Diferentes organizaciones han mostrado su desacuerdo y denunciado los ataques hacia la Iglesia católica y a las comunidades indígenas.
El Colectivo de Derechos Humanos, Nicaragua Nunca +, repudió las detenciones arbitrarias e inconstitucionales en contra de sacerdotes y personas consideradas opositoras por parte del régimen Ortega Murillo, durante las últimas semanas.
«Condenamos la jornada represiva y persecución contra la población, en particular a sacerdotes, en un estado de excepción ejecutado por la Policía que violenta los derechos humanos, entre ellos la libertad religiosa», señala el Colectivo.
Asimismo, la investigadora Martha Patricia Molina indicó que existen tres sacerdotes más con orden de captura y presentó un estudio en el que detalla no solo las agresiones contra la Iglesia católica sino también contra la Iglesia cristiana evangélica.
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Por su parte la Unión Democrática Renovadora (Unamos) emitió un comunicado señalando que en los últimos días la dictadura de Ortega Murillo desató con furia la represión contra la Iglesia católica, pero también contra las comunidades indígenas.
«El 29 de septiembre fue secuestrado el diputado y líder del partido Yatama, Brooklyn Rivera. El 1 de octubre fue secuestrada la diputada Nancy Elizabeth Henríquez, presidenta y representante legal del mismo partido, y el 4 fue confiscada la personalidad jurídica de Yatama», se lee en el comunicado.
En lo que va del mes de octubre, la dictadura ha secuestrado a los sacerdotes Iván Centeno, Julio Ricardo Norori, Álvaro Toledo y Yesner Cipriano Pineda Meneses, quienes ejercían su ministerio en Nueva Segovia, así como a dos jóvenes que trabajaban como apoyo de la parroquia de Ocotal, María Asunción Salgado y Salvador Paguaga. También fueron secuestrados los sacerdotes Cristóbal Gadea, de la parroquia de El Cuá, y Ramón Angulo Reyes, de la parroquia de El Rama.

«Desde Unamos, nos solidarizamos con la Iglesia católica perseguida y demandamos la vigencia plena de la libertad de culto que establece la Constitución. Nos solidarizamos con el liderazgo y miembros del partido Yatama del pueblo miskito, a quienes se les viola su derecho a organizarse y expresarse. Todos son también derechos de cada nicaragüense que seguiremos defendiendo y demandando», finaliza el comunicado de Unamos.