El Real Estelí se vio pequeño ante el América en México. LAPRENSA/CORTESÍA ESTO

El Real Estelí jugó a evitar una goleada y terminó eliminado de la Champions Cup

La mentalidad de la dirección técnica del Real Estelí se vio reflejada en el campo: se salió a no ganar el partido, sino a evitar una goleada. El Tren del Norte jugó con miedo, con mentalidad de equipo pequeño

La mentalidad de la dirección técnica del Real Estelí se vio reflejada en el campo: se salió a no ganar el partido, sino a evitar una goleada. El Tren del Norte jugó con miedo, con mentalidad de equipo pequeño. Ese atrevimiento, el tomar riesgo e irse a la aventura basado en su mejor armamento que era el ataque quedó engavetado. Se inició el partido como si fuera el minuto 90: con todos defendiendo y, cuando se quiso enderezar con el partido 2-0 (3-2 global) ya era demasiado tarde.

Se sabía de la superioridad del América, del favoritismo y que las probabilidades de una goleada eran altas, sin embargo, el Estelí renunció a su ADN, renunció al intercambio de golpes, a pararse como un boxeador valiente al centro del ring para matar o morir, sino que se refugió en las cuerdas de su área, dejando un sabor amargo entre la afición nicaragüense.

Totalmente anulados

Un el primer tiempo sin pólvora para el Real Estelí, sin oportunidades de goles y sin siquiera asomarse en el área del arquero mexicano. El Tren del Norte se descarriló porque ilusamente se dedicó a sobrevivir desde el primer minuto, a replegarse y a evitar el gol del América. Sin embargo, en 18 minutos ya estaban eliminados con el gol de Brian Rodríguez. Todo le salió mal a Otoniel Olivas, los norteños se vieron carente de futbol, carente de ideas, carente de evolución y carente de entrenador. Lo visto en Estelí la semana pasada no existió o no se quiso mostrar desde el área técnica.

El América se vio con todas las facilidades para controlar el partido. No tenía presión alguna a la hora de hacer las entregas, veía cómo el rival se replegaba naturalmente sin hacer algún esfuerzo, mientras Iván Ochoa, el mexicano que era el fichaje estrella del Tren del Norte se convertía en el peor jugador con dos pérdidas que casi terminan en goles, pero Forvis apareció para desviar y mantener el marcador.

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El problema con el Tren del Norte desde el arranque fue el planteamiento que anuló por completo a sus jugadores más desequilibrantes, dejando en el olvido a Byron Bonilla y secuaces, provocando que todos se sostuvieran en las labores defensivas y cuando trataban de iniciar un contragolpe se disipaba rápidamente por la falta de compañeros.

En el segundo tiempo Estelí mejoró un poco con las incorporaciones de Sergio Cunningham, Nicolas Maturana y Widman Talavera, pero el Tren ya había dejado la estación. El América mató el partido en el 54’ con el gol de Zendeja. A pesar del 2-0, Estelí podía meterse en el partido y forzar el tiempo extra con una anotación. Al 90’ Harold Medina envió una pelota a Quijano que falló frente al arquero Malagón. Se asustó el América que intentó sin descanso marcar el tercero, pero el poste y la falta de brújula evitó que sucediera.

La mentalidad como se afrontó el partido pesó en cada minuto del campo, después de haberle aflojado la quijada a Goliat, terminó machacando al Tren del Norte, que hizo una eliminatoria extraordinaria al conseguir un triunfo histórico en Estelí, pero desgraciadamente se hundieron en México.

Deportes Real Estelí archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Los técnicos jugaron a buscar el empate. Le quitaron el ímpetu a los atacantes nicas

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