Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras inculpado por tres delitos de narcotráfico en Estados Unidos La PRENSA/ AFP.

Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras inculpado por tres delitos de narcotráfico en Estados Unidos La PRENSA/ AFP.

Expresidente de Honduras aguarda sentencia con la cadena perpetua en el horizonte

La sentencia mínima dejaría prácticamente al expresidente, de 55 años, el resto de su vida entre rejas en una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos

Tres meses y medio después de ser declarado culpable de tráfico de drogas y armas, está previsto que el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández conozca su condena este miércoles.

Un jurado popular lo declaró culpable el pasado 8 de marzo de tres cargos de tráfico de drogas y de armas, que le pueden suponer una condena perpetua, como otros inculpados en la misma causa, entre ellos su hermano Tony Hernández o el colaborador cercano de éste Geovanny Fuentes.

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En una audiencia programada para el miércoles a las 11H00 (15H00 GMT), el juez Kevin Castel tiene previsto anunciar la pena.

En un intento de evitar una condena perpetua, el abogado defensor, Renato Stabile, alega en los argumentos de sentencia enviados al juez el pasado viernes 21 de junio que la condena mínima que prevé la ley -10 años por el cargo de narcotráfico y 30 por el de armas- «satisfará los objetivos de la sentencia» y pide que el juez no le imponga «una pena adicional». 

No obstante, esa sentencia mínima dejaría prácticamente al expresidente, de 55 años, el resto de su vida entre rejas en una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos.

Stabile recuerda al juez que su defendido siempre ha reivindicado su «inocencia» alegando que fue condenado «erróneamente» sobre la base de la «palabra de narcotraficantes y asesinos hondureños -los mismos que combatió- que buscan venganza y salir de la cárcel».

Su defendido «apelará su condena por todos los medios legales», asegura. «Nunca se rendirá».

En la misma causa, están coacusados el exjefe de la policía hondureña Juan Carlos Bonilla, conocido como «El Tigre», y el policía Mauricio Hernández Pineda, que se declararon culpables de narcotráfico, evitando sentarse en el banquillo de la justicia con el exmandatario.

«Soy inocente»

«Soy inocente, no culpable» clama por su parte Hernández en otro documento de 159 páginas enviado al juez Castel la semana pasada en el que desgrana las leyes que promovió y su colaboración con el gobierno estadounidense para acabar con el crimen organizado y la violencia de las pandillas que se cobraron la vida de casi 88.000 personas, convirtiendo a Honduras en uno de los países más peligrosos del mundo.

«Me acusaron y condenaron injusta e incorrectamente», asegura el hombre que desde 2014 a 2022, durante dos mandatos consecutivos, dirigió los destinos de Honduras.

La investigación y el juicio contra él está «lleno de errores e injusticias», lamenta. «La fiscalía y los agentes no actuaron con la diligencia debida en la investigación para conocer toda la verdad».

En la misiva acusa tanto a las autoridades que le precedieron como a los agentes del departamento de lucha contra la droga estadounidense, DEA, de «no hacer lo que debían haber hecho» para enfrentar la violencia del crimen organizado.

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También recuerda que su gobierno «colaboró y coordinó» la lucha contra el narcotráfico con «diferentes instituciones y agencias del gobierno estadounidense» y fue recibido en la Casa Blanca por los presidentes de turno.

Fiel colaborador del gobierno del republicano Donald Trump (2017-2021) llegó a jactarse de los elogios de Washington por la labor de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico.

Pero la fiscalía neoyorquina lo acusó de crear un «narco-estado» y de convertir a Honduras en una «súper autopista» por la que pasaba buena parte de la droga procedente de Colombia.

Dinero del Chapo

Entre 2004 y 2022 -desde sus cargos de diputado, presidente del Congreso y luego presidente de la República-, Hernández participó y protegió a una red que envió más de 500 toneladas de cocaína a Estados Unidos, según la acusación. 

A cambio, habría recibido millones de dólares de los cárteles de la droga, entre ellos del narcotraficante mexicano Joaquín «Chapo» Guzmán, condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.

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Extraditado en abril de 2022 a Estados Unidos, tres meses después de entregar la presidencia a su sucesora, la izquierdista Xiomara Castro, Hernández habría sido el autor de la famosa frase: «le vamos a meter la droga a los gringos en sus narices y no se van a dar ni cuenta», según un testigo en un juicio.

Desde 2014, medio centenar de hondureños acusados de narcotráfico han sido extraditados o se entregaron voluntariamente a la justicia de Estados Unidos. 

Internacionales cadena perpetua Honduras archivo

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