Después del impacto provocado por el lanzador Ronald Medrano durante la pasada Liga de Beisbol Profesional, la vara ha quedado alta para los peloteros nicaragüenses que calientan motores para entrar en acción a partir del próximo 3 de noviembre en una nueva edición del torneo de pelota rentada, que volverá a contar con cinco conjuntos.
Medrano no fue solo el mejor lanzador, fue el mejor pelotero y eso incluye a los extranjeros y nacionales. El tirador, nacido en Managua hace 28 años, pero radicado en Rivas y quien ahora se unirá a los Gigantes del Cibao en el beisbol invernal en República Dominicana, ganó la triple corona con 7-1 y 2.92, más 84 ponches en 61.2 innings.
Ronald le ganó la batalla por la corona de las victorias a los dominicanos Luis Ramírez, del Tren del Norte, quien consiguió seis triunfos y a Carlos Sanó, de los Gigantes, quien cerró con cinco. En ponches superó también a Ramírez, quien sumó 73, mientras que en entradas lanzadas fue tercero (61.2) detrás de Ramírez (72.1) y Edgard Martínez (65.2).
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El liderato de efectividad (2.92) fue muy disputado por él y por Leonardo Crawford (2.95), mientras que dominicanos dominantes como Gerson Garabito, de los Leones (3.40) y Luis Ramírez (3.73) se instalaban en los siguientes puestos. De manera que el trabajo de Ronald fue fantástico, pero ahora no estará en la liga. ¿Quién podría emularlo?
Será interesante descubrir entre los carabineros locales quién será capaz de seguir los pasos de Medrano, quien dio un salto enorme tras impactar con los Dantos, jugar para España y actuar con la Selección Nacional en los Centroamericanos y luego en el Clásico Mundial, desde donde saltó a AA con los Royals de Kansas City y ahora al Cibao.
Hay interés por ver qué hacen, por ejemplo, Oliver Espinoza, quien terminó el Pomares con 15-3 y 1.68 en 129 innings con 80 ponches para el San Fernando. Kenworth Burton registró 17-2 y 2.04 en 144 episodios con 120 ponches para el Caribe Sur. Desde luego, la Profesional es otro asunto, pero vamos a ver si estos jóvenes dan el salto.
De igual modo habrá que seguir las huellas de Fidencio Flores, un veterano que merecía mejor suerte con los Leones, pero cerró con 9-8 y 1.76, aunque ganó el liderato de ponches con 135 en 127 innings, en una pelea cerrada con Santos Jarquín, del Bóer, cuyo récord fue de 13-6 y 1.75, con 133 ponches en 124 entradas de trabajo.
Es decir, vamos a ver si los mejores tiradores Pomares, son capaces de trasladar ese dominio a la Profesional, justo como lo hacían en el pasado Diego Sandino o Julio Raudez, solo por mencionar a dos “ases” que dominaban ambos circuitos. Quizá no habrá que perder de visto a Ángel Obando y Milton Quintana de los Gigantes.