Han pasado 5 años desde la última vez que celebramos la Purísima en los predios de LA PRENSA.
La imagen y el culto de la Virgen María, la Purísima, están estrechamente vinculados al origen de LA PRENSA, a su historia, su tradición y su identidad. Por eso, sin falta todos los años en sus instalaciones se celebraba la fiesta de la Purísima con fervor y alegría.
Se rezaba completa la novena. Cada día lo hacía el personal de uno de los departamentos de operaciones, y el día antes de la Gritería todos se congregaban en el amplio patio interior de LA PRENSA, ante un altar hermosamente decorado con la imagen de la Virgen de la Concepción de María ocupando el sitio preferencial.
La celebración era presidida por doña Anita Chamorro Cardenal, insigne devota de la Virgen María, quien solía abrirla con algunas palabras, breves pero muy sentidas. Un coro artístico especialmente contratado para la ocasión entonaba los tradicionales cantos que todos los acompañábamos con entusiasmo. Inclusive parte del personal que no eran católicos participaban con la misma alegría.
Es que aquella celebración de la Purísima además de un oficio religioso era una fiesta de amistad y cercanía entre todos los miembros de la familia de LA PRENSA: dueños, directivos, periodistas, funcionarios administrativos, técnicos y personal de apoyo y servicio.
Las personas organizadoras de la gran celebración final de la Purísima se esmeraban en garantizar la buena calidad y suficiencia de la gorra o brindis la cual se repartía a todos los participantes que disfrutaban una parte allí mismo y otra, la mayor, la llevaban a los hogares para compartirla con sus familias. Y el final de la celebración era apoteósico, con los luminosos fuegos artificiales lanzados al cielo como si fueran en busca de la Virgen María a su mansión celestial.
Tristemente, ahora no es posible celebrar la fiesta de la Virgen María en las instalaciones de LA PRENSA que fueron confiscadas. Pero la celebramos en nuestros corazones y sin falta se pone en línea y a disposición de los lectores la Novena de la Purísima igual que antes se repartía el texto impreso.
Cabe recordar que el refundador de LA PRENSA, don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, falleció el 8 de diciembre de 1952, en el día de la Virgen María, víctima de un doloroso cáncer en el páncreas que lo hizo sufrir mucho.
Su hijo, don Jaime Chamorro Cardenal, escribió emotivamente en su libro inédito Historia de LA PRENSA para la familia: “Ese día yo estuve en Managua por la Fiesta de la Purísima y esa tarde no parecía que iba a morir, pero mi mamá le había pedido a la Virgen que se lo llevara para que no siguiera sufriendo…”
La Virgen María escuchó a doña Margarita Cardenal. Ahora la familia de LA PRENSA también le pide a la Madre de Dios su intercesión para que la propiedad y las instalaciones del periódico sean devueltas a sus dueños; y sobre todo, que la libertad de prensa, la justicia y la paz verdadera vuelvan a resplandecer en esta Nicaragua tan sufrida y tan mariana.