Keren González recuerda cómo a sus 11 años de edad su padre le enseñó a manejar un vehículo, sin imaginar que con el tiempo eso se volvería su pasión. A sus 25 años empezó a incursionar en el mundo automovilístico como piloto, lo que la ha llevado a competencias a nivel regional al punto de convertirse en la mujer piloto más rápida de Centroamérica.
«A los 11 años ya conducía un camioncito, camioneta y moto, me gustaba mucho conducir vehículo motor. A los 18 años anduve en carreras de motos, pero tras un pequeño incidente le bajé, pero siempre me gustaban», contó González a LA PRENSA.
En 2020, cuando conoció a su actual esposo Livang Argüello, su acercamiento con el mundo automovilístico se intensificó. «Él ya competía y me metió al mundo automovilístico ya en competencia, siempre he dicho que él fue y es un pilar muy importante para mis competencias en vehículo», indicó.
La nicaragüense, oriunda de Chinandega, proviene de una familia humilde que, según contó, con el tiempo se ha ido superando.
«Mi papá ha venido creciendo económicamente. Cuando era pequeña todo era con dificultad, somos cinco hermanos, tres mujeres y dos varones. Mis padres tenían que preparar a mis hermanos primero. Mi papá era bien humilde, pero muy trabajador y gracias a Dios a mi familia le ha ido muy bien», mencionó.
Piloto más rápida en Centroamérica
La nicaragüense, que recientemente se convirtió en la piloto más rápida en Centroamérica con un tiempo de 9 segundos, señaló que este título lo obtuvo gracias a que en el Campeonato Internacional de Drag, realizado este año en Panamá, logró superar el récord que tenía una panameña en la disciplina de cuarto de milla carreras de drag.
«Me volví la más rápida de Centroamérica porque una muchacha panameña tenía el récord de 10.2 segundos, yo fui a competir e hice 9.8 segundos, así fue que quedé», refirió.
Añadió que actualmente en Nicaragua compite contra hombres donde «soy la tercera piloto más rápida en Nicaragua en cuarto de milla; estoy en una tabla de hombres y soy la tercera, después de mi esposo».

Para ella no hay algo que le produzca más adrenalina que competir. «Es algo súper emocionante», confiesa.
«Claro que hay riesgos y muchos, es un deporte muy peligroso, vas a 250 kilómetros por hora y cualquier cosa puede fallar. El riesgo que corre tu vida es grande, pero tratamos de tener mucha seguridad dentro del carro. No hay adrenalina si no hay riesgo, el miedo es parte de uno, para todo hay miedo, desde iniciar una relación, un negocio. Y ese miedo nos hace fuertes», aseveró.
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González, quien ha ido a competir a El Salvador, Guatemala y Panamá, conduce un vehículo de carrera marca Audi y su esposo un Toyota Supra MK5. La nicaragüense confesó que sin duda alguna su familia ha sido su principal apoyo.
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«Mi familia siempre me ha apoyado, son los que creen en mí, que me alientan a que yo puedo, aunque no te voy a negar que me han dicho no hagás esto y claro por el miedo, pero ellos siempre me apoyan», expresó.
«Quiero superarme»
Su incursión y los logros que ha alcanzado en el mundo automovilístico la han puesto en la lupa de críticas por parte de hombres, sobre esto compartió que «en toda mi carrera no he competido con ninguna mujer. Yo compito contra hombres, y esos comentarios son parte de la falta de educación y moral».
De hecho subrayó que en muchas competencias los hombres se rehúsan a competir contra ella por la actitud machista.
«He notado que en las competencias no se quieren poner contra mí porque piensan ‘me va a ganar una mujer’. Por la actitud machista, pero no le tomo importancia y eso no me va a detener, el apoyo de mi esposo es suficiente, él cree en mí», apuntó.

«No deseo que las mujeres tengan más poder sobre los hombres, sino que tengan más poder sobre ellas mismas. Realmente yo quiero ganarme a mí misma, superarme por mí, lograr mis metas, todo por mí, y no por ganarle a un hombre», afirmó.
Mamá y dueña de clínica
La nicaragüense es licenciada farmacéutica de profesión y actualmente, además de ser piloto, es administradora de la clínica estética Ámate, que fundó con su esposo.
«Ejerzo lo de medicina estética con mi esposo, nos dedicamos a empoderar a la mujer y dejarlas lindas. Nosotros trabajamos mutuamente, nos apasiona a los dos el mundo automovilístico y nuestro negocio, siempre he dicho que donde dos personas se ponen de acuerdo ahí está Dios», mencionó.
González se convirtió en mamá el 27 de noviembre de 2022, actualmente su hija tiene 18 meses y la acompaña en los campeonatos.
«La niña siempre viaja con nosotros. El rol de mamá y piloto se vuelve mucho más difícil. Recuerdo que estaba haciendo su parranda en Panamá, iba súper rápido porque me tocaba competir, pero me senté, relajé y la amamanté y eso me ayudó a bajar los nervios», confesó.
@kerenigu Antes de ser la piloto más rápido de Centroamérica SOY MAMÁ #autodromopanama #mujeresqueinspiran #mujeresfuertes #mujerempoderada #panama ♬ esta parte de mi vida… se llama felicidad – CrashG17
González detalló que entre sus metas a corto plazo como piloto está llegar «a los 8 segundos y quedar en primer lugar en la tabla de hombres en Nicaragua», y a largo plazo, prevé que entre «unos dos años tocar los 7 segundos y quedar en un puesto en Latinoamérica y dejar el nombre de Nicaragua muy en alto».
En cuanto a su vida profesional y personal, comentó que espera conseguir que su empresa crezca para junto a su esposo «darle un buen ejemplo a mi hija, y darle un mejor futuro. Voy a inaugurar una nueva empresa que se llama Fajas Adhara (el nombre de su hija) son hechas en Colombia y que yo diseñé».