.

Ortega sufrió un paro respiratorio a la 1:55 de la madrugada de este lunes, según el comunicado emitido por el Ejército. «Luego de atenderlo con maniobras de resucitación cardiopulmonar no salió de tal condición, declarándose fallecido a las 02:30 a.m.», detalló la institución castrense.
Los hijos y nietos del exjefe del Ejército confirmaron en un comunicado el fallecimiento de Ortega y pidieron «respeto a la privacidad y al luto».

El régimen Ortega Murillo también publicó una nota de prensa de cuatro páginas en el que también confirman su muerte y recuerdan el «aporte estratégico del general Ortega como militante sandinista desde su adolescencia».
También mencionan su «valentía en acciones militares revolucionarias como el rescate del comandante Carlos Fonseca Amador en Costa Rica donde fue baleado y perdió la movilidad física de la parte superior del cuerpo», entre otros reconocimientos que le hace el llamado «Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional».




Un día antes de su muerte, este domingo 29, el Ejército emitió por primera vez un comunicado sobre la condición médica del general en retiro, en el que detalla que Humberto Ortega «presentó deterioro brusco de su condición con choque cardiogénico y alteración de estado de consciencia que ameritó tratamiento de terapia intensiva para mantener cifras de presión arterial».
El Ejército también confirmó en esa comunicación que el general en retiro se encontraba hospitalizado desde el 11 de junio de 2024, donde llegó quejándose del dolor, con falla cardiaca, además de sus antecedentes de hipertensión arterial crónica, diabetes tipo 2, portador de marcapasos permanente, entre otras complicaciones cardiacas.
Bajo casa por cárcel
Desde mayo pasado, Humberto Ortega Saavedra tenía condición de casa por cárcel, tras conceder una entrevista al medio internacional Infobae en la que manifestó que cuando muera su hermano Daniel Ortega nadie lo podrá remplazar en el poder, ni siquiera su esposa, Rosario Murillo, quien es la vicepresidenta del país y tiene gran protagonismo en el Gobierno.
Ortega también mencionó que había conocido de intenciones de asesinarlo por parte de miembros del grupo del poder, por las posiciones críticas al régimen Ortega Murillo, aunque dijo no creer que esas acciones se realizaran por órdenes de su hermano.
Tras estas declaraciones, la casa de HOS en Managua fue rodeada por la Policía, fue despojado de todo aparato de comunicación y recibió una cita para presentarse a la delegación nacional de la Policía en Plaza El Sol, Managua, para entrevista con el comisionado general Horacio Rocha, quien está a cargo de los operativos represivos en contra de los funcionarios del régimen que han «caído en desgracia».
Luego, el 21 de mayo, la dictadura emitió un comunicado en el que informaba que una unidad médica estaba cuidando al general en retiro en su casa, lo que confirmó la casa por cárcel ya que Humberto Ortega se atendía en un hospital privado de la capital.
Su hermano lo declaró «traidor a la patria»
El 28 de mayo, en televisión nacional el dictador Daniel Ortega lo señaló de ser traidor y de cometer un acto de entreguismo y vergüenza nacional, a través de un decreto en el que anuló la entrega de la medalla “Camilo Ortega Saavedra” en reconocimiento al teniente coronel Dennis F. Quinn, jefe de la Agregaduría Militar del Gobierno de los Estados Unidos en Managua, otorgada en 1992.
Y fue el 11 de junio cuando el general en retiro fue internado de emergencia y hasta este domingo 29 de septiembre se supo sobre su delicada condición de salud.
Su participación en el FSLN
Los hermano Ortega Saavedra desde muy jóvenes se involucraron activamente en la lucha armada contra la dictadura de la familia Somoza, que duró desde 1937 hasta 1979, año en que fue derrocada por la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), actual partido en el poder en Nicaragua.

Su hermano menor, Camilo Ortega, también formó parte de la insurrección contra la dictadura somocista, pero murió a los 28 años en un ataque de la guardia en Masaya en 1978.
Tras la caída del somocismo, Daniel y su hermano Humberto fueron miembros de la Dirección Nacional del FSLN, conformada por nueve comandantes sandinistas que tomaban todas las decisiones del país. Los años siguientes Daniel Ortega pasó a coordinar la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional y luego se convirtió en el presidente de Nicaragua, mientras que su hermano Humberto Ortega se convirtió en el fundador y jefe del Ejército Sandinista.
Impulsor del Servicio Militar
Humberto Ortega llegó a la jefatura del Ejército Popular Sandinista (EPS) como una jugada política en la desplazó del cargo al también comandante guerrillero Henry Ruiz, en el momento que se distribuían entre sandinistas las responsabilidades de gobierno en la víspera del derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
Durante los años 80 se mantuvo como el poderoso jefe militar de la Revolución sandinista, y desde esa posición impulsó el Servicio Militar obligatorio (SMP) que reclutaba a jóvenes entre 18 y 25 años, para abastecer las diezmadas filas de ejército en la lucha contra los rebeldes antisandinistas.
A Humberto Ortega se le responsabiliza de la muerte de miles de jóvenes por el reclutamiento forzoso a una guerra que les era ajena y también de masacres como la llamada Navidad Roja, cuando el régimen sandinista ejecutó un plan de desalojo forzoso de los indígenas miskitos que vivían en las orillas del río Coco, en la Costa Caribe, entre noviembre de 1981 y febrero de 1982, en el que unas 70 comunidades indígenas fueron arrasadas y cientos de miskitos ejecutados.
Uno de los casos más sonados relacionados con Humberto Ortega fue la muerte del joven de 16 años Jean Paul Genie, abatido a balazos el 28 de octubre de 1990 cuando intentaba aventajar a una caravana de escoltas del entonces comandante en jefe del ahora extinto Ejército Popular Sandinista.
En Nicaragua, el Ejército se encargó de eliminar las pistas del crimen, pero la Corte Interamericana de Derechos Humanos a finales de enero de 1997 condenó “al Estado de Nicaragua por obstaculización de las autoridades a la investigación del homicidio del joven Jean Paul Genie Lacayo” y por “una demora no razonable en el proceso de justicia de este mismo caso”.
La Corte ordenó al Estado de Nicaragua entregar a la familia de la víctima una compensación consistente en 20 mil dólares, indemnización que los Genie Lacayo rechazaron de inmediato y sin miramientos.
El FSLN perdió el poder en 1990, pero Humberto Ortega se mantuvo como jefe del Ejército durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro.
Ortega dejó la jefatura del ya para entonces llamado Ejército de Nicaragua (EN), el 26 de febrero de 1995, tras una decisión de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro que alteró a los hermanos Daniel y Humberto Ortega.
Su hermano Daniel Ortega regresó al poder en 2007 y desde entonces se mantiene atornillado a la silla presidencial, ahora de la mano de su esposa Rosario Murillo.