Algunos representantes de organizaciones de oposición conversaron con LA PRENSA y expusieron sus puntos de vista sobre la crisis de Nicaragua. Foto: LA PRENSA

Así está la oposición a seis años y estas son las propuestas de algunas de las organizaciones

LA PRENSA hizo un sondeo de las organizaciones, plataformas y movimientos opositores que tuvieron participación en el panorama político de Nicaragua a raíz de la crisis sociopolítica

A raíz del estallido de la crisis sociopolítica en abril de 2018, en Nicaragua surgieron diversas organizaciones de oposición y otras de la sociedad civil. En el camino, algunas se han separado, otras se sumaron a otros esfuerzos de oposición, mientas que otras cuestionan los acontecimientos de 2021, año en que se llevaron a cabo los comicios generales luego que el dictador Daniel Ortega encarcelara a sus principales rivales políticos.

Algunas organizaciones e iniciativas apuestan por la unidad, otras por la resistencia cívica a largo plazo, otras por la proscripción del sandinismo y otras apelan a que las luchas ideológicas sean abordadas una vez que Ortega abandone el poder.

LA PRENSA hizo un sondeo de las organizaciones, plataformas y movimientos opositores que tuvieron participación en el panorama político de Nicaragua a raíz de la crisis sociopolítica que estalló en abril de 2018 y estas son sus consideraciones y propuestas.

UNAB apuesta por transición democrática con disidencia del sandinismo

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) nació luego del estallido de la crisis sociopolítica en octubre de 2018. En 2021 gran parte de su liderazgo fue encarcelado en el contexto de las elecciones generales del 6 noviembre de ese mismo año, cuando el dictador Daniel Ortega decidió aprehender a quienes podían hacerle frente en los comicios.

El 7 de enero de 2020, la UNAB y la Alianza Cívica acordaron una separación amistosa «para definir roles» de cara a la Coalición Nacional, de la que posteriormente se retiró la Alianza Cívica en octubre de 2020.

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Integrantes de la Unidad Nacional Azul y Blanco en 2020. Foto de archivo

Según Juan Diego Barberena, integrante de la UNAB, 23 organizaciones la conforman, incluyendo organizaciones juveniles, de la sociedad civil, indígenas, feministas, liberales, de centro derecha y progresistas.

Sobre las propuestas de este bloque opositor, Barberena dijo a LA PRENSA que la UNAB apuesta por «recomponer fuerzas» para proyectarse más como organización, pero asegura que la organización necesita una alianza política para «cambiar la correlación de fuerzas dentro del país».

En ese sentido, asegura que el rumbo de la organización es la resistencia y que la unidad no fue posible en 2021 por el contexto electoral y posturas ideológicas.

«Hay una propuesta política programática de justicia sin impunidad, memoria sin impunidad. Nosotros ofrecemos un constante puente para la unidad de la oposición, materializar las reivindicaciones sociales una vez salgamos de la dictadura”, dijo Barberena a LA PRENSA.

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Barberena expresó que esta organización de oposición apuesta por una transición democrática con «la disidencia del sandinismo», incluyendo a trabajadores públicos que no estén inmersos en casos de corrupción.

“Nosotros creemos que la transición democrática será con la disidencia del sandinismo. Habrá transición con los trabajadores públicos que no están coludidos ni con la sangre ni con la corrupción, con la militancia disidente, y han sido parte de nuestra campaña de comunicación, diciéndoles que en la Nicaragua democrática ellos van a tener espacio. Queremos construir una Nicaragua para todos”, refirió.

Las discrepancias ideológicas

Sobre las discrepancias ideológicas entre grupos que se identifican de derecha con otros que se identifican de izquierda, Barberena señaló que eso «se va a dirimir en democracia».

«Eso tenemos que resolverlo como sociedad una vez salgamos de la dictadura. No nos corresponde como oposición ponernos de acuerdo para dirimir las controversias entre el sandinismo y el antisandinismo», puntualizó.

Monteverde apuesta por la resistencia y por aprovechar «cualquier grieta» del régimen

En octubre de 2021, en Costa Rica nació Monteverde, que después cambió su nombre a «Concertación Democrática Monteverde», pero salió a luz hasta el 28 de junio de 2023.

Eliseo Núñez, integrante de Monteverde, asegura que la principal apuesta de la iniciativa política es la resistencia.

«Todo esto te obliga a llegar a un modelo de resistencia, que no necesariamente es un concepto electoral. Este camino causa críticas, pero es la manera en que se tiene que enfrentar. El reto principal es mantenerte listo para aprovechar cualquier grieta que se abra en la dictadura y así salir de ella. No hay pócimas mágicas, más que trabajar duro teniendo una perspectiva de largo plazo», dijo Núñez a LA PRENSA.

