El Diriangén borró al Real Estelí en la final. La buena lectura del rival de José Giacone, el estratega diriambino, desactivó este domingo por la noche la batería ofensiva del Estelí, que desapareció en el Estadio Cacique donde ni Byron Bonilla, ni Juan Barrera, ni Bancy Hernández pesaron en el juego. El Diriangén los aisló de las zonas de peligro y se apegó a su libreto que consistía en defender bien y lastimar a partir de las recuperaciones del balón con ataques rápidos. Así arrinconó una y otra vez al Estelí, hasta que Carlos Torres enganchó un centro que le dio el triunfo 1-0 vulnerando al portero César Salandía, quien salvó de una goleada a su equipo.
Después de la tormenta llegó la calma para el Real Estelí, que sobrevivió al asedio inicial y logró estabilizarse. Fueron tres ocasiones claras de gol del Diriangén en diez minutos ahogadas por las intervenciones del portero César Salandía, quien reafirmó por qué es el titular. Jonathan Moncada (5) apareció desde atrás acompañando el contragolpe y Salandía midió bien los tiempos desviando con el estómago el remate. Dos minutos después, Marlon López perdió el balón en la salida y Carlos Torres disparó de larga distancia forzando a Salandía a volar.
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La tropa de Otoniel Olivas se quedó en Estelí porque se ausentó en Diriamba. Las conexiones ofensivas desaparecieron. Byron Bonilla y Bancy Hernández, sobre todo, intentaron hacer daño sin ningún éxito con sus individualidades . El Diriangén había cerrado todas las líneas de pases para evitar elaboraciones peligrosas. El plan de José Giacone se ejecutaba a la perfección: el equipo ordenado atrás y atentos a los detalles para hacer daño como sucedió en el 1-0. Tras una recuperación rápida en el medio campo, Renzo Carballo corrió tres metros y centró al espacio donde sabía que llegaría un compañero. El Estelí retrocedió lento y descolocado en defensa, y ahí apareció Carlos Torres (49) en el segundo palo, donde no estaba Marvin Fletes y Josué Quijano llegaba tarde para cerrar.
El Estelí estaba amputado, sin ideas y su primer remate a portería sucedió en un tiro libre de Byron Bonilla (77), una muestra del buen trabajo defensivo del conjunto local que empezó a priorizar el resultado y contragolpear para sentenciar generando dos llegadas de peligro que fueron desperdiciadas. El 1-0 le permite llegar el próximo viernes (7:00 p.m.,) con ventaja y sin presión al Estadio Independencia, donde le basta un empate sin importar el marcador para coronarse contra pronóstico.