Ahora que el padre Manuel Salvador García fue excarcelado y enviado al Vaticano, su caso judicial queda desestimado, al igual que la condena contra Martha Candelaria Rivas Hernández, encarcelada por negarse a testificar contra este sacerdote. Sin embargo, ella sigue presa, con una condena firme de cinco años.
El abogado Yader Morazán, experto en administración de la justicia, manifestó en Twitter que en derecho «al caerse lo principal, cae lo accesorio», por eso pide la liberación de Rivas.
En 2022, Martha Candelaria Rivas fue utilizada por los medios oficialistas para armar un caso penal contra el padre García, el primer sacerdote de la Iglesia católica encarcelado por la dictadura de Daniel Ortega y condenado a dos años de prisión.
Cuando Rivas se dio cuenta que había sido usada, intentó remediarlo, pero fue peor para ella.
En una entrevista concedida a los medios oficialistas en junio de 2022, Rivas acusó al sacerdote de haberla agredido. El padre fue arrestado bajo acusación de violencia física y psicológica contra ella y también por amenaza con arma contra cinco personas, esto último debido a un incidente ocurrido frente a la parroquia Jesús de Nazareno, de Nandaime, Granada, donde el padre discutió con simpatizantes de la dictadura de Ortega, con un machete en la mano.
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El incidente ocurrió la noche del 30 de mayo de 2022, en un contexto de hostigamiento, persecución, asedio y ataques a los sacerdotes y obispos de la Iglesia católica.
Martha Candelaria aclaró lo que sucedió y quedó arrestada
El 17 de junio de 2022, en la audiencia de anticipo de pruebas del caso, Martha Candelaria Rivas testificó ante un judicial que el padre no la agredió intencionalmente, sino que fue un accidente, y que por eso no firmó la denuncia.
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Sin embargo, la solicitud de Rivas no solo fue ignorada por el juez, sino que fue arrestada y acusada por «el supuesto delito de falso testimonio en perjuicio de la administración de justicia del Estado de Nicaragua” en el Juzgado Segundo Local Penal de Granada.

El 11 de julio de 2022, Martha Candelaria Rivas fue condenada a cinco años de cárcel, una pena mayor a la que fue sentenciado el sacerdote. Actualmente se encuentra recluida en el Sistema Penitenciario de Mujeres de Granada.
Tiene sentencia firme
En octubre de 2022, el aparato judicial orteguista publicó en el registro electrónico un documento que deja firme la sentencia de cinco años de prisión para Rivas.
Martha Candelaria es parte de la lista de presos políticos del Mecanismo de Reconocimiento de Personas Presas Políticas en Nicaragua, mientras que el padre García fue excarcelado este miércoles 18 de octubre junto a otros 11 sacerdotes de la Iglesia católica, que la dictadura mantenía presos por ser críticos de su régimen.
Se cae la versión por «delitos comunes»
El abogado Yader Morazán también señaló particularmente que la excarcelación del padre Manuel García y del padre Leonardo Urbina, otro de los sacerdotes que estaba preso y fue enviado al Vaticano, contradice la versión de que sus casos no eran políticos sino por cometer delitos comunes. En el caso del padre Urbina fue condenado a 30 años por violación sexual a una menor.
«Otra vez quedan como payasos los adeptos del régimen, que consideraron que el sacerdote Manuel Salvador García, y Mons. Leonardo Urbina no eran procesados políticos», escribió el abogado en Twitter.

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Morazán lamentó que «en el caso de monseñor Leonardo Urbina se haya instrumentalizado la dignidad y pudor de una niña con fines políticos, o que con una justicia que no goza de credibilidad no se haya esclarecido la verdad.”
Recién el pasado 16 de octubre de 2023, el aparato judicial orteguista confirmó la condena de 30 años de cárcel para el padre Urbina, en la última instancia de casación, es decir la sentencia quedaba firme y dos días después el padre es excarcelado y enviado a Roma.
La guerra de Ortega contra la Iglesia católica lo llevó a suspender las relaciones diplomáticas con el Vaticano, tras una crítica del papa Francisco por la detención de sacerdotes en Nicaragua.