Según Núñez, las luchas ideológicas solo darían ventaja al régimen de Daniel Ortega.

«La ideologización de esta lucha solo le da ventajas a Ortega. Porque en la medida en que Ortega logre convertir esto entre un problema entre derecha e izquierda, la izquierda latinoamericana puede reaccionar respaldando a Ortega», aseguró.

Eliseo Núñez, integrante de Monteverde. LA PRENSA

No obstante, Monteverde también enfrenta una etapa que marca un antes y un después en su devenir político. El 8 de junio LA PRENSA conoció que en el seno de la iniciativa surgió un «Bloque de Centro-Derecha».

Luciano García, integrante del Grupo de Centro-Derecha, dijo en esa ocasión a LA PRENSA que no existe una “toma de control” de Monteverde por parte del grupo, mismo que calificó como una bancada.

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“El bloque de centro derecha nace con la necesidad de tomar distancia con la izquierda, para evitar confusión en la población, ya que no compartimos los mismos criterios de la Nicaragua del futuro ni es lo que la mayoría de los nicaragüenses desean. Lo único que nos une es la salida de la dictadura Ortega Murillo y el restablecimiento de la democracia en Nicaragua. Por eso deseamos caminar juntos, pero no revueltos, en el espacio de la Concertación Democrática Monteverde”, dijo García.

Alianza Cívica: «A seis años, siempre existimos»

La Alianza Civica por la Justicia y la Democracia fue conformada el 16 de mayo de 2018, luego que un grupo de organizaciones aceptaran un diálogo con el régimen orteguista mediado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).

La Alianza Cívica fue conformada en sus inicios por estudiantes, campesinos, académicos, religiosos, representantes de la Costa Caribe, sociedad civil y empresa privada.

«A seis años, siempre existimos, pese a que la mayoría de los miembros de la Alianza Cívica fueron encarcelados. Nos reinventamos», dijo Daisy George West, integrante del Consejo Ejecutivo de la Alianza Cívica.

Diálogo con la Policía y el Ejército de garantes

Daisy George West expresó que la apuesta por el diálogo sigue viva, aunque de otras formas. Al respecto, consideró que si a través de la presión se abriera un espacio de diálogo en Nicaragua, la expectativa de la organización enfocaría sus esfuerzos en que la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua salgan del absoluto control de la dictadura, para que sean garantes.

«No necesariamente tenemos que dialogar con Daniel y Rosario, porque ellos ya firmaron y no cumplieron. Lo que necesitaríamos es organizar las elecciones y tener garantes con estas instituciones», dijo George.

Daisy George West, representante de la Costa Caribe en el Consejo Ejecutivo de la Alianza Cívica. Foto: LA PRENSA

Al respecto, la integrante de la Alianza Cívica expresó que la vía electoral para salir de la actual crisis sociopolítica y de la dictadura orteguista no es una estrategia que han desechado.

«Creemos que, si se crean esas condiciones, creo que cualquiera que sea la gente va a votar. No estoy segura si sea en 2026, pero si las condiciones de presión no se dan y no debilitan al régimen, eso sería soñar despierto», refirió asegurando que en un eventual diálogo se deberá contemplar la creación de un nuevo partido político para participar en los comicios.

Lo que ofrece la Alianza Cívica a los nicaragüenses: alzar la voz y denunciar

«Por ahora, llevamos las voces en los espacios y mantener la situación de Nicaragua en todos los espacios posibles. Es algo que lo estamos haciendo en distintas plataformas», aseguró.

George manifestó que esto se lograría de forma más eficiente a través de una narrativa común.

«Hay grupos que creen que el problema es ideológico y que hay que separar a los de derecha e izquierda y otros que dicen que no debe haber diálogo. No conozco en la historia donde hay conflicto que no ha habido momentos en los que tenés que sentarte, dialogar y encontrar una salida», aseguró.

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Finalmente, refirió que la organización fue golpeada por la dispersión de los integrantes que, debido a la represión, han tenido que abandonar el país. Además, consideró que «es inapropiado decir que la oposición no está haciendo nada. Está trabajando y lo está haciendo con las uñas porque no hay fondos».

Sumemos: la organización «antisandinista»

El 6 de agosto de 2023 nació en Estados Unidos la plataforma Sumemos, misma que se define como «antisandinista». A diez meses de su lanzamiento, Santiago Aburto, uno de sus fundadores, aseguró a LA PRENSA que ha «caminado muy despacio, pero firme», puesto que señala que no ha tenido financiamiento.

Esta plataforma considera que antes de una transición democrática se deben abordar puntos ideológicos y descarta convertirse en una plataforma para participar en elecciones.

Santiago Aburto, cuando era diputado en la Asamblea Nacional en 2016. LA PRENSA

Según Aburto, la organización pide la abolición del Ejército y la Policía, que no se reconozca la deuda externa contraída por el régimen orteguista y pedir más sanciones económicas. Además, aboga por el congelamiento de tratados comerciales y la declaración del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) como una organización terrorista.

«Sumemos es el producto de la necesidad de aglutinar a todos los antisandinistas y liberales que no tienen nada que ver con el pacto o los arreglos que hizo Arnoldo (Alemán)», dijo Aburto a LA PRENSA.

Al respecto, Aburto refirió que hasta la fecha, la organización cuenta con 3,000 afiliados.

El Tranque de Miami: «Nos oponemos a dialogar con criminales»

El nombre original es Nicas Autoconvocados en Miami, pero en redes sociales es comúnmente mencionado como «el Tranque de Miami». Milton López, integrante de esta agrupación, asegura que no buscan ninguna posición política, sino que únicamente «trabajamos con la comunidad y en la problemática de Nicaragua».

«Nos oponemos a dialogar con los criminales. Nos oponemos a una solución cívica, ya que el problema no es electoral o político, es un problema criminal y hay que tratarlos como criminales. No pedimos ni recibimos donativos. Nosotros nos fondeamos nuestras propias actividades», aseguró.

Milton González, integrante de «el Tranque de Miami». Foto: Tomada de redes

Al consultarle cuántos integraban la agrupación, González aseguró que prefiere marchar con pocas personas que con gente a las que se les paga para participar en protestas.

«Ponele que somos cuatro pelagatos, como dice la oposición funcional. A nosotros no nos importan los números, sino el patriotismo de cada una de las personas que llegan a la protesta. Prefiero marchar con cuatro patriotas que marchar con 100 personas que les pagan para llegar a una protesta», expresó.

Unamos: «Las etiquetas ideológicas no contribuyen mucho»

La Unión Democrática Renovadora (Unamos), antes Movimiento Renovador Sandinista (MRS), se define como un partido democrático y progresista. En 2008, el Consejo Supremo Electoral (CSE), controlado por el orteguismo, canceló la personería jurídica de este partido político que nació a raíz de la disidencia de algunos antiguos miembros del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Héctor Mairena es directivo de Unamos y consideró que es inevitable la caída de la dictadura porque señala que está en crisis. Al respecto, ante esa caída, refiere que la organización política procurará una Nicaragua inclusiva.

«Somos un partido que tiene una esencia democrática. Creemos que debe haber una Nicaragua con justicia, pero no venganza. Debemos caber todos, incluso quienes son funcionarios estatales e incluso, oficiales de la Policía y el Ejército que no tengan las manos manchadas de sangre», afirmó.

Héctor Mairena, periodista, abogado y miembro de Unamos. LA PRENSA

También expresó que la unidad en la oposición «no es un acto de magia» y que por sí sola no es garantía de la democracia mientras continúe el orteguismo.

Refirió además que antes de una transición democrática, hablar de ideologías políticas «no contribuye».

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«Esa gran alianza que deberá construirse ojalá no condicione a que cada uno renuncie a sus posiciones ideológicas porque precisamente esa es la riqueza de la diversidad (…) Cuando haya una transición democrática debe establecerse una comisión que investigue todos los crímenes cometidos en los últimos 60 años y que los culpables paguen sin importar su militancia política», añadió.

La Confederación espera convertirse en un nuevo espacio de comunicación

El 16 de marzo de 2024 nació la Gran Confederación Opositora, la última plataforma de oposición que ha surgido a raíz de la crisis sociopolítica.

Enrique Martínez, exiliado en Costa Rica. Foto: Cortesía.

«La Confederación nace del reagrupamiento de la oposición. Ya sabemos que puede que los espacios que existen no son representativos para algunos sectores. Entonces, nació del acercamiento entre sectores que no se sentían tan representados», dijo Enrique Martínez, integrante de la plataforma.

Hasta inicios de junio, Martínez aseguró que la plataforma contaba con 250 miembros.

«Hay apertura al diálogo y comunicación sobre diversos temas. Seguimos teniendo el norte de sacar a la dictadura de Nicaragua. Tratamos de conectar con las necesidades de la población. Sin embargo, creo que se ha logrado un mensaje de esperanza y resistencia de que la gente en Nicaragua y los presos políticos no están solos», señaló Martínez.

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