Un nuevo episodio de violencia en el deporte se vivió este sábado por la noche en Managua durante la final del Torneo de Clausura de la segunda división nacional de futsal. Los aficionados de los conjuntos Black Warriors y Old School empezaron una batalla campal al finalizar el partido de vuelta que obligó a los organizadores de cancelar la ceremonia de premiación.

En las redes sociales se hizo viral el video en el que se observa a un grupo de personas forcejando e inmediatamente empezaron a volar sillas, botellas, golpes y patadas. En el lugar habían menores de edad, jóvenes y adultos, la mayoría familiares de los jugadores, quienes comenzaron a correr buscando un lugar seguro para protegerse, mientras en el sonido se solicitaba a los aficionados compartarse y anunciaba la cancelación de los festejos del campeón Black Warriors, que se impuso 7-0 (9-6 global).
Puede interesarte: El bono que recibieron los jugadores de Nicaragua por la victoria en la Liga de Naciones

Las fotos y vídeos del lugar del evento, la Zona Deportiva de Galerías Santo Domingo, revelan la ausencia de seguridad pública o privida en evento de alto riesgo de que sucede algún altercado como son las finales, un error de parte de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut), que es la responsable de organizar el futsal nacional en el país. En las imágenes se observan una gran cantidad de fanáticos sin ningún tipo de valla o cordón de seguridad que los separara.

En los últimos años, la práctica del futsal ha crecido de forma acelerada creando rivalidad entre fanáticos. En las finales del futsal de primera división se han registrado disturbios que no han pasado a más, pero revela un patrón en el compartamiento de los aficionados y la Fenifut debe tomar en cuenta esas señales en el futuro para que evitar se repita este episodio y este deporte siga evolucionando de la mejor manera.