Jasson Salazar vivía con bajo perfil en Nicaragua, porque desde el inicio de la crisis sociopolítica que atraviesa el país se sumó activamente a la defensoría de los derechos estudiantiles, exigiendo libertad y justicia para la ciudadanía nicaragüense.
Durante su juicio se ha violentado el derecho al debido proceso y las garantías judiciales. Uno de los mayores ejemplos fue que las autoridades no le permitieron asistir a su juicio, y solo lo enlazaron en una videoconferencia.
El joven es presidente del Movimiento Universitario 19 de Abril, y tomó la decisión de tomar mayores medidas de seguridad para poder seguir en el país. Como es costumbre en las detenciones contra opositores, las autoridades policiales al servicio de la dictadura de Daniel Ortega desplegaron un operativo con diversas patrullas y personas de la inteligencia para capturar a Salazar el 4 de abril de 2023.
Jason Salazar permaneció durante 70 días en desaparición forzada, afirmó Valeska Valle, compañera de movimiento y activista. «Aunque se le entregaba la comida en el Distrito Tres y decían que estaba ahí, nunca hubo pruebas… Eso se confirmó hasta en junio, que lo vio su familia en la primera visita», aseveró la joven.

El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas en su último informe aseguró que conectar a una persona a través de videoconferencias es una violación sustancial de derechos fundamentales. «Se ha observado una preocupante práctica en la que se llevan a cabo los juicios con las personas presas políticas conectadas desde el Sistema Penitenciario a través de videoconferencias, mientras se desarrolla el juicio en el complejo judicial», indicó el informe.
Violaciones a las garantías judiciales
Braulio Abarca, abogado y defensor de los derechos humanos, afirmó que el juicio al que fue sometido Salazar no «amerita siquiera» ser catalogado como juicio oral y público, es una acción sin precedentes que transgrede el derecho a un juicio justo a la garantía del debido proceso.
«Es algo sin precedentes. Se violenta y lacera todo el procedimiento. Es necesario denunciar porque no había existido, todas las personas tenemos derechos, garantías, que son tener un juicio seguro, independiente e imparcial que en Nicaragua lamentablemente no sucede», declaró el integrante del Colectivo Nicaragua Nunca +.
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También hizo mención que en el país se continúan cometiendo graves violaciones a los procesos judiciales contemplados en la Constitución Política de Nicaragua y la legislación penal vigente. También en los tratados internacionales ratificados por Nicaragua como la Convención Americana sobre Derechos Humanos o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la Declaración Universal de Derechos Humanos que cumple 75 años este diciembre.
«Sabemos que en Nicaragua estos juicios son arbitrarios porque responden a intereses políticos», indicó el defensor de derechos humanos y recordó que en el país existen más de 80 personas detenidas por razones políticas que se encuentran siendo víctimas de torturas, tratos inhumanos y degradantes, transgrediendo sus derechos.
Trato discriminatorio
Valle también relató que durante su estadía en el Distrito Tres, el preso político Jasson Salazar sufrió un trato discriminatorio por su participación en las protestas ciudadanas. «Lo llegaba a interrogar el excomisionado Luis Pérez Olivas. Nos dijeron que lo golpeaban, también lo golpeó Pérez Olivas. Durante el traslado (al Sistema Penitenciario Jorge Navarro) estaba con el labio inferior» lesionado, comentó.
Aseveró que durante el proceso a Jasson Salazar era a quien le informaban de los avances, porque no le permitieron tener una defensa y él nunca tuvo comunicación con su defensor público. «Tampoco existe información en el Sistema Nicarao, solo le dijeron que estaba siendo procesado por conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas», fue sentenciado a ocho años por estos delitos.
A Salazar le permiten solo una visita mensual con su familia que dura de 20 a 30 minutos y durante ese tiempo están bajo custodia de las autoridades carcelarias. Esta interacción controlada no permite que él pueda hablar con tranquilidad y libertad a su familia sobre las condiciones en las que se encuentra.
Jasson Salazar siguen sufriendo malos tratos en las celdas. Le dan agua contaminada, comida en mal estado, con restos de cucarachas u otros insectos en descomposición, afirmó Valeska Valle. Esta situación no es única del líder estudiantil, sino que se ha conocido que es común entre los presos políticos.