Anielka Lucía García Zapata y Jasson Noel Salazar Rugama cumplen 180 días detenidos en las cárceles de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ambos fueron secuestrados el pasado 4 de abril, durante las celebraciones de Samana Santa de la Iglesia Católica.
En este contexto, las fuerzas policiales al servicio de Ortega Murillo recrudecieron la persecución contra opositores y feligreses de la iglesia católica. Estos jóvenes fueron secuestrados sin orden judicial y allanadas sus viviendas, tampoco sin orden a como es de costumbre en estos casos.
García Zapata es orginaria de Chichigalpa, tiene 27 años y madre de dos menores de edad. La menor de sus hijas tiene 1 año, no pudo seguir amamantando porque fue detenida. Actualmente se encuentra en el Sistema Penitenciario de Mujeres La Esperanza, ubicado en Tipitapa. Fue detenida porque en su negocio de serigrafía le encargaron un diseño con una leyenda que decía “Viva Nicaragua Libre”.
En el caso de Salazar, fue detenido por se integrante de movimientos estudiantiles. Fue condenado el pasado 8 de agosto por los delitos de “menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas”. En el juicio oral contra este líder estudiantil, se desarrolló sin la presencia de este. Se encuentra detenido en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo.
Mujeres presas políticas
Según organismos de Derechos Humanos, se contabilizan 16 mujeres detenida. Todas se encuentran en La Esperanza, excepto la presa política Martha Candelaria Rivas, que se encuentra en el Sistema Penitenciario de Mujeres en Granada.
La ultima detención fue contra Melba Damaris Hernández, ella es socióloga y activista. Tiene 24 años. Fue detenida el lunes 29 de agosto en su casa, posteriormente trasladad directamente a La Esperanza. Se desconoce cuál es la acusación en su contra y no han dado mayores detalles de su situación.
El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas ha identificado a cuatro mujeres que permanecen en el anonimato por temor de sus familias a que sufran represalias políticas. Son identificadas como mujer de 56 años, otra de 55, una de 39 y la última de 35 años.