El Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Brian A. Nichols afirma que la dictadura en Nicaragua impide a los nicaragüenses derechos básicos y pide poner fin a la violencia contra las comunidades indígenas y afrocaribeñas.
En su cuenta de X (antes Twitter) escribió que “Ortega-Murillo volvió a negar a los nicaragüenses sus derechos básicos e impidió elecciones libres y justas en territorios indígenas y afrodescendientes de la costa caribeña”.
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Además, añadió que se suma a la demanda de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “para instar a las autoridades a poner fin a la represión de estas comunidades y de todos los nicaragüenses”.
La preocupación
La CIDH expresaba su preocupación por la ausencia de condiciones para la realización de elecciones regionales libres, justas y competitivas en Nicaragua, en un contexto de cierre del espacio cívico, represión estatal, cerco policial y militarización en los territorios indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe.
A través del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), la CIDH recibió información sobre la intensificación de una estrategia represiva desplegada en la Costa Caribe con el fin de transmitir un mensaje de control y miedo contra indígenas y afrodescendientes.
El Consejo Supremo Electoral otorgó el 88.95 por ciento al FSLN, y el 11.4 por ciento, minoría de votos, a los cuatro partidos colaboracionistas en las votaciones regionales. Urnas Abiertas indicó que hubo un 86.72 por ciento de abstención.
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La farsa electoral contó con poca afluencia de votantes y un excesivo uso de la fuerza policial, se identificó el uso de vehículos y lanchas del Estado para movilizar a votantes, y la coacción de trabajadores del Estado.