Junior Moreno estaba inconforme con el arbitraje el pasado fin de semana. El jugador del equipo Santa Rosa del Peñón, del municipio de León, se acercó donde estaban los colegiados al terminar el primer tiempo, intercambiaron palabras y le soltó un golpe impactando cerca de la oreja al cuarto árbitro Nelson Erazo, según los testigos. La agresión no pasó a más en el campo, pero la acción fue denunciada y la comisión disciplinaria de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) lo sancionó con 18 partidos sin jugar.
“Se le aplica el artículo 12 del Código Disciplinario, más multa de 300 córdobas por doble amonestación y propinar un puñetazo a un oficial del partido provocando lesiones en la integridad física”, describe la sanción emitida por la Fenifut y compartida por Nicalive, el medio de comunicación especializado en el futbol de ascenso nicaragüense.
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El primer partido de Moreno lo cumplirá este domingo en el partido de vuelta de la semifinal entre Santa Rosa y Santo Tomás del Norte en el Clausura 2024 de la Liga 3, la cuarta categoría de importancia en el sistema jerárquico del futbol nacional. Si el equipo leonés clasifica la final se le descontarán dos encuentros más y le quedarán pendientes 15 para el Apertura 2024 que despega a finales de julio o principio de agosto.
Los 18 partidos de suspensión equivalen aproximadamente a cinco meses sin jugar, aunque la sanción podría ser vitalicia si el club lo desinscribe para el próximo torneo. “Nadie lo va a fichar si sabe su situación. Para que pueda limpiarla, él debe estar inscrito en algún equipo. Es más, si Santa Rosa le da de baja no puede inscribir a nadie con el número 8 porque está sancionado el jugador que lo utilizaba anteriormente”, explica Degly Roque, experto en el futbol de ascenso de Nicalive.