La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó “su preocupación por la ausencia de condiciones para la realización de elecciones regionales libres, justas y competitivas en Nicaragua, en un contexto de cierre del espacio cívico, represión estatal, asedio policial y la militarización en los territorios indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe”.
El Consejo Supremo Electoral (CSE) controlado por la dictadura, convocó las elecciones regionales para el próximo domingo tres de marzo de 2024, en donde se busca renovar los cargos de noventa autoridades de la Costa Caribe.
En los últimos meses, el régimen de Daniel Ortega ha desatado una persecución en contra de los miembros del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Asla Takanka (Yatama), deteniendo a su presidente, el diputado Brooklyn Rivera, y a su suplente Nancy Henríquez, de quienes hasta la fecha se desconoce su paradero pese a que fueron detenidos en septiembre de 2023.
De hecho, la CIDH instó a»l Estado de Nicaragua a cesar la represión contra las comunidades indígenas y afrodescendientes, contra las personas integrantes del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Asla Takanka, y a respetar y garantizar las libertades fundamentales. Además, urge a Nicaragua a informar de inmediato sobre el paradero del señor Brooklyn Rivera en cumplimiento a las medidas provisionales otorgadas por la Corte IDH».
De igual manera, la dictadura canceló la personería jurídica del partido Yatama y sus miembros han llamado a los habitantes de la Costa Caribe a no participar en las elecciones regionales. Por otro lado, la CIDH destaca el cierre y confiscación de las sedes de las radios comunitarias indígenas Yapti Tasba Bila Baikra, en Bilwi y Waspam.
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La CIDH mencionó en un comunicado emitido este viernes que ha recibido información en los últimos meses sobre la agudización de “una estrategia represiva desplegada en la Costa Atlántica”. Esto, según el organismo regional, tendría el fin de transmitir un mensaje de control y temor en contra de los movimientos indígenas y afrodescendientes críticos de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. “Con ello se busca limitar su participación de cara a las elecciones regionales”, agregó la Comisión.
Sobre la detención de los líderes de Yatama, la CIDH señaló que “este conjunto de acciones atenta gravemente contra la autonomía de las comunidades indígenas y afrodescendientes de la Costa Atlántica, coloca en riesgo su supervivencia cultural y étnica, y busca afianzar el régimen de concentración del poder en el Ejecutivo en esa zona del país, a partir de la cooptación de sus instituciones y la comprobada ausencia de un sistema electoral independiente”.
El organismo, que es una instancia de la Organizaciòn de Estados Americanos, recordó que las elecciones regionales habían sido el resultado de reivindicaciones históricas y de la lucha por el reconocimiento de la autonomía de los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes en Nicaragua, llevando a la aprobación del «Estatuto de la Autonomía de las Regiones de la Costa Atlántica» (Ley No. 28) y otras leyes nacionales. «En ese sentido, la falta de condiciones para la celebración de elecciones libres implicaría también un retroceso importante en los derechos de comunidades indígenas y afrodescendientes».