Espías de la Seguridad del Estado trabajando en los años ochenta. ARCHIVO

Ministerio del Interior: brazo represor de los ochenta que Daniel Ortega revivió

Personajes oscuros como Lenin Cerna, Néstor Moncada Lau, Óscar Loza, Horacio Rocha, entre otros, salieron del Ministerio del Interior de los años ochenta, la misma institución que Daniel Ortega acaba de revivir para “volver a las raíces del sandinismo”.

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De la década sandinista, esta fue, quizás, la institución más siniestra de todas. El Ministerio del Interior (MINT) de los años ochenta contaba con la Dirección General de la Seguridad del Estado, a la cual se le atribuyen crímenes, atentados, secuestros, torturas, planes de asesinatos y más.

El MINT fue creado en agosto de 1979, un mes después de que los sandinistas se hicieran con el poder en Nicaragua, y desapareció en 1990, cuando Violeta Barrios de Chamorro asumió la presidencia de la República. Para entonces, la institución pasó a llamarse Ministerio de Gobernación (MIGOB), nombre con el cual se le conoció hasta estos días.

Más de 30 años después, el dictador Daniel Ortega se ha propuesto revivir al MINT. El miércoles 27 de diciembre del año pasado, durante un discurso, ordenó el cambio de nombre del Ministerio de Gobernación a Ministerio del Interior para “volver a las raíces del sandinismo”, y también para supuestamente liberar a la Policía del sometimiento impuesto por el MIGOB desde los años noventa.

Ortega mencionó que durante el primer régimen sandinista entre 1979 y 1990, contaban con dos fuerzas sólidas, el Ejército Popular Sandinista y el Ministerio del Interior, con los que, según él, lograron derrotar a la Contrarrevolución. Tras la derrota electoral de 1990, el nuevo gobierno de Violeta Barrios de Chamorro le cambió el nombre a la institución por Ministerio de Gobernación y restó poderes al Ejército y la Policía, según la lógica del dictador.

“Llega el gobierno de la derecha para buscar cómo destruirnos. Para destruirnos tenían que buscar cómo desgastarnos, cómo debilitarnos en el Ejército y la Policía, es decir en el Ejército y en el Ministerio del Interior. El Ministerio del Interior con muchas direcciones que atender, pero con una cohesión combativa, lo quisieron convertir en un instrumento burocrático y lo primero que hicieron fue cambiarle el nombre al Ministerio del Interior y le pusieron, ¿qué nombre le pusieron? Le pusieron Ministerio de Gobernación”, dijo Ortega.

Y añadió que “al frente de ese Ministerio de Gobernación pusieron inmediatamente unos enemigos del pueblo, enemigos de la revolución para buscar como descomponer al Ministerio del Interior, para buscar como minar al Ministerio del Interior, incluso buscar como minar a la Policía, sí desde los ministerios que tenían, porque tenían el Ministerio que llamaban de Gobernación que sometía a la Policía”.

Trabajadores del Ministerio del Interior. de los ochenta. ARCHIVO

“El centinela de la alegría del pueblo”

Todo ministerio debe tener un ministro, y el del MINT de los años ochenta fue Tomás Borge. Para aquellos años Borge pugnaba por ser el jefe del gobierno, al igual que Humberto Ortega y Henry Ruiz, “pero cualquiera de ellos que hubiese sido seleccionado despertaría una inconformidad que podría ser fatal para la unidad entre los diferentes grupos del Frente Sandinista”, explica el periodista Fabián Medina en su libro El Preso 198.

Henry Ruiz contó a Medina que, los nueve comandantes se reunieron para repartirse los cargos del nuevo gobierno. Ahí salió el nombre de Daniel Ortega para que fuera coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional.

“Eran unas reuniones horribles. Aquel cansancio de la gran puta, de sueño. Eran en un búnker y nosotros discutiendo del ordenamiento del país. Nos quedábamos dormidos. Entonces establecimos una regla, que la decisión que se tomara no iba para atrás, se quedaba, independientemente de aquel que estaba dormido y no se dio cuenta. Así eran las cosas. Me acuerdo una vez que Jaime (Wheelock) se aparece en la reunión diciendo que había hablado con Fidel y que recomendaba que él fuera el jefe de la reforma agraria. Así salió Jaime de jefe de Reforma Agraria y ministro de Agricultura. Él fue a echar este cuento. ¿Quién iba a confirmarlo? Nadie iba a ir a decirle: ¿Es verdad Fidel?”, relató Ruiz.

En el caso de Tomás Borge, la decisión de que se quedara al frente del MINT estaba tomada desde antes que los sandinistas llegaran al poder. Era algo así como un premio de consolación porque no lo iban a poner como jefe de gobierno, y tampoco como jefe del Ejército, que eran los cargos que él quería, explicó Ruiz.

Tomás Borge se encargó de organizar y dirigir el MINT, e incluso llegó a llamarlo “El centinela de la alegría del pueblo”.  Como viceministro, fue nombrado Luis Carrión.

El MINT empezó sus operaciones en el Hotel Intercontinental de Managua y luego se trasladó al edificio administrativo de la antigua Empresa Nacional de Luz y Fuerza (ENALUF). Ese edificio sería rebautizado después con el nombre de Silvio Mayorga Delgado, y es ahí donde siguió funcionando el Ministerio hasta estos días.

El 9 de agosto de 1980, fue decretada la Ley Orgánica del Ministerio del Interior, mediante el decreto de ley 485, que establecía al MINT como una institución civil bajo administración militar. Estaba conformada por la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE), Policía Sandinista, Sistema Penitenciario, Migración y Extranjería, Sistema Nacional Contra Incendios, Dirección Nacional de Cedulación, Dirección de Empleos y Cuadros, Sistema Nacional de la Opinión Pública, Dirección Administrativa, Dirección Legal, Dirección de Divulgación Popular y Delegaciones Políticas.

Tomás Borge saludando a agentes de la Policía Sandinista. ARCHIVO

El artículo 4 de esa ley describe las atribuciones y funciones que tenía el MINT en los ochenta:

1- Los Servicios de Información y Seguridad del Estado.
2- Asegurar la protección de la vida y la integridad corporal de los dirigentes del Estado, de la Revolución, de los funcionarios y empleados de la Administración Pública y de la ciudadanía en general.
3- Obtener y analizar toda la información de interés en relación con actividades contrarrevolucionarias, y planes de agresión contra la República.
4- Prevenir, neutralizar y terminar con cualquier actividad encaminada a destruir o menoscabar el proceso revolucionario sandinista.
5- La justicia policial, el resguardo del Orden Público y la prevención de la delincuencia y el régimen de Administración Penitenciaria.
6- Prevenir, esclarecer y restringir las actividades delictivas de toda índole, y desarrollar las acciones investigativas que correspondan en apoyo de los procedimientos judiciales en materia penal.
7- Dictar las normas necesarias para regular el tráfico de vehículos y velar por la observancia de las disposiciones legales que sean aplicables en esa materia, especialmente en cuanto a infracciones y delitos.
8- Garantizar por medio del Sistema Penitenciario Nacional, el cumplimiento de las sanciones penales impuestas por los Tribunales de Justicia competentes, aplicando en esa materia conforme lo permita nuestro desarrollo institucional, las normas más modernas tendientes a la rehabilitación social del sancionado.
9- Ejercer el control adecuado sobre los movimientos migratorios, y aplicar las disposiciones legales que se hayan dictado para regular sus incidencias, incluyendo lo relacionado con la situación legal de los extranjeros en Nicaragua.
10- Expedir los documentos que acrediten la nacionalidad o ciudadanía nicaragüense, así como los documentos de viaje y migratorios.

11- Realizar los trámites legales oportunos, sobre adquisición, pérdida y recuperación de la nacionalidad o ciudadanía nicaragüense.
12- Orientar los planes de protección contra incendio, controlar su cumplimiento, y atender todos los aspectos relacionados con el servicio de extinción de incendios.
13 – Planificar y operar toda la actividad que se relacione con Cedulación.
14 – Velar por la preparación adecuada de todos los miembros del Ministerio del Interior en lo referente a lo técnico, cultural y militar, y elevar su nivel de conciencia revolucionaria.
15 -Todas las demás funciones que las leyes le atribuyan.

El brazo represor

Una fuente que conoció por dentro el MINT en los años ochenta y que solicita anonimato, explica que además de la temida Seguridad del Estado, el Ministerio contaba con un cuerpo de élite: las Tropas Pablo Úbeda (TPU). Estas tropas funcionaban bajo la supervisión de asesores cubanos y de la unión soviética. “Eran fuerzas de choque que también hacían trabajos coordinados con el Ejército”, explica la fuente.

El MINT también contaba con el principal brazo represor del régimen sandinista de los ochenta, la Dirección General de la Seguridad del Estado. “Ahí había trabajos de espionaje, inteligencia, contrainteligencia, propaganda. Era un departamento completo educado por los cubanos y los rusos”, señala la fuente.

La Seguridad del Estado también estaba encargada de ejecutar planes de aniquilamiento contra opositores, o en contra de quien se sospechara que trabajaba para la CIA en Nicaragua. “Ahí no agarraban a cualquiera. Tenías que ser una persona dispuesta a todo. Y todo, es todo”, indica la fuente.

Lenín Cerna (izquierda ) y Óscar Loza, del MINT, presentando a los medios de comunicación a un campesino de la Contra capturado . ARCHIVO/LA PRENSA

En la Seguridad del Estado trabajaron hombres entrenados para conspirar, espiar, perseguir, acorralar, y hasta para torturar. Eran personajes oscuros, temibles e indeseables, que treinta años después todavía están manchados.

Fue creada con ayuda de miembros de agencias de espionaje de otros países socialistas en los años ochenta, entre ellos la Seguridad del Estado de Cuba y la Stasi de la República Democrática Alemana. El primer jefe fue Hugo Torres, quien luego fue remplazado por Lenin Cerna Juárez. El agente cubano Renán Montero se ocupaba principalmente de las operaciones en el exterior del país, mientras que Cerna lo hacía en asuntos domésticos.

La DGSE también tuvo influencia de la KGB soviética, en esos tiempos de la Guerra Fría y por la Seguridad del Estado de países como Checoslovaquia y Bulgaria, donde fueron entrenados varios de sus miembros. También salieron de la Seguridad del Estados Óscar Loza, Néstor Moncada Lau, Vicente “El Perro” Chávez, Enrique Smith y muchos más que hoy se encuentran en dependencias del Estado o en la Policía.

Varios de los agentes de la Seguridad del Estado recibieron entrenamiento en el extranjero, principalmente en Alemania, Cuba y la Unión Soviética. Uno de ellos fue Horacio Rocha, comisionado general en retiro y actual asesor de Daniel Ortega para temas de seguridad.

La Seguridad del Estado tenía tres subjefaturas. La primera atendía todo sobre las técnicas operativas, técnicas radiales y estaba a cargo de una persona identificada como JC, que fungía como segundo jefe, explica la periodista Berenice Maranhao en su libro Lenin Cerna, el hombre y sus circunstancias.

La segunda subjefatura operaba contra las bandas contrarrevolucionarias que habían surgido a inicios de los ochenta, principalmente en el norte de Nicaragua. El jefe era el comandante Roberto Castillo, quien hoy es coronel en retiro del Ejército. Y la tercera subjefatura era la Dirección de Operaciones, responsable del apoyo material y técnico a las actividades de la Seguridad del Estado.

En septiembre de 1980, el MINT emitió un comunicado diciendo que la Seguridad del Estado había eliminado a Pedro Joaquín González “Dimas”. Él había sido el lugarteniente de Germán Pomares “el Danto”, uno de los héroes de la Revolución Sandinista. Juntos habían peleado contra la Guardia Nacional en Jinotega, pero Dimas sospechaba que los mismos sandinistas habían ultimado a su jefe.

Tras el triunfo de la Revolución, Dimas fue nombrado jefe militar en Quilalí, pero poco después fue relegado. En rebeldía, se armó con varios campesinos y se tomó el pueblo durante el primer aniversario de la revolución, estando de visita en Nicaragua Fidel Castro. Eso dejó mal parados a los sandinistas y la Seguridad del Estado lo aniquiló mediante una celada.

El comisionado Horacio Rocha fue miembro de la Seguridad del Estado en los años ochenta. EL 19 DIGITAL

El 17 de noviembre de 1980 fue asesinado un hombre en una gasolinera de El Crucero, en Managua, y, según Tomás Borge, lo habían matado porque estaba tramando un “complot contrarrevolucionario”. Se trataba de Jorge Salazar, empresario y vicepresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), y que seis días antes había criticado fuertemente al gobierno sandinista. En el lugar donde lo mataron, con Salazar estaba Néstor Moncada Lau.

Otra operación hecha por agentes de la Seguridad del Estado fueron el complot en contra del sacerdote Bismarck Carballo, a quien quisieron implicar en un escándalo sexual.

Para el año 2005, la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) reportó más de 14,000 denuncias de violaciones a derechos humanos por parte de agentes de la Seguridad del Estado.

El regreso del MINT

Después de que Violeta Barrios de Chamorro asumiera el poder en 1990, fue decretada la Ley Creadora de Ministerios del Estado, en el cual se cambiaba el nombre del MINT al de Ministerio de Gobernación y pasaba a convertirse en un órgano de carácter civil, supeditado al Poder Ejecutivo.

Bajo esta figura, la Policía pasó a un proceso de profesionalización, pero algunos viejos cuadros del MINT, sobre todo de la Seguridad del Estado, permanecieron en esa institución. Otros, se quedaron en el Ejército de Nicaragua y en otras instituciones del Estado.

La figura del MINT parecía cosa del pasado hasta que recientemente el dictador Daniel Ortega anunció su regreso. “El paso que estamos dando hoy, de volver a la vida al Ministerio del Interior es un paso que nos da una fortaleza enorme y volvemos a contar con los dos grandes instrumentos con los que derrotamos a la Contrarrevolución, el Ejército y el Ministerio del Interior”, dijo Ortega el pasado 27 de diciembre.

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COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Ni el ejercito piricuaco y ni el ministerio del interior derrotaron jamás a la Contra. Lo que impulsó a la Contra a entrar en negociaciones para detener el conflicto fue la falta de dinero para sostener al ejercito mas grande formado por campesinos que ha surgido en el Continente Americano. Eso fue la Contra. El ejercito de campesinos en rebeldia oponiendose al comunismo de la muñecona de Fidelón Castro y sus bufones de Nicaragua. En una entrevista, Joaquin Cuadra afirmó que el ejercito «Sandinista» estaba a punto de perder la guerra y debido a eso entraron en negociaciones con la Contra. La Contra nunca fue derrotada en el campo de batalla. El viejo senil de «El Trompudo» Ortega se le olvida que la Contra nunca fue derrotada militarmente.

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