Nicaragua empató sin goles ante República Dominicana. LAPRENSA/CORTESÍA FENIFUT

La Azul y Blanco «se olvida de la música» ante los 18 mil aficionados que llegaron a celebrar su clasificación a la Liga A

Se esperaba que la noche fuera una fiesta, pero la Azul y Blanco olvidó la música llamada gol. Nicaragua empató sin anotaciones en el último partido contra República Dominicana en la Liga B de Naciones

Se esperaba que la noche fuera una fiesta, pero la Azul y Blanco olvidó la música llamada gol. Nicaragua empató sin anotaciones en el último partido contra República Dominicana en la Liga B de Naciones. A pesar que se cumplió con la clasificación y el ascenso a la Liga A, había mucha expectativa por ser la despedida de la tropa pinolera, 18,122 fanáticos asistieron con los ánimos por las nubes, no obstante, aunque se utilizaron a los mejore jugadores disponibles, no se encontró la brújula en la finalización de las jugadas.

Este empate sirve para colocar los pies sobre la tierra y medir la montaña rusa que provoca la evolución. Después de conseguir 15 puntos de 15 posibles se creía que no había nadie capaz de detener la marea azul y blanco en la Liga B, y más cuando República Dominicana venía de perder contra Montserrat, una de las islas más débiles del grupo.  No hay duda que se jugó mejor, se tuvo la posesión, las mejores oportunidades, pero en la definición fuimos una pistola sin puntería.

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En el primer tiempo Juan Luis Pérez (22’) cabeceó una pelota mortal, pero el arquero dominicano hizo una atajada antológica, al 28’ Bancy Hernández tampoco tuvo suerte a la hora de jalar el gatillo, al 30’ Smith le puso un balón a Jason Coronel, pero no pudo forjar el disparo, al 31’ un error del defensor dominicano le entregó el balón a Coronel, pero su disparo fue detenido por otro defensa. Aunque parecía que todo era de Nicaragua, los dominicanos apretaron con Riki Alba mandando el esférico fuera de los tres palos.

En la segunda parte, el arquero nicaragüense Miguel Rodríguez se convirtió en la figura del país: tapó un disparo de Juan Pineda (50) y en el 90+6 atajó con la pierna el disparo de gol de Carlos Ventura, manteniendo el resultado intacto. El partido estaba demostrando una vez más lo pequeño que somos ante un equipo de muy poco oficio. Nicaragua respondió con el pase de Harold Medina a Barrera que no llegó a empujar la pelota y acosó el área constantemente pero sin premio de gol.

En algún momento tenía que pasar, Nicaragua jugó su peor partido de la Liga de Naciones en la despedida en casa.

Deportes Azul y Blanco Nicaragua archivo

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