Director General Fray Juan Francisco Solís Melgar. Cortesía

Dictadura impide la entrada al país al director general del Colegio Liceo Franciscano

Fray Juan Francisco Solís Melgar, director general del Colegio Liceo Franciscano, de origen guatemalteco tenía más de una década de vivir en Nicaragua

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo impidió la entrada al país a fray Juan Francisco Solís Melgar, director general del Colegio Liceo Franciscano, en Managua, y a tres sacerdotes extranjeros, confirmó la abogada y autora del informe Nicaragua ¿Una Iglesia Perseguida?, Martha Patricia Molina.

Solís Melgar también es vicecomisario y encargado de la Región de Nicaragua. Molina mencionó que el sacerdote es «representante legal del Colegio Liceo Franciscano. Tenía más de una década de vivir en el país».

Molina dijo a LA PRENSA que fray Solís Melgar se encontraba una misión pastoral en otro país. «A mí me informaron ayer (jueves 4 de enero) que no lo dejaron entrar, él es guatemalteco, y también a tres sacerdotes más no los dejaron entrar», confió.

En el Diario Oficial de Nicaragua, La Gaceta, del 20 de mayo de 2021, edición No.9, aparece que Solís Melgar es representante legal del Colegio Liceo Franciscano y en «representación de la Orden de Frailes Menores Franciscanos de la Provincia Seráfica de Asís en Nicaragua».

Captura de pantalla.

Molina valoró que el impedir el ingreso al país «ya se convirtió en una política de Estado no dejar entrar a sacerdotes, sin importar la nacionalidad y el estatus legal que gozaban en el país sean nacionales o extranjeros, no le importa a la dictadura, el único que tiene libre movimiento es el cardenal Leopoldo Brenes».

También se conoció que se expulsó a dos monjas del país.

LA PRENSA intentó contactar al fray sin embargo, no respondió los mensajes y llamadas realizadas.

Según la publicaciones de Facebook de la página del Colegio, fray estuvo realizando eucaristías a inicios de diciembre, entre ellas la de la Graduación de la Quincuagésima Promoción de Bachilleres del Liceo Franciscano, el pasado 5 de diciembre de 2023 y la promoción de preescolar y sexto grado el 1 de diciembre.

Impedir la entrada al país ha sido uno de los métodos represivos que el régimen ha utilizado contra opositores, familiares de excarcelados políticos, periodistas y religiosos en los últimos años.

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En diciembre de 2023, el régimen orteguista en el contexto de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo emprendió una brutal cacería contra sacerdotes del país, que dejó la detención de 18 religiosos, incluido monseñor Isidoro Mora, obispo de la Diócesis de Siuna que fue secuestrado tras haberse expresado que los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) oraban por monseñor Rolando Álvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, encarcelado en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro mejor conocido como La Modelo.

Actualmente la dictadura mantiene privado de libertad a dos obispos, tres seminaristas y 13 sacerdotes, entre ellos con cargos de vicario.

Más de 100 sacerdotes fuera de Nicaragua

Un recuento realizado por LA PRENSA con base en reportes de redes sociales y datos reportados en el Informe de Molina, arrojó que más de 100 religiosos —incluyendo altos jerarcas, sacerdotes, diáconos, y seminaristas— están fuera de Nicaragua hasta inicios de enero de este año. Entre las principales causas están el destierro, el impedir el retorno, el exilio y la expulsión.

En declaraciones a este Diario, Molina indicó que lo que se vive en Nicaragua representa «un grave golpe a la Iglesia católica porque está dejando al país sin personas que han sido formadas para ejercer un ministerio sacerdotal o diaconal. Sé de al menos tres sacerdotes que estaban en misión y ahora no pueden regresar, porque hay una prohibición y un peligro si regresan».

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Entre febrero y octubre del 2023, un total de 17 sacerdotes nicaragüenses han sido obligados al destierro por parte de la dictadura orteguista. El primer grupo de cinco presbíteros ocurrió el 9 de febrero cuando 222 presos políticos fueron desplazados a Estados Unidos, y el de 12 padres a Roma. En el primer grupo iban dos seminaristas y un diácono.

25 sacerdotes y a un seminarista se le negó la entrada. El caso más reciente fue el del padre William García, quien trabajó para la Diócesis de Matagalpa y la de Jinotega. El religioso había viajado a EE. UU. para realizar diligencias personales, y al gestionar su vuelo de retorno le informaron que no podía entrar a Nicaragua. Solo en 2023, a un total de 14 presbíteros se le ha impedido el retorno, a esta lista se suma el sacerdote Solís Melgar y tres sacerdotes aumentado así a 19.

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Asimismo, 36 sacerdotes nicaragüenses se vieron obligados a salir al exilio con el objetivo de proteger su integridad física; el padre Jessfyr Picado Fuentes, párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, en la comunidad La Pita, municipio de El Cuá, de la Diócesis de Jinotega, tuvo que salir al exilio para evitar ser secuestrado por la policía del régimen. Al menos 19 padres se exiliaron en este año al que se suma el padre Fernando Téllez Báez, perteneciente a la Arquidiócesis de Managua que a inicios de enero salió al exilio.

A su vez, cinco sacerdotes extranjeros y el nuncio apostólico fueron expulsados de Nicaragua, entre julio 2018 y octubre 2023. Tres padres del total, fueron expulsados en 2023.

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