¡Qué cara es la libertad!

Esta mañana he aterrizado de un vuelo procedente de Bogotá, después de haber pasado varios días grabando uno de mis documentales sobre cristianos perseguidos. En este caso es un documental sobre la persecución del régimen nicaragüense a la Iglesia católica y a los evangélicos. Los primeros días estuve en la frontera norte de Costa Rica con Nicaragua intentando entrar en el país para recabar testimonios. Primero intenté entrar de forma legal. Imposible. Luego lo hice de forma ilegal, pero desistí de mi propósito porque era muy arriesgado.

Como no he podido entrar en Nicaragua, he hecho entrevistas a exiliados de un régimen que se parece al de Cuba y al de Venezuela, o al de Corea del Norte. Muchas de las personas que he entrevistado han pasado meses en celdas de tortura, ha perdido sus casas, sus familiares, algunos son chicos de solo 25 o 26 años que han luchado como leones por la libertad de su país. ¡Qué cara es la libertad, y qué poco la valoramos!

Muchas de las personas que he entrevistado rompieron a llorar: dos hermanas de la Madre Teresa lloraban recordando que habían tenido que salir del país después de semanas amenazadas, escapando como delincuentes. Un médico que trabajaba en el régimen y que fue torturado por no sumarse a la represión lloraba recordando que había perdido la salud en una prisión siniestra, el Chipote. Un profesor que había estudiado en Alemania lloraba en el bajo en el que vive recordando todo lo que había perdido.  Muchos me confesaban que el recuerdo de los días de cárcel, o de las torturas psicólogas les ha dejado tocados y que tienen que tomar pastillas para dormir.

Los entrevistaba y los oía llorar e intentaba mantener el tipo. No es fácil ver llorar una y otra vez. ¿Por qué lo han hecho? ¿Por qué esos curas, esos maestros, esos estudiantes se implicaron? ¿Por qué abrieron las iglesias a los manifestantes, por qué han estado dispuestos a perderlo todo, por qué? Muchos no se implicaron porque hubieran desarrollado una sensibilidad política especial, o porque tuviesen un proyecto. Eran, son, gente como tú y como yo, que ante el tirano y la tiranía han sentido la necesidad de ser libres, de no callar ante los abusos. ¡Qué cara es la libertad, y qué necesidad tenemos de ella!

El autor es periodista y documentalista español, codirector del programa radial La Tarde de la Cadena de Ondas Populares Españolas (COPE), propiedad de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Twitter: @FernandodeHaro

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