Mientras la recaudación sigue creciendo, según los especialistas producto del terrorismo fiscal que enfrentan las empresas, el régimen Ortega Murillo enfrenta dificultades para que los donantes y financiadores externos que aún le quedan, le desembolsen los recursos comprometidos. Según el informe de ejecución presupuestaria, durante el primer semestre del 2024 solo le entregaron el 37 por ciento de los 20,142 millones de córdobas pactados en préstamos externos; y el 14 por ciento de los 1,136 millones comprometidos en donaciones. Ambos desembolsos son los más bajos de los últimos siete años.
Según algunos economistas esta creciente dificultad de conseguir financiamiento externo, que depende casi exclusivamente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE); sumado al fuerte incremento que registró la deuda pública en los últimos años, ya que en la medida en que creció, elevó el monto anual que se se debe destinar para honrar estos pagos; junto a la crisis financiera del Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS), pueden ser la causa de la compactación y reestructuración de las instituciones del Estado que se está realizando.
Mientras China, el nuevo aliado político en quien los Ortega Murillo ponen todas sus esperanzas solo le inyectó 1 millón de córdobas al presupuesto en concepto de donación para la Secretaría para el desarrollo de la Costa Caribe; el informe de ejecución presupuestaria, registra un remanente de 11 millones de córdobas donados por Taiwán, país con el que rompieron relaciones en diciembre de 2021 para aliarse con el China.
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UE y el BID los principales donantes
De acuerdo al informe de ejecución presupuestaria enero-junio 2024 que publicó el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), igual que en los últimos años, durante el 2024 la Unión Europea (UE), será el principal donante, con un compromiso de 503 millones de córdobas, es decir casi la mitad de los 1,136 millones que el régimen proyecta captar durante todo el año. En el lapso mencionado la UE desembolsó 67 millones de córdobas que equivalen al 13 por ciento del total comprometido.
El segundo gran donante previsto para este año es el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con 233 millones de córdobas. Sin embargo, en el primer semestre solo entregó 3.9 millones que equivalen a menos del 2 por ciento del monto total. Y el tercer gran donante es España con 107 millones de córdobas de los que entregó 29 millones que equivalen al 27 por ciento del total.
En cambio la donación de China, el nuevo aliado político del que el régimen espera mucho, entregó durante el primer semestre 1 millón de córdobas que prometió para este años. El donativo es tan pequeño que ni siquiera aparece en el listado de principales donantes, sino junto a otros similares en el renglón de otros donantes. Mientras tanto, Taiwán se mantiene en la lista con un remanente de 11 millones de córdobas que siguen sin ejecutarse.

El BCIE es el que da más préstamos
Otro dato relevante es que los 1,136 millones que este año el régimen tiene previsto captar en concepto de donaciones, representan alrededor de un tercio de los 3,434 millones que el país recibió en 2018. Además, desde ese año cuando tras el estallido de la crisis sociopolítica que aún afecta al país, la mayoría de los donantes se retiraron y ese monto se redujo, comenzó a crecer el de los préstamos externos.
De hecho, los 20,142 millones presupuestados para este año en préstamos externos, prácticamente duplican los 10,289 millones de córdobas en préstamos que recibió el régimen en 2018. Igual que ocurre con las donaciones que tres fuentes aportan casi el total del monto, pasa con los préstamos.
Según el informe de ejecución presupuestaria del MHCP, durante el 2024 el BCEI seguirá siendo el principal financiador externo. Entregará 14,145 millones de córdobas que representan el 70 por ciento de los 20,142 millones que el régimen tiene previsto recibir este año en préstamos externos; y durante el primer semestre del año desembolsó 5,680 millones que equivalen al 40 por ciento del total pactado.
Escasez de donaciones y préstamos
Además, el BCIE fue la institución que desembolsó el mayor porcentaje de los recursos comprometidos. El segundo gran financiador es el BID con compromisos de 2,981 millones de córdobas, pero durante el primer semestre solo desembolsó 648 millones, monto que equivale al 22 por ciento del total. El tercer lugar se colocó el Banco Mundial (BM) que comprometió para este año 2,102 millones de córdobas, pero durante el primer semestre solo entregó 541 millones que representan el 25 por ciento del total.
Para el economista y exreo político desterrado Juan Sebastián Chamorro, este comportamiento de los préstamos y donaciones, junto a la crisis del Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) que cada año depende más de transferencias del Presupuesto para funcionar, sumado a que los préstamos que hasta ahora ofrece China serán para financiar proyectos específicos que además ejecutaran empresas chinas podría haber impulsado la restructuración y compactación de las instituciones del Estado que está realizando el régimen Ortega Murillo.
Otro factor que Chamorro considera puede haber incidido en esa decisión, es que el incremento de la deuda pública ha elevado también el monto anual que el Presupuesto tiene que destinar para cumplir con las amortizaciones anuales de esos créditos. Monto que según Chamorro se ha triplicado en los últimos años.
Aporte del BCIE puede agotarse
Otro economista que por temor a represalias pide no mencionar su nombre añade que la alta dependencia del BCIE como financiador externo también pudo incidir en la decisión, ya que a partir de este año bajo la nueva dirección de Gisela Sánchez, las condiciones se van a endurecer, especialmente porque ella anunció que Nicaragua ya agotó la cuota a la que tiene derecho, por lo que difícilmente conseguirá nuevos préstamos de parte de esa entidad.
Ambos economistas recuerdan que además de estos motivos económicos, la compactación de las instituciones del Estado que está en curso, también tiene un componente político empujado por el interés de elevar los controles en todos los espacios posibles y de mantener en los cargos a los partidarios que han demostrado más fidelidad.