El hijo de la pareja dictatorial de Nicaragua y posible sucesor del régimen, Laureano Ortega Murillo, participa este 15, 16 y 17 de marzo como «acompañante» de las votaciones presidenciales en Rusia, que le otorgarán un mandato más a Vladimir Putin.
Según la información divulgada por el régimen, el presidente de la Duma Estatal de Rusia, Viacheslav Volodin, y la presidenta de la Cámara Cívica de Rusia, Ella Pamfilova, emitieron una invitación para que una delegación de la dictadura realizara una «labor de acompañamiento» en las votaciones.
La delegación está conformada, además de Ortega Murillo, por: Brenda Rocha, Presidenta del Consejo Supremo Electoral (CSE); los magistrados del CSE Alma Baltodano y Leonzo Knight Julian; y Carlos Cerda, Viceministro para asuntos Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores.

«La delegación ha realizado visitas a los Colegios Electorales habilitados para que las familias rusas ejerzan su derecho al voto. El proceso electoral contó con una amplia y masiva participación de las familias rusas, los Centros de Votación cuentan con personal calificado, equipos y facilidades tecnológicas, e instalaciones de primera línea que garantizan el ejercicio del voto», afirmó este sábado la dictadura.
«Fruto» de la alianza
La participación de Nicaragua en el proceso ruso, dijo el régimen, «es fruto del fortalecimiento de las históricas relaciones fraternas, respetuosas, amistosas, y de cooperación bilateral que han venido consolidando la cercanía entre ambos pueblos y gobiernos».
En los últimos años, el dictador Daniel Ortega ha estrechado relaciones con su homólogo Putin. Incluso a Nicaragua han llegado funcionarios de alto nivel, como el canciller Serguéi Lavrov y el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, general Nikolai Patrushev.
Asimismo, ambos países han firmado acuerdos de «cooperación» en varias materias, entre ellas seguridad, lo que ha despertado las alertas en Estados Unidos y recientemente impuso sanciones armamentísticas a Nicaragua.

Sin competencia
El resultado de las elecciones en Rusia ya está más que dicho. Putin, en el poder desde el año 2000, se enfrenta a tres candidatos que no se oponen a la ofensiva militar en Ucrania ni a la represión que erradica cualquier tipo de oposición, como lo demostró la muerte en prisión a mediados de febrero del principal detractor del Kremlin, Alexéi Navalni.
Nadie duda de la reelección de Putin, que podrá así permanecer en el poder hasta 2030 y, tras una reforma constitucional, volver a presentarse para seguir al frente del país hasta 2036, cuando tenga 84 años.
Con información de AFP