El vicario general de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés, uno de los sacerdotes que ha expresado duras críticas contra la dictadura de Daniel Ortega, ha sido reportado como desaparecido este jueves 28 de diciembre, al no contestar llamadas ni mensajes, y no encontrarse en su parroquia, según fuentes cercanas a la Iglesia católica.
LA PRENSA trató de confirmar esta información con autoridades de la Iglesia, pero no han respondido.
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En el contexto de asedio y encarcelamiento de sacerdotes de la Iglesia católica, la ausencia de monseñor Avilés ha sido denunciada como una secuestro de la dictadura orteguista.
La abogada y autora del informe Nicaragua ¿una Iglesia perseguida?, Martha Patricia Molina, que ha denunciado más de 500 ataques contra la Iglesia católica desde 2018, aseguró que cuatro sacerdotes de la Arquidiócesis de Managua le han confirmado desaparición de monseñor Avilés.
En las últimas semanas la dictadura ha encarcelado a un obispo, dos seminaristas y dos sacerdotes. Algunos de ellos mencionaron en sus oraciones a monseñor Rolando Álvarez, quien lleva más de un año preso y fue condenado a 26 años de cárcel bajo acusación de «traición a la patria» y otros delitos políticos. Álvarez era uno de los sacerdotes que más criticaba al régimen orteguista y resistió el asedio policial hasta su encarcelamiento en agosto de 2022.
Otros sacerdotes que han sido detenidos fueron desterrados y desnacionalizados. El último grupo de 12 fue enviado a Roma.
En los últimos años, Ortega y su esposa Murillo han radicalizado sus ataques contra la Iglesia católica, encarcelando sacerdotes y prohibiendo todas las actividades religiosas fuera de los templos. Particularmente este año en Semana Santa la Policía persiguió a los participantes de las procesiones tradicionales, entre estas, la recreación de la Pasión de Cristo.
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La guerra de la dictadura de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.