La Azul y Blanco depende de sí misma para asegurar el primer lugar de su grupo en la Liga B de Naciones y asegurar el ascenso a la Liga A con las mejores selecciones de la Concacaf. La tropa dirigida por Marco Antonio Figueroa acumula 12 puntos en cuatro partidos sácandole tres de diferencia al segundo lugar, República Dominicana, rival contra el que tendrá un duelo decisivo el 20 de noviembre cuando definan el liderato.
El equipo nacional parte con ventaja y el seleccionador nacional no correrá riesgo para ese encuentro donde se juega su futuro. La Azul y Blanco visitará a Barbados el 17 de noviembre con un plantel prácticamente alternativo. El Fantasma Figueroa planea dejar en Managua a Juan Barrera, Matías Belli, Oscar Acevedo, Jason Coronel y Henry Niño para que estén listos tres días después contra los dominicanos.
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Barrera, Belli, Acevedo, Coronel y Niño están a una tarjeta amarilla de cumplir el ciclo y el Fantasma Figueroa no los arriesgará contra Barbados. “Es crucial para nosotros seguir escalando posiciones, seguir demostrando que somos los mejores del grupo. Por eso a Barbados va ir una selección totalmente distinta a la que han visto ustedes”, señaló el seleccionador tras el partido del lunes.
Todo apunta a que el Fantasma Figueroa dejará trabajando en Managua un grupo de jugadores, incluyendo los cinco mencionados más algunos legionarios o jugadores claves en el esquema. Tampoco se espera que el equipo cambie drásticamente porque mantendrá una base en la que la resaltarán algunos referentes como Marvin Fletes, Juan Luis Pérez, Josué Quijano, Harold Medina, Ariagner Smith, Jaime Moreno, quienes estarán acompañados por jugadores poco habituales pero con proceso con el técnico chileno. “Todos los que vienen a la selección se enganchan con la forma e idea que tenemos. Estamos cerca de lograr el objetivo principal que es regresar a la Liga A”, señala Figueroa.