¿Estamos a las puertas de la III Guerra Mundial?

Los acontecimientos del recién pasado sábado 13 y madrugada del domingo 14 de abril, en los que Irán se lanzó en tromba contra Israel lanzando 300 drones, misiles de crucero y balísticos que fueron neutralizados con la Cúpula de Hierro que cubre Israel y con la ayuda de Estados Unidos, su aliado principal, Jordania, Reino Unido, Francia, han puesto sobre el tapete un hecho inédito como ha sido este ataque directo contra Israel.

Este hecho viene a poner en serio peligro todo el Oriente Medio y extenderse más allá y escalar la tensión existente en la región, con la guerra que Hamás desató contra el pueblo israelí el pasado 7 de octubre del año pasado y que le ha costado caro por la contraofensiva desatada por Israel que según medios de las autoridades de Gaza eleva a 33,700 muertos, y setenta y tantos miles de heridos en la franja de Gaza.

Irán, el enemigo más acérrimo que pretende hacer desaparecer a Israel de la faz de la Tierra, ha esgrimido como argumento para el ataque que se defiende de la destrucción y muerte de varios mandos de la guardia revolucionaria, organización terrorista, en un bombardeo israelí de su consulado en Damasco, Siria aliado de Irán, y que por tanto tenía el derecho de defensa. Está claro que Irán no ha medido las consecuencias de su ataque que no han producido los daños que esperaba, pues como he dicho el 99 por ciento de los drones y misiles fueron derribados en su mayor parte fuera del territorio israelí.

Las condenas al ataque no han tardado por parte del G-7, grupo integrado por Alemania, Francia, Canadá, Italia, EE.UU. —aliado tradicional de Israel— y Reino Unido, todas ellas potencias económicas y militares de gran importancia que consideran que ese ataque puede poner en peligro la paz mundial, no solo regional. También se ha pronunciado la UE en el mismo sentido, aparte de una gran mayoría de países individualmente de todos los continentes.

Los iraníes han celebrado el ataque frustrado que tenía por objetivo hacer el mayor daño posible a Israel, lo que no ha sucedido, y en daños personales solo ha matado a un niño de 10 años y daños materiales que se escenificaron en un base militar israelí, pero que sigue operativa. Los israelitas por el contrario sí que pueden celebrar su actuación defensiva que ha contado con la ayuda de EE.UU., Reino Unido e incluso Jordania, un país árabe, ya que prácticamente ha salido indemne de la ofensiva iraní.

Pasado de momento el fragor de la batalla —si es que la podemos llamar así—, se reunió la tarde del domingo el gabinete de guerra del gobierno israelí con Netanyahu a la cabeza. Según fuentes allegadas a dicho cónclave, Israel ha decidido como es natural responder al ataque, pero ha decidido no precipitarse y estudia el cuándo y cómo responder a Irán.

Esta decisión ha sido evidentemente condicionada por otra tomada por el gobierno de Biden, que ha advertido que de momento no está dispuesto a secundar una acción de Israel, ya que Biden se encuentra en una encrucijada de cara a las elecciones de noviembre en EE.UU., en la que seguramente competirá como candidato frente a Trump en las elecciones de noviembre en la que se elige a toda la Cámara de Representantes, una parte del Senado y algunos gobiernos estatales. De ahí que el gobierno Biden pide contención, pero sin olvidar que a su vez advierte que un nuevo ataque traería mayores consecuencias.

El régimen de los Ayatolás, de la rama chii del islam, cuenta con aliados de otros países que se encuadran en rama chii, como Líbano, Irak, Siria, los Hutíes de Yemen que los utiliza para lanzar ataques a Israel a través de grupos como Hezbolá, asentados en Líbano y otros grupos com Kataib Hezbollah, Harakat al-Nujaba y Kata  y otros grupos menores que odian a Israel. Por el lado de la rama suni el aliado principal es irónicamente Sunni, pero aliado de Irán, quien los apoyó, armó y proveyó de materiales de todo tipo para su ataque a Israel. La mayoría de los otros países árabes están adscritos a la rama suni del Islam, entre los que tenemos a Arabia Saudita, Egipto y Jordania que están en contra de Irán.

Otra reunión importante es la que se desarrolló en el Consejo de Seguridad de la ONU a petición de Israel que solicitó se condenase a Irán por su ataque contra Israel. Aquí, cuando aún no se ha tomado ninguna resolución en muy probable que se apruebe la resolución de condena, pero que seguramente será vetada por China o Rusia, países que se opondrán a cualquier resolución de condena.

Sobre esta reunión de la ONU, ya sabemos lo que pasa y lo hemos visto en otras oportunidades, que aunque se tomen resoluciones de condena o no, las mismas no son vinculantes en el sentido estricto de la palabra, ya que el organismo carece de fuerza coercitiva para hacerlas cumplir, pues por ejemplo los llamados cascos azules que se han utilizado en ciertos conflictos son poco eficaces y significan un costo que la ONU no puede afrontar.

Así que pase lo que pase en el Consejo de Seguridad, la cuestión solo es un compás de espera a la decisión que tome el gabinete de guerra de Israel, para responder al ataque y las bravuconadas iraníes con el modo, forma y tiempo que se considere conveniente, teniendo en cuenta lo que ya dije sobre el condicionante que significan las elecciones presidenciales norteamericanas, ya que el Gobierno de EE.UU, es el principal aliado de Israel.

Pero la verdad es que cualquier paso en falso de los iraníes, significará el aumento de las tensiones y la extensión de la guerra en Oriente Medio y quizás podría producirse la entrada de otras potencias en favor de Irán, lo que definitivamente cerraría cualquier camino a la disminución de las tensiones.

Mañana Dios dirá, pues aparte de las cuestiones militares hay que añadir por ejemplo las consecuencias económicas que se producirían en el aumento de los precios del petróleo que ya ha empezado a subir de precio en el mercado internacional y traería el aumento de los costos de las mercaderías que vienen de China u otros países asiáticos como Japón y Corea del Sur. En fin, en esta cuestión tiene la llave únicamente Israel ya que está pendiente el cuándo y el cómo se producirá su respuesta. Y cierro haciendo la pregunta que tiene por título esta columna. ¿Estamos a las puertas de la III Guerra Mundial?

El autor es abogado nicaragüense residente en España.

COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Y es que lo dudas ? La pregunta no es si ocurrira sino cuando. Nunca crei en las Profesias de Nostradamus, pero se han venido cumpliendo con exactitud milimetrica. La conflagracion de exterminio de la humanidad comenzara en Oriente Medio y sera terriblemente apoteosica. Que Dios nos coja confesados, porque las mediaciones de la ONU, UE, EEUU, OEA, Vaticano,etc,etc, nunca han logrado detener ninguna guerra, ha sido todo lo contrario.

    1. Hace 2 años

      Tambien la gran mayoria de Paises individuales y la ONU, han condenado el cobarde e inhumano genocidio que los judios estan cometiendo en Gaza y no pasa nada. El odio a los judios no es gratuito.

